"Bolívar bolivariano no es un pensamiento muerto ni mucho menos un santo para prenderle una vela"

Así dijo en una canción hermosa y cargada de una crítica contundente sobre el abuso de la imagen de nuestro libertador por parte de los politiqueros, nuestro poeta amado Alí Primera, el poeta del pueblo; que con su cortante prosa popular baja de las nubes a tirios y troyanos. Por cierto con él sucede lo mismo que con Bolívar, todos los politiqueros de profesión citan sus prosas, pensamientos y canciones para reivindicarse como defensores de las luchas del pueblo, sobre todo en elecciones, pero nunca cumplen el pensamiento de Alí, que es el pensamiento del pueblo.

Esa diatriba que se creó por el desmonte de imágenes de Bolívar y Chávez de las instalaciones de la Asamblea por parte de Ramos Allup, se puede insertar en esta pelea intestina, fatua y a veces simulada que mantienen los polos por conservar para ambos, por un lado la rentable polarización política y así mantener sus espacios de poder político intactos que les permitan seguir usufructuando la renta petrolera y nuestros impuestos y por el otro mantener la creencia en ambos sectores de la población que los apoyan; en que son diferentes y enemigos irreconciliables; cuando son realmente las caras de una misma moneda, porque eso de diferencias entre distintas ideologías, entre socialismo y capitalismo será solo en el discurso, porque ambos solo buscan usufructuar el poder que les otorga el soberano, en beneficio propio y es así desde que somos república y solo cambiaría cuando esto lo dirija una verdadera dirección revolucionaria.

No es llenando las plazas, las calles, los postes (o postas como realmente se debe decir) o las oficinas públicas, que se reivindica a Bolívar, no. Tampoco es poniendo en la Asamblea, el Bolívar que Henry dice ser el original, aunque tenga derecho a cambiarlo por ser ahora mayoría. El mayor homenaje o desagravio que podemos hacerle a Simón, nuestro libertador es adecentar a este país, dejar de hacer tanta demagogia, tanto populismo, tanta robadera, tanto oportunismo, tanto golillismo, tanto viva-la-pepismo, tanto amiguismo y levantar la moral republicana, la ética ciudadana y juntarnos para hacernos el mejor país del mundo.

La mejor muestra de verdadera ética bolivariana que deben dar los oficialistas y los de la oposición es sentarse juntos y convocar a todo el pueblo sin distinción ideológica para que en base a los puntos más álgidos y representativos de la crisis y de la realidad nacional, se discutan las mejores salidas a la misma de manera consensuada y civilizada. Ese fue el mensaje que mando el pueblo, cuerda de zánganos. A la gran mayoría del pueblo no le interesa si el Bolívar tuyo es mejor o más bonito o más auténtico que el del otro; al pueblo de todas las clases sociales lo que le interesa es tener acceso a la papa, a los servicios de calidad, a comprar los productos (carros, línea blanca, teléfonos, casas, etc.) que en cualquier sociedad se compran con el solo requisito de trabajar, a estudiar, a conseguir trabajo en lo que se graduó y no seguir graduando profesionales para beneficio de otros países, en fin a tener un país normal como los demás países y a tener un futuro en paz para que lo entierren sus hijos y nietos. Y dejen a Bolívar tranquilo que él está con Alí contento cantando con el carajito, y a Chávez también que debe estar arrecho con ustedes.


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Jorge Alvarez Casañas


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