Resignificar el Aparato Ideológico

 

Mucho alertamos acerca de la naturaleza fascista de la derecha venezolana que disfrazada detrás de la oferta de "cambio", y montada sobre la ola del descontento, logró obtener una significativa mayoría en la Asamblea Nacional.

A algunos jóvenes y a otros de memoria corta, les podrá sorprender la actitud de la derecha, pero, los que vivimos y sufrimos los gobiernos adeco-copeyanos sabemos que el desacato a la ley, (expresado en el desacato al TSJ), el irrespeto a los símbolos patrios y al Bolívar antioligarca, (expresado en el acto de expulsión de los cuadros del Libertador del Palacio Legislativo), el arrogante atropello a la memoria del Comandante Chávez y la burla para con su familia y al pueblo que lo quiere, es la mínima, léase bien: mínima expresión!! de lo que el fascismo, encarnado en Ramos Allup, alzado como líder de la oposición radicalizada en el golpismo, puede hacer con los derechos humanos más elementales y preciados. Así eran en tiempos de sus gobiernos cuartorepublicanos y así son apenas con un ápice de poder.

Frente a esta amenaza: la respuesta debe ser más revolución, mayor movilización popular, más agilidad en la política y mayor dinamismo en la ofensiva.

El presidente Nicolás Maduro recordó en estos días que no somos un gobierno más, que "somos una revolución gobernando", actuemos como tal... Debemos retomar la ofensiva, no podemos continuar sentados esperando a ver que va hacer hoy la oposición en el parlamento o en cualquier otro escenario para luego reaccionar. Tampoco puede ser sólo una ofensiva de gobierno, debe ser una ofensiva de ideas, de símbolos, de confrontación ideológica, de lucha por la hegemonía ideológica, renovada en lo partidista, pero también militante, popular, movilizada y con dirección política clara.

Profundizar la revolución, no es sólo rectificar errores, que es de sumo imprescindible, es, además, atrevernos a desarrollar áreas donde nunca hemos pisado. Cuestionar lo establecido.

Convencida estoy que es imperativo, no sólo avanzar en lo económico con la orientación correctamente revolucionaria, cuyo actual y recién nombrado ministro pareciera apuntar, sino, además, conformar una superestructura socialista, impregnada de valores, ideas, símbolos y espíritu revolucionario, un Aparato Ideológico del Estado que redefina las formas de reproducción de las fuerzas productivas y las relaciones de producción. No le podemos temer al estigma burgués que hace como denuncia la "ideologización", ¿acaso ellos no lo hacen? Por supuesto que estamos llamados a ideologizar!!! De lo contrario no habrá revolución.

Un elemento, que a mi juicio, ha sido poco explicado acerca de la derrota del 6D, tiene que ver con la comunicación de la política como un símbolo en sí misma y parte de la superestructura social, y es la distorsión de los valores exhibidos por algunos de los nuestros a todos los niveles. Ser un cuadro revolucionario no es poca cosa. Se le puede explicar a la gente que las colas son producto de la guerra económica y de seguro lo entenderá y asumirá la resistencia, pero no se le puede exigir aguante al pueblo si no somos los primeros que nos comemos las verdes con ellos. Allí está parte de la batalla que en lo ideológico hay que librar. Quienes se prestaron a este juego, (sin intención de absolverles de sus actos contrarevolucionarios), son también víctimas del germen capitalista bien incrustado en la psique y, de nuestra demora por constituir una nueva hegemonía ideológica. Resignificar es clave. Construir un Aparato Ideológico Socialista es fundamental.

lilienavargas@yahoo.es

@lilienavargass


Esta nota ha sido leída aproximadamente 452 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales


Otras notas de interés:



Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter




US Y ab = '0'' /actualidad/a221050.htmlC0US