La CTV dirigida por el sector adeco con el apoyo de La Causa R y de Froilán
Barrios no tiene arreglo, la llevaron a aliarse a Fedecamaras y al capital
extranjero en un Lockout en contra de los trabajadores y del país. Se auto
nombraron en la directiva luego de los tramposos comicios de Septiembre de 2001,
antes fueron coautores del recorte a las prestaciones sociales junto a los
empresarios, hoy son cómplices del mayor sabotaje a PDVSA la mas grande
industria del país y del Estado, es decir de todos los venezolanos. Apostaron a
la ruina de los venezolanos y perdieron en la búsqueda para continuar el
desangre del país en beneficio de una minoría, como lo es la clase burguesa
criolla y la transnacional. Nos se puede permitir que esa cúpula en nombre de
los trabajadores, enquistados en unas direcciones de sindicatos donde no salen
de ninguna forma democrática, aplicando el terror sobre los trabajadores y las
bandas armadas sobre cualquier alternativa clasista y que viven a costilla de
las cotizaciones de los trabajadores y de la ventas y violaciones de la
contratación colectiva, puedan continuar impunemente asumiendo la
representatividad de los trabajadores.
Hoy, ellos no pueden asumir la defensa del salario, ni reclamar ante la ola
de despidos y demás arbitrariedades de los patronos porque comen juntos, se
dirigen al país juntos y están comprometidos para sacrificar a Venezuela para
alcanzar de nuevo lo perdido: sus privilegios, sus atropellos contra de los
trabajadores. Que busquen trabajo directamente en Fedecamaras o en Venecham (la
cámara venezolano-americana), o en el departamento de estado gringo, pero en los
sindicatos venezolanos cuyo objetivo es el interés de los trabajadores en
mejorar sus condiciones de trabajo y de vida, no tienen cabida.
Estamos en el momento preciso para crear una nueva central sindical con el
fin primordial de exponer el punto de vista de los trabajadores sobre el futuro
del país, sobre la reestructuración de PDVSA, salvada por los trabajadores ,
sobre el control obrero en la industria para supervisar el cumplimiento de su
función para beneficio de los venezolanos. Con sindicatos únicos por actividad
industrial creados a través de la democracia obrera, sin designios previos, ni
siquiera el nombre como lo han asomado, con una pureza nacida desde la base y
expresada por sus dirigentes elegidos y reconocidos, con asambleas de
trabajadores donde deberá aprobarse un plan de luchas tanto particulares, como
regionales y culminar con un plan de luchas a nivel nacional.
El desarrollo de una gran central sindical en razon de unificar al movimiento
obrero con base a un programa de luchas donde el aumento del salario y por el
empleo sean la piedra angular, donde se plantee que primero que la deuda externa
está el interés de los venezolanos. Con la lucha, con el ejemplo se erigirá la
nueva central sindical y con la lucha también al interior de la CTV, como
vestigio de la IV República, una herencia que hay que acabarla hasta dejarla
como un cascarón vacio que al final no valdrá la pena ni aplastarla para no
contaminarse. También con una lucha implacable por la nueva central para
erradicar todo intento, desde el huevo, de engendrar métodos sindicales
burocráticos, y componendas al margen de una discusión amplia y decisiones
concertadas entre los trabajadores.
Elementos para desarrollar un programa
Partimos de que no se puede permitir acuerdos, ni amnistía con los golpistas,
Venezuela y el pueblo trabajador van a la derrota si esto sucede. Sin imponer un
salario mínimo equivalente a la cesta básica, la degradación de la clase obrera
sera imparable, los salarios seguirán hundiéndose. Sin imponer la reapertura de
las fábricas, el tercer o cuarto turno en las empresas, repartiendo las horas de
trabajo, no habrá disminución en la desocupación. Sin imponer el control obrero
no tendremos posibilidad de evitar la desorganización económica que los patronos
tanto nacionales como transnacionales, están promoviendo, sobre todo en PDVSA.
Sin nacionalizar la banca y todos los resortes financieros seguiremos
financiando a los golpistas que no cejaran en su empeño si no los derrotamos
definitivamente El desarrollo de un gran central sindical va a darle un gran
salto a las luchas la clase obrera por el salario; sólo así podrán tener
satisfacción los reclamos de los luchadores ocupados y empleo para desempleados
o mientras tanto un seguro de paro con remuneración sustancial y efectiva, sin
trabas burocráticas. Detrás de la nueva central está el futuro de esta
nación.
ORGANICEMOS A LOS TRABAJADORES EN UNA NUEVA CENTRAL
SINDICAL
EN FUNCIÓN DE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR.