Tucupita, Venezuela, lunes 10 de marzo de 2003
La oposición debiera clarificar su posición sobre Irak. Convendría, a lo se
me parece, que explicitase su apoyo a George W. Bush, porque si no se le da su
soñada guerra contra Irak para cogerle el petróleo se aleja sine die la
posibilidad de declarar a Venezuela «estado delincuente» (rogue state) y la subsiguiente
invasión, tipo Granada, Panamá, Santo Domingo. Tipo más de cien en el siglo XX.
Venezuela se salvó de todas esas invasiones. Ya va siendo hora, ¿no?
Ángela Zago declaró el año pasado por el programa Golpe a golpe de
Radio Caracas Radio que prefiere un ejército invasor de los Estados Unidos a
tener a Hugo Chávez en la Presidencia. Otros opositores marchan con
banderas de los Estados Unidos. Alguna dama caminó en Chuao ataviada como
Estatua de la Libertad —y no era Carnaval. O desfilan en Miami, en donde son más
que en Venezuela, a juzgar por los estrepitosos fracasos de las marchas
recientes aquí. Allá al menos hay cubanos más consecuentes antichavistas que la
voluble ultraderecha venezolana.
Los que alguna vez fueron de izquierda y apoyan a esta oposición de
ultraderecha debieran pronunciarse también. Sobre todo ellos. Deben sentirse
incómodos. Supongo. ¿Qué piensa Manuel Caballero, por ejemplo, de Otto Reich? ¿Qué piensa
Claudio Nazoa de una eventual invasión de los Estados Unidos a Venezuela? ¿Qué
piensa Claudio del texto clásico de Aquiles Nazoa «Los Muñoz Marín salen de
compras»? ¿Qué piensa Elías
Pino de los argumentos de Bush sobre Irak?
Lo que piensan los reaccionarios normales no es sorpresa. Muchos de ellos han
querido siempre que Venezuela sea un «Estado Libre Asociado» cual Puerto Rico.
Lo que sorprende es que haya gente que fue de izquierda acompañando tan
encarnizadamente a estos cipayos. ¿Fue de verdad de izquierda esa gente? Algunos
tienen la audacia de decir que lo son aún, como Alexis Márquez, quien se opone a Chávez en nombre del marxismo. Está bien, le cabe
derecho. Pero ¿qué piensa de Condoleeza Rice? No me basta saber lo que piensa de
Chávez. Necesito saber también, para ubicarme y ubicarlo, qué piensa de
Condoleeza. ¿Qué medita sobre las frases célebres de Bush? ¿Qué razonan Zapata y Abilio, que tantas caricaturas dedicaron al
imperialismo y a la estupidez? ¿Cambiaron —como es su derecho— de opinión? Pero
entonces tienen al menos un deber de urbanidad con su vieja y fiel clientela.
Para comenzar, deben anunciarle formalmente que lo que pasa es que cambiaron de
clientela. Que se opongan a Chávez es su derecho constitucional; que apoyen a Bush también, pero debieran
aclararnos las cosas, porque como que no hablan completo y uno se enreda al
interpretarlos porque si no explican en qué andan cada vez que hablan, uno no
sabe nunca en qué posición están. Hablan de Chávez y callan de Bush. ¿Por qué?
Raro, ¿verdad? Pudieran, sugiero, oponerse a ambos y quedarían mejor —sobre todo
si como Márquez y Caballero siguen siendo de izquierda. Ese silencio conduce a
pensar cosas muy feas.
Porque están quedando a la derecha de gente de derecha como Chirac, Fox y
Putin, que se oponen a esa guerra. Es que hacen un silencio estruendoso. ¿Será
que aún les queda alguna vergüenza? ¿Será que se sienten corridos porque los
argumentos para invadir a Irak son conceptualmente escandalosos, como denuncia John Le Carré? Bush alega que Irak tiene armas de
destrucción masiva, no obedece a la ONU, amenaza a sus vecinos y hasta a los
propios Estados Unidos. Hay decenas de países que concuerdan con esa
descripción, incluyendo a los Estados Unidos, que amenazan a sus vecinos, entre
ellos a Venezuela, en donde propiciaron un golpe. Si los Estados Unidos tienen
armas de destrucción masiva —las que, por cierto, proporcionaron al criminal
Saddam Husseín cuando era su aliado, para que las usara contra su propia
población y otros países, como Irán—, ¿eso justifica que se plantee alguien
invadirlos para apresar a Bush y poner a un gobernante escogido en elecciones
limpias? Porque Bush no fue seleccionado en elecciones limpias sino mediante un
fraude adequísimo, refrendado por la Corte Suprema de ese país. O sea, Bush es
menos legítimo que Chávez. Bush es tan ilegítimo como Husseín, si a democracia
vamos.
Pero ¿por qué será que no hablan de Irak?