En el momento político
actual el Movimiento Popular
Revolucionario no puede permitirse la dispersión y la atomización, así como no
puede justificarse más, señalando la
ausencia de líneas políticas. Es por
ello que debemos asumir nuestro rol protagónico como dicta la constitución pero
más aún, como lo dicta la conciencia
revolucionaria.
El agotamiento del liderazgo no puede ser tomado como
excusa para asaltar el espacio revolucionario, ni tampoco para ungirse como
dueño del proceso.
Ninguno de los actores actuales de la Revolución hemos
articulado coherentemente el rumbo, el horizonte estratégico, ni tampoco los
alcances de la misma. Por lo que hoy hay un incremento en la creación de
organizaciones de carácter revolucionario que
contribuyen aumentar la dispersión por la falta de articulación.
Un simple vistazo a las ultimas movilizaciones nos pone en
evidencia lo que hoy argumentamos y que
como una autocrítica, debemos superar, solo la unidad de acción puede acumular
las fuerzas necesarias para definir las distintas formas de luchas en los
distintos momentos del proceso. El 13 de Abril se demostró la potencia de la
movilización popular para enfrentar a la contra revolución no obstante, de
haber habido claridad en los objetivos estratégicos se hubiese pasado del
gobierno al poder.
Es tarea urgente del movimiento revolucionario la
construcción del poder popular y esto
solo es posible con la unidad política y de acción.
Este espacio unitario no se decreta ni se construye con
simpatía, solo es posible con la creación de un espacio de debate
político, amplio, popular y flexible
donde los actores revolucionarios en igualdad de condiciones, estructuren los
planes y las acciones que fortalezcan y profundicen la revolución, cuyo
objetivo fundamental debe ser la
construcción del poder, que proponemos se materialice en un parlamento
popular revolucionario; como espacio alternativo, propositivo, vinculante,
autónomo y corresponsable, capaz de impulsar las transformaciones necesarias
que construyan, profundicen y consoliden el proceso Revolucionario en marcha.
Frente a la coyuntura Proponemos:
- Activar la
articulación del movimiento popular revolucionario constituyendo un equipo que
reúna la vocearía de las distintas organizaciones.
-
Una jornada de
movilización general expresada en tomas locales de propaganda, información y
agitación que conlleve a una gran movilización que se exprese en el logro de
los siguientes objetivos:
1.
Declaración
de unidad del Movimiento Popular.
2.
Declaración
del poder constituyente expresado en la convocatoria del Parlamento Popular
Revolucionario.
3.
Acuerdo
de rechazo popular a la decisión tomada por el Tribunal Supremo de Justicia.
En
consecuencia se propone sea realizada una marcha desde el Tribunal. Suprema de
Justicia hasta puente Llaguno, el 14 de Septiembre a partir de las 10 a.m., a
un mes de la decisión del T.S.J.
¡Si hubo golpe!
¡14
de Septiembre hora “0”!
¡Poder
constituyente YA!
El día 16 de Agosto de 2002 se reunieron en representación de las organizaciones
populares: Asamblea Popular Revolucionaria, Coordinación Nacional de Circulos
Bolivarianos, Sindicato de Motorizados, Partido Comunista de Venezuela,
Guardianes de Puente Llaguno, Spay, Comité de Tierras Urbanas, Frente de
Resistencia Bolivariana Popular, Remadel, Zona libre , Ateneo de Lidice, Fuerza
Bolivariana Comunitaria Sucre, Coordinadora del Cementerio, Juventud de
Izquierda Revolucionaria, Brigada 4 de Febrero, M.V.R, Juventud Comunista de
Venezuela y Coordinadora Popular de Caracas.
En esta reunión se designo una comisión representada por voceros de todas las organizaciones para la sistematización de las propuesta y elaboración de un documento para desarrollar y profundizar el debate: La misma se llevó a cabo en fecha 17 de Agosto de 2002 con la
participación de: Coordinación de Circulos Bolivarianos, Partido Comunista,
Guardianes de Puente Llaguno, Spay, Comité de Tierras Urbanas, Zona Libre,
Fuerza Comunitaria Bolivariana de Sucre, Brigada 4 de Febrero, Juventud
Comunista de Venezuela y Coordinadora Popular de Caracas.