Carta Abierta a Jorge Arreaza

Compañero ministro de Educación Superior, Jorge Arreaza, me dirijo desde esta prestigiosa trinchera para expresarle un clamor de los estudiantes venezolanos y del futuro que con ellos se levanta, para labrar los caminos de la patria. Lo diré con una frase de la gran Eva Perón (Evita) "donde existe una necesidad nace un derecho". Y es que nuestra Constitución es clara cuando en sus artículos 102, 103 y 104 argumentan el derecho a la educación y su papel como medio de transformación social, reconocemos que Venezuela cuenta con una educación pública y que esta es reconocida como tal.

Es claro señalar que nuestra Educación Superior nos une a todos, es decir, une a los que reciben educación en universidades públicas y a los que la reciben en universidades privadas. No en todos los casos y es pertinente manifestarlo los estudiantes que reciben educación en entes privados poseen riqueza, orígenes privilegiados o entorno de abolengo. Muchas de las personas, jóvenes, adultos, padres de familia, etc. (Porque en las universidades la diversidad es una constante) pertenecen a familias humildes y sus raíces se cruzan a orígenes luchadores que con mucho, pero con mucho sacrificio han logrado hacer parte de la población que estudia en universidades privadas por causas variadas tales como: la elección de la carrera, la cercanía de las instituciones señaladas al lugar de residencia de su núcleo familiar o la dificultad para ingresar a una universidad publica, (porque a pesar del gran trabajo que se ha realizado, debemos reconocer que aún persisten serias fallas en el acceso a las instituciones públicas.

Todos estos factores sumados han provocado que hoy en día, la educación superior en el campo privado presente una amplia matrícula de estudiantes que consecutivamente ha crecido tras el pasar de los años. También aplaudimos que en su conjunto la tasa de matrícula (pública-privada) en los últimos años se ha colocado como una de las más altas de América Latina, hecho que es digno de reconocimiento. Con respeto al espectro de educación privada superior venezolana esta ha girado entorno a un conjunto de universidades e institutos, entre las que destacan: Ucab, Santa María, Instituto Universitario de Tecnología Antonio José de Sucre, Instituto Universitario Tecnológico de Administración Industrial (IUTA), el Instituto Universitario Politécnico Santiago Mariño, IUTIRLA, Universidad Yacambu, Instituto Universitario José María Carreño, UTS de la ciudad de Valencia, Instituto de Capacitación Técnica Keis, Instituto Universitario de Tecnología de Administración y Nuevas Profesiones.

El universo de casas de estudios es mucho más amplio pero tocaremos este circuito, porque es el que abordaremos y al que nuestra carta corresponde temáticamente y circunstancialmente. Las antes mencionadas casas de estudio por su función como entes formadores de ciudadanos han establecido matrículas o tarifas de costos, eso es justo, y también que cada cierto tiempo se actualice esa matricula tomando en cuenta la situación que para el momento se presente. Porque entendemos que ese dinero que colocan los estudiantes a las universidades, deberán ser reinvertidos, en primer lugar para:

Asegurar la calidad educativa a nivel de infraestructura, entendiendo que las instalaciones de una universidad son la base de su imagen y funcionalidad.

En segundo lugar y no menos importante para la excelencia en materia de docentes en las universidades privadas, basándonos en el artículo 104 de CRBV (Constitución de la República Bolivariana de Venezuela) que de manera clara y taxativa establece que la educación deberá estar a cargo de personas de reconocida moralidad y de comprobada idoneidad académica.

En tercer lugar, la seguridad que se debe brindar a toda la población estudiantil en el interior de las casas de estudios. Respetando la autonomía universitaria esto corresponde a las autoridades universitarias, en cuanto a velar por su efectividad y cumplimiento.

Todo ello resulta el punto utópico de los que esperamos ver cumplir. Ahora en el campo pragmático, la realidad es muy distante de los planes.

RESULTA INACEPTBABLE QUE LA EDUACION PRIVADA EN VENEZUELA SEA MANJEADA COMO UN NEGOCIO. Es reprochable que las universidades privadas tengan un gran cero en cuanto a infraestructura y calidad de sus instalaciones. Produce escozor y a su vez es imperdonable que los profesores de estos centros de estudios reciban un sueldo insuficiente, por no decir paupérrimo tomando en cuenta la realidad país y que como venezolanos al fin y al cabo los docentes poseen necesidades que deberían expresarse en una bonificación digna.

Porque subrayamos este tema de la redistribución de los ingresos universitarios privados. Por un simple hecho. ¿A dónde va el dinero de las privadas? Aquí la denuncia central:

"Regularmente la matrícula (costo del semestre o mensualidad, según sea el caso) de estas casas de estudio es aumentada de forma desproporcionada". Por tal muchos estudiantes no pueden continuar estudiando. Y se genera ahí un caso de deserción universitaria, que nos hemos tratado conceptualmente y que debería ser utilizado. Porque los privados privan de educación a muchos estudiantes. Es decir unos afectan a muchos, algo contradictorio para el siglo XXI. Quiero presentar dos ejemplos claros y pertinentes que para tal efecto conviene señalar: Instituto Universitario Politécnico Santiago Mariño y la Universidad Santa María. Estas dos instituciones son reincidentes en atroces aumentos y han sido denunciados en innumerables ocasiones. La primera de ellas:

El Instituto Universitario Politécnico Santiago Mariño, la matricula paso de 5.000 a 30.000 bolívares. La segunda de ellas: la Universidad Santa María, la matricula paso de de 37.000 a 67.000 bolívares. Constituyendo esto un aumento de 500%.

La Universidad Santiago Mariño y la Santa María son dos iconos a investigar y tomar medidas correctivas, porque ya basta de aumentos injustificados y de sentirse más que el Estado venezolano. Quiero reconocer que ya la Sundde (Superintendencia de Precios Justos) conoce el caso pero falta mucho más. Estamos esperando la acción. Arreaza usted como hombre de las universidades, docente e internacionalista conoce la realidad de la educación superior venezolana. Desde su presidencia en Fundayacucho se ha cultivado en el área de las luchas estudiantiles, la discusión con las autoridades universitarias, el debate y la búsqueda de soluciones.

Por eso recurrimos a usted, compañero ministro para que haga presión al Jefe de de la Sundde, William Contreras, a fin de que agilice el trabajo de inspección y evaluación, la toma de decisiones y que por consiguiente lleguen las soluciones. Deberán ser oportunos y apresurarse a la concreción, de los hechos lo más pronto posible. Ya que los señalados aumentos pretenden aplicarse y empezar a ejecutarse a partir del corriente mes de abril.

Ministro no permita que la espada de Damocles se clave en los jóvenes universitarios. Jorge Arreaza confiamos en usted y en su trabajo. Esperamos su respuesta, para usted un rebelde saludo universitario.

jesuseduardobolivar@live.com

 


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