Carlos Ortega está
prófugo de la justicia, mientras que su numerosa familia lleva más de un mes en
Aruba. La pregunta obvia es dónde habrá robado los dólares el sindicalero para
costear la estancia de tanta gente. Es obvio que se trata de dinero mal habido,
cambiado a dólares y sacado del país.
La fatiga y la desmoralización opositora se
evidenció este viernes, cuando con un pretexto fútil suspendieron la marcha
hasta la Fiscalía en apoyo a Carlos Fernández. Aseguraron no tener permiso para
la marcha, algo que nunca necesitaron y, en todo caso, Alfredito Peña se lo saca
en tres minutos. La realidad es que frente a Pdvsa Chuao se concentraron menos
de 500 personas. Hasta en un espacio tan angosto como la avenida México, se
notaría lo ridículamente pequeña de la manifestación.
Leopoldo López
sigue organizando grupos de paramilitares, para cometer fechorías al amparo de
una policía que transformó en un grupo delictivo. La semana pasada, un pequeño
grupo hamponil a las órdenes del Alcalde de Chacao atacó un vehículo de la
agencia de noticias France Press, causando daños importantes al carro y
lesionando a un fotógrafo. Pero es que además de delincuentes estos sicarios son
bastante brutos y olvidaron que esa agencia es bastante antichavistas. Aunque
puede a parecer difícil de creer, los facinerosos dijeron que eran franceses y,
en consecuencia, de Le Monde, es
decir, chavistas.
¿Sabe usted quién es Igor Aranzazu?
Seguramente no, pero se trata del operador de Venevisión en Margarita arrestado
y enjuiciado por sabotear una cadena presidencial. Nadie se acuerda de él, pues
su jefe, Caín Cisneros, le dio el trato correspondiente a sus empleados: lo usó
y lo desechó. Después de formar gran alharaca con este caso, ni siquiera le
pagaron un abogado defensor. Finalmente, este muchacho, que se limitó a cumplir
órdenes superiores y fingió que había sido un error, logró ser enjuiciado en
libertad, pero su familia y él ya no saben de dónde sacarán para los gastos
judiciales, que Venevisión se niega a cubrir. Así paga el diablo...
Realmente el
bobolongo Luis Ugalde es un ser despreciable. De esos a los que se debe escupir
en el rostro cuando se tiene la mala suerte de encontrárselos. Ese sujeto
organizó soterradamente un cacerolazo contra el profesor Carlos Escarrá,
profesor de la Universidad Católica, mientras dictaba una clase. Un pequeño
grupo de facinerosos estimulados por el rector, demostraron su cuál es el
sentido de la democracia, de la libertad de cátedra que existe entre los
opositores. Pero realmente la conducta del rector no tiene nombre.
Hablando de seres despreciables, Miguel
Henrique Otero demora la quiebra de El
Nazional manteniendo las ediciones de escaso tiraje y apenas dos de los
cinco cuerpos habituales. Eso sí, al mismo precio que cuando era tres veces
mayor. Se dan cosas insólitas como que deportes se reduzca a una sola página,
cuando antes era u cuerpo completo. Lo mismo sucede con internacional. En fin,
que con la excusa de la huelga, terminada hace casi un mes, siguen robándole al
lector. Eso sí, juren que dentro de poco Miguel Henrique saldrá diciendo que
Chávez no le da dólares para papel.
Malas noticias para
la Gentuza del Petróleo: el sistema de computación que maneja la administración
de Pdvsa está ya en cien por cien operativo. Ayudó bastante que algunos de los
jefes de la huelga negociaron la entrega de las claves a cambio de una
jubilación parcial.
Por cierto, la torpeza, la soberbia, la
autosuficiencia de esa Gentuza no tiene límite. Pensaron que tumbarían a Chávez
en cosa de días. “Espérenme un momentito, que voy a tumbar al Presidente y ya
regreso”, se titula un trabajo que circula mucho en Internet y describe con
precisión la torpeza de estos sujetos, que jamás pensaron, por razones racistas,
que Chávez se los fuera a pegar tan facilito. Por eso no tenían plan alternativo
o una puerta de escape para el caso de derrota. La realidad es que esos sujetos
dejaron en sus escritorios todos sus efectos personales, como los duplicados de
sus llaves de hogares y carro, fotos y cartas de las queridas, películas
pornográficas para todos los gustos y cosas similares. Y esos presumen de buenos
gerentes.
Un grupo de
asesinos manejado por el gobernador del Zulia, Manuel Rosales (de la cofradía
del Opus Gay) atacó finalizando la semana la sede de Pdvsa en Maracaibo. Los
terroristas lanzaron una granada que hirió de consideración a una persona,
mientras que a otra le dieron un tiro.
Globovision dice que no pasará programas
infantiles. Pero transmite religiosamente Corazón, Corazón, un bodrio de
televisión española sobre farándula y jet set. La razón no es otra que esas
cursilerías le encantan a Guillermo Zuloaga, que es más cursi que un repollo con
lacito de regalo y no pela uno de esos folletines. A Ravell al principio no le
agradaba, pero por jalarle a su amo y poder comentarle el tema, empezó a verlo y
ahora sigue con interés las bodas de Sara Montiel y otras cosas de similar
trascendencia.
Por seguir con el
tema de Globovisión, la reporterita que cubrió el traslado de Carlos Fernández a
tribunales no dejaba de decir “el doctor Carlos Fernández...” El actual
presidente de Fedecámaras –no por elección, sino que le heredó el cargo a
Carmona Estanga- es virtualmente analfabeto. Lee y escribe con dificultades,
como puede hacerlo un niño poco aventajado de segundo grado. Su ignorancia se
evidencia en la forma como asesina el idioma, con sus “de que” y sus “hubieron”.
La verdad es que resulta raro que un sujeto que en su Aragón natal araba la
tierra con su padre y otro burro, de golpe ascienda a doctor en quién sabe qué
disciplina. Como será de bestia que cuando le subió la tensión, su médico de
cabecera (un podólogo) insistía en revisarle las arterias del hígado, sin
pararle ni medio a las que riegan el cerebro, pues si allí se reventaba un
aneurisma sería irrelevante, ya que no le afectaría ningún órgano vital.
La ofensiva del Opus Dei contra Venezuela
se mantiene. Ana Palacios, ministra de Exteriores española y numeraria de esa
secta es una de las punta de lanza, que incluye a connotados delincuentes
criollos y extranjeros. La señora Palacios, famosa en España por el salto
jerárquico que le impulsó la Santa Mafia (era funcionario de tercera categoría
en Estrasburgo y la promovieron a ministro) y, sobre todo, por su nulo sentido
de la higiene, ya que no se baña jamás por razones religiosas. Pero su
incompetencia es de tal naturaleza que dio unas declaraciones sobre Venezuela
que, contra toda costumbre diplomática, tuvieron que ser corregidas por el
embajador español en Caracas. Más grave aún, cuando fue interpelada en el
Parlamento español confesó que su intervención ante el Consejo de Seguridad de
la ONU fue pésima, cometió errores de fondo, dijo mentiras y defendió intereses
distintos a los de su país. Aún así, no parece que vaya a ser destituida, pues
aún conserva la protección del grupo delictivo fundado por Escrivá de Balaguer.
Los alcaldes del
Opus Gay (Alfredo Peña, Capriles Raronsky y Leopoldo López), junto con Alfredo
Catalán, de El Hatillo, emplean a sus policías como escolta de cualquier
paniaguado de la oposición. Es el nuevo símbolo de estatus: un policía de
Baruta, de Chacao o de la PM como guardaespaldas. El más cómico es Alfredito
Peña, que criticaba con vehemencia y durante décadas el empleo de las policías
como seguridad de individuos y que fue uno de los temas de su campaña electoral.
Pero ahora a cualquier muchacho bien parecido le ponen un rolito...
La gentuza de oposición no sabe qué
inventar. La sensual Albis Muñoz dice que la decisión de encarcelar a Carlos
Fernández es terrorismo de Estado. Es una frase curiosa viniendo de una persona
en cuyo prontuario figura haber “convencido” a punta de toquecitos a varios
magistrados de la desaparecida Corte Suprema, para eliminar una cosa tan
elemental como que los productos deben tener una etiqueta con el precio.
Por cierto, El Nazional en su campaña para asustar a
la gente con el control de cambios dice, en primera página, que más de 200 mil
empresas no califican para recibir dólares. Habría que preguntarle al embustero
de Miguel Henrique de dónde sacó esa cifra. Porque cualquiera que conecte el
cerebro se da cuenta de cuán exagerado es hablar de que hay una compañía
importadora por cada cien habitantes. Claro, en diciembre, la sensual Albis
Muñoz dijo que más de un millón de comercios se sumaban al paro, es decir, que
aquí hay un negocio por cada 24 habitantes...