Tomo el título de mi artículo de boca de dos personajes de la oposición, que
no son ni de la cuarta ni de la tercera, sino del histórico basurero de la
inmoralidad política de nuestro país; son dos personas muy conocidas en el
ámbito político, no por sus méritos, mucho menos por sus cualidades; sino por
sus cuestionables conductas, ya que no se puede hablar del nefasto pasado sin
mencionar sus nombres, Rafael Poleo y Jorge Olavarria, individuos que se
creen supuestamente importantes en el quehacer político y por ello no dejan
pasar la oportunidad de aparecer en alguna de las pantallas de los cuatro
jinetes del Apocalipsis, donde periodistas y moderadores serviles a sus amos
golpistas (dueños de medios), les brindan ese espacio terrorista.
Ahora bien, en un programa con Nitu Pérez Osuna entrevistando al racista
Rafael Poleo, quien hizo un análisis sobre las clases sociales que acompañamos
al Presidente Hugo Chávez en la revolución (esperanza de pobres y despertar
bolivariano y latinoamericano), se refirió diciendo que toda esta “gentuza
son unos recogelatas” y lo expresó con tanto desprecio sin entrar en
detalles para profundizar el por qué somos así. Pues bien, me veo en la
necesidad de complementar la lectura de Rafael Poleo, ya que ciertamente hay un
sector de nuestro empobrecido pueblo que tiene como trabajo el recoger latas
para luego venderla y llevar el sustento a sus familias, pero se le olvidó a
Poleo, que quienes llevaron al pueblo a este estado de pobreza y desamparo
social son esa elite oligarca a la cual él pertenece, cuando durante 40 años de
la mal llamada democracia, lo que hicieron fue consumir el contenido de las
latas, embriagarse con el líquido y dejar al pueblo sólo el derecho de mendigar
y recogerlas vacías. Latas que de alguna manera simbolizan el progreso que
obtuvo el pueblo como resultado de la política económica durante la democracia
representativa la cual usted tanto defendió.
En cuanto a Jorge Olavaria, en un programa televisivo, moderado por la
inmoderada Marta Colomina disertando sobre una posible enmienda constitucional,
manifestó que era lo más lógico y pertinente; pero el inconveniente era que
tenía que ser aprobada por un referéndum, y allí es donde radica el problema, ya
que Chávez y su revolución gozan de una popularidad de mas del 60% de gente
ignorante, que no aprobarán dicha enmienda. Y aquí cabe preguntar al señor
Olavarria si esos ignorantes no son los mismos que votaron por él para elegirlo
como Diputado del fenecido Congreso, junto a un grupo acólito a sus pensamientos
y de esta manera iniciar la era del narcotráfico en el parlamento, amparado a la
sombra de la inmunidad, como es le caso del Ex Dip. Hermócrates Castillo de su
misma bancada delictiva, que por cierto Olavaria ni siquiera se tomó la molestia
de denunciarlo o separarse de él, pero a raíz de esto levantó la mano para
aprobar la ley que prohíbe la grabación de las llamadas, ya que su cómplice fue
detectado a través de las mismas.
También quisiera recordarles, que para sacar al pueblo de la ignorancia en la
cual ustedes los sumergieron, la revolución tan solo en 3 años ha construido más
de 3000 escuelas bolivarianas, que sirven para capacitarlos y desde luego
para que marquen distancia con la ignorancia que los llevaba a votar por ustedes
en el pasado y ahora se van a ver armados con la inteligencia para no cometer
semejante error en el futuro, espero que no olvide que esa gran cantidad de
ignorantes que no son producto del gobierno del Presidente Chávez, sino del
olvido y abandono de la clase política de las últimas 4 décadas en las cuales
ustedes han sido cómplices y moralmente condenables. Por esto, los
ignorantes se aferran ahora a un gobierno participativo, humano y
honesto que esta trabajando arduamente, convirtiendo sus esperanzas en logros
tangibles devolviéndole lo que en justicia le corresponde, así que su tiempo de
manipulación se acabó, las mentiras tienen la patas cortas le exijo más respeto
a este noble pueblo bolivariano.
carloszaidan@yahoo.com