principal | EN contrARTE | autores | foro | contacto | nosotros | archivo
    Actualidad
De la omnipresencia de Eduardo Fernández y otros espejismos...
Carta pública a Marisabel Fernández
Por: Lic Hanne Brachmann Montero (*)
Fecha de publicación: 14/03/03
imprímelo mándaselo a
tus panas
Nota de aporrea: Vea también Carta pública a Orlando Urdaneta. Por Marisabel Fernández

Sra. Marisabel Fernández.-

He tenido la gran oportunidad de leer sus comentarios e ideas a través de una carta pública, difundida por la conocida página web www.aporrea.org con fecha 27 de febrero del año en curso, la cual, como usted sabe, le brinda respaldo al proceso político impulsado por el "perjuro" de Hugo Chávez Frías -valga este inicio, señora, para entendernos en base a su lenguaje unificador y de buena fe-.

En primer lugar, le confieso que no acostumbro a sintonizar el programa del señor Orlando Urdaneta ya que toda persona que se jacte de creer en una Democracia donde prive el respeto hacia el ser humano, difícilmente puede sentarse a observar las trivialidades que exponen este señor y otros periodistas de opinión ante las cámaras diariamente. Es decir, deseo comenzar aclarandole que mi intención no es favorecer a este señor bajo ningún aspecto. Sin embargo, para aquellos quienes defendemos el verdadero sentido que tienen la vida, el ejercicio de la política y el liderazgo social nos resulta inverosímil que usted haya intentado acusar a otra persona de falsear la realidad, exteriorizando una serie de elucidaciones que van en esa misma línea y que, por el contrario, demuestran que tanto ese comunicador como su esposo y usted son parte de un mismo criterio ajeno a toda realidad y fundamento.

Ahora bien, como conocedora directa de la grandeza de nuestra gente humilde, recapitulando el quehacer político del señor Eduardo Fernández y lo pérfidos que resultaron ser, evidentemente, los dirigentes de COPEI y AD...no puedo menos que compartir su pregunta: ¿qué es para ÉL la causa de Venezuela?

Si, tal como usted lo asevera repetitivamente en esa carta, el señor Eduardo Fernández ha luchado denodadamente por la democracia y la libertad en nuestro país, explíquenos: ¿dónde estaba ÉL los días 27 y 28 de febrero del año 1.989?, ¿acaso se encontraba ÉL al lado del pueblo evitando que se ejecutaran las órdenes impartidas directamente por el gobierno de asesinar a tantas personas humildes?, ¿qué cambios impulsó ÉL en nuestro sistema legislativo para evitar que eso volviese a ocurrir en lo sucesivo?. Si ÉL acudió en defensa de la Democracia el 4 de febrero ¿porqué no salvaguardó la vida humana en aquel entonces? o ¿acaso para ÉL 'vida y democracia' no son elementos de un mismo concepto?. ¿En qué lugar de Venezuela se visualiza ese progreso y ese cacareado desarrollo que, según usted, ÉL ha fomentado en nuestro país?; ¿cuál ha sido la real y concreta contribución de ÉL para erradicar esa pobreza, esa ignorancia y ese abandono que usted menciona con igual desparpajo en su carta?, ¿desarrolló ÉL alguna investigación en torno al despilfarro económico que ha venido arruinando a nuestra industria petrolera desde los años 80, en visible detrimento de las mayorías? ¿En qué momento ÉL cuestionó públicamente las nefastas gerencias copeyanas que tuvo PDVSA en sus últimos periodos administrativos?, ¿cuáles principios?, ¿cuáles programas?, ¿cuáles proyectos?... señora, por favor ¿cuál lucha?

Lo que si recordamos perfectamente los venezolanos, señora, son sus primeras escaladas al Everest transmitidas por televisión en plena campaña electoral de 1987. Cuando ÉL y USTED, tomaron la valiente decisión de subir un cerro caraqueño (la cumbre) por primera y última vez en su vida a fin de proyectar lo que nunca han sentido interiormente. Sin embargo, la justicia de Dios es implacable y con el devenir del tiempo sus propios ojos han podido evidenciar, que esos sectores humildes de la población tan vilmente utilizados con la finalidad de captar votos, merecían una profunda labor social y no un derroche dispendioso de recursos a través de esas farisaicas campañas electorales. En este sentido, también resulta extraña una crítica de su parte hacia aquellos medios de comunicación social que hoy, sencillamente, continúan escudando a todos esos traidores del pueblo humilde que, como su esposo, han venido subestimando la reflexividad y memorias de los venezolanos -a lo largo de la famosa democracia que tanto defiende y añora-. Esa actitud de los medios no es novedosa, no obstante, a pesar de tantos mitos, ha quedado demostrado que la verdadera democracia no se construye hablando bonito en los programas grabados de televisión, falseando una sonrisa al lado de un pobre o amasando arepas en algún rancho por un día.

Señores Fernández, ¿no logran captar que ya no viven en ese país exclusivista en donde los pobres solo pueden callar resignados (o bajo presión) ante la eterna traición burlesca de los "social-cristianos", por ejemplo?. Ya lo sabemos, nunca lo harán. Porque esto implicaría de igual manera, el admitir HUMILDEMENTE que el pueblo AMA al PRESIDENTE CHAVEZ gracias a esa LABOR SOCIAL OMITIDA POR USTEDES, todo lo cual hoy les hace acreedores del más ancho y kilométrico DESPRECIO justificado.

Sin embargo, entre sus comentarios se encuentra algo interesante. Cuando usted afirma textualmente que la lucha de ÉL es debido a que "todos los venezolanos tienen derecho a vivir dignamente y a tener la capacidad de desarrollarse y progresar", revela que las cadenas de Chávez, afortunadamente, han servido para que por lo menos su esposo actualice el discurso. Ahora, lo lamentable para ÉL es que ya no estamos recibiendo "espejitos" a cambio de nuestra conciencia y esa supuesta omnipresencia de su esposo en la apetecible historia contemporánea de Venezuela, no nos faculta a los que si hacemos trabajo social en los barrios, para agradecer algún resultado obtenido con la labor política y social de ese gran luchador invisible que supuestamente es Eduardo Fernández. Y es que la falsedad de ustedes es inextinguible, tanto que valdría la pena preguntarles si todavía consideran estúpidos a los pobres. Sorpresivamente, su única respuesta a la actual crisis no va más allá de la tradicional e insípida defensa de los benditos 40 años de democracia hueca a través de otro comicio electoral, sin siquiera sugerir alguna idea o proyecto social distinto a los implementados en la actualidad ¡qué gran descaro!

En definitiva, señora, estuvo interesante la crítica hacia Urdaneta pero no había necesidad de seguir mixtificando nuestra contemporaneidad. Lo único que el pueblo distingue en su esposo y el partido Copei es que tras míseras alianzas con otras toldas políticas, y en combinación con los mismos medios que usted ahora recrimina, durante 8 QUINQUENIOS pisaron la racionalidad de los pobres amparados en una supuesta "teoría cristiano-demócrata" que nunca llevaron a la práctica. Quizá, ni la llegáron a estudiar.

Finalmente, permítame expresarle que usted tiene derecho a sentirse orgullosa de su esposo. Pero, ¡por favor! no nos meta a todos en ese "saco" de reconocimientos ya que en la memoria de aquellos que apoyamos masivamente la actual lucha por la gente más necesitada, Eduardo Fernández es simplemente otra víbora política idéntica a esas tantas que han escupido la nobleza de este humilde pueblo.

Gracias por su atención.


(*) Trabajadora social de la Parroquia El Junquito
hanne_29@hotmail.com
Articulo leido aproximadamente 2445 veces

Lic Hanne Brachmann Montero (*)


Copyleft 2002, Aporrea.org