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El Tiro por la Culata
Por: Alvaro Agudelo
Fecha de publicación: 28/02/03
imprímelo mándaselo a
tus panas
Nota de aporrea: Es cada día mas evidente quien gana y quien pierde con el camino del terrorismo.
Solo los desesperados de la oposición pueden pensar que les beneficia...a la final pagaremos todos cuando los F-111 Stealth sobrevuelen Caracas, Maracaibo, Puerto La Cruz y Puerto Ordaz.
JRE

Aquién beneficia, es la pregunta con que se inicia la investigación de un crimen. Rara vez se halla el culpable fuera de los beneficiarios. Por eso, a la hora de sacar conclusiones sobre quiénes son los terroristas que colocaron las bombas en la embajada española y el consulado colombiano, lo primero que hay que buscar es quién saca partido de esos hechos.

En toda investigación seria, lo siguiente es ver los acontecimientos previos.

Hay que buscar la cadena de sucesos.

En esto del atentado a las embajadas, se me ocurren algunos. Veamos.

Alfredo Peña le quita la custodia a las embajadas, competencia que corresponde a policías uniformadas, de orden público, y que tradicionalmente desempeñó la Policía Metropolitana. La justificación de esa medida, es que a la PMle quitaron las armas largas. Cuesta trabajo hallar relación entre la excusa y el hecho, pues como sabe todo aquel que alguna vez puso los pies en una legación diplomática, los funcionarios no portan escopetas ni subametralladoras H&K, sino los modestos revólveres Smith & Wesson modelo 10 y calibre .38, reglamentario de esos uniformados.

Otro hecho: las dos policías uniformadas con jurisdicción en Chacao son, obviamente, la Policía de Chacao y la del estado Miranda. Ninguna de ellas ofrece custodia a las embajadas cuando Alfredo Peña ordena retirar la que prestaba la PM.

Otro hecho: el domingo, Chávez en su ¡Aló, Presidente! critica las declaraciones fuera de tono de tres países: Estados Unidos, España y Colombia.

Otro hecho: dos días después, las misiones de dos de esos tres países son víctimas de ataques explosivos de inusitada fuerza. No se trata de una protesta “normal”, uno de esos niples o cajas sonoras con panfletos; estamos hablando de dos bombas de considerable poder explosivo, que han podido causar muchos muertos y heridos.

Otro hecho: las dos explosiones se producen en el Municipio Chacao. El país cuya representación queda fuera de dicho municipio no sufre ataques. Ciertamente, las medidas de seguridad en la embajada norteamericana hacían más difícil el atentado.

Otro hecho: La sede de la embajada española, en la calle Mohedano de La Castellana, se encuentra en una zona donde, al menos en los días en que no hay explosiones, cada pocos minutos pasa una patrulla de Polichacao. Es una vía de muy escaso tránsito nocturno y, además, está llena de policías acostados, ojos de gato y otros obstáculos que en un sospechoso negocio colocó allí la Alcaldía.

Otro hecho: frente a la embajada española se encuentra la italiana, es decir, hay dos legaciones que justifican el intenso patrullaje que allí realiza Polichacao, excepto los días en que hay explosiones.

Otro hecho: pese al limitadísimo movimiento nocturno en la calle Mohedano de La Castellana, Polichacao al parecer no observó nada raro; nadie vio a la persona que dedicó los minutos necesarios para colocar el artefacto explosivo.

En fin, que los hechos son muchos y fumean en una sola dirección.


Pare la oreja

SORPRENDE saber que la familia de Carlos Ortega tenga más de un mes viviendo en Aruba ¿De dónde habrá sacado el dinero ese supuesto obrero petrolero para mantener a tanta gente en un lugar tan caro? ¿De dónde sacará los dólares ahora que hay control de cambio? ¿será que tiene cuentas en bancos extranjeros? COMO sucedió con las firmas pidiendo el referendo del pasado 2 de febrero, parece que tampoco veremos jamás las del Firmazo. Es algo curiosísimo. Acusan a la oposición de falsificar firmas, de forjarlas, con el aval o la cooperación de la empresa Súmate, pero éstos en lugar de demostrar la falsedad de las acusaciones publicando las firmas, prefieren seguir pasando por mentirosos antes que mostrarlas. Todavía no he logrado que ningún opositor dé una explicación creíble de esa sospechosa negativa a mostrar la prueba de que no son unos embusteros.
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Alvaro Agudelo


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