Se avizora una revolución y no precisamente ¡pacífica!

Recuerdo aquella tarde, cuando un amigo conocedor de mis pensamientos políticos de izquierda me invitó a una reunión con el recién liberado comandante Hugo Chávez en el barrio Chuchango de mi querida San Carlos de Cojedes para escuchar sus propuestas, mi amigo, -como supongo todo el pueblo en Venezuela- estaba en extremo emocionado al punto que me rogó que lo acompañara; en honor a la verdad no lo hice porque estaba muy atareado con mi trabajo, pero para justificarme le dije que no lo acompañaba porque mi pensamiento político no comulgaba con los militares, bastante experiencias ya teníamos con el plan cóndor y por supuesto existía la lógica de esa bien merecida aversión a todo lo que significa gobernantes uniformados, en realidad no podía digerir “revolución y militarismo”.

Con Hugo Chávez se rompieron todos los esquemas del militarismo en América latina y posiblemente del mundo, fue un hombre formado o mejor dicho autoformado en el pensamiento bolivariano y Simón Rodríguez quienes asomaron los principios del socialismo, digamos que de manera empírica, sus causas y acciones en favor de los más desposeídos estaban más motivados por el humanismo y el patriotismo que por alguna otra cosa, la ideología socialista aparece tiempo después con la promulgación del socialismo científico con Carlos Marx y Federico Engels; Pero también interviene en el pensamiento de Hugo Chávez otro factor determinante: su profundo arraigo cristiano, que posiblemente lo indujo a plantear el proyecto político inédito en la historia de la humanidad, lo que hoy conocemos como Socialismo Bolivariano, que como es lógico y de acuerdo con la fuerte influencia de Cristo debería ser una ¡Revolución Pacifica!

Pocos días después del golpe de estado del 11 de abril del 2002, donde la oposición se llevo el más grande revés de su historia con el retorno del Presidente escribí un artículo donde exalte el triunfo del gobierno, pero también critique el perdón a los golpistas, pude entender las razones por las cuales el presidente lo hacía, entendí el carácter estratégico del comandante, -como dicen allá por mi barrio, en política y estrategia Chávez no tenía padrote-, cuando los opositores iban ya el venia de regreso y es cierto, pero lo que no pudo calcular con precisión fue su muy temprana falta física, no tomó en cuenta que para neutralizar a los enemigos se necesitaba lo que él siempre dijo: la unidad del pueblo, ¡unidad!, ¡unidad! Y más unidad, repetía incansablemente solo que esa unidad fue construida sobre la base de un líder, de un caudillo –aunque muchos no lo quieran reconocer- que pudiera mantener esas masas unidas, era una unidad fundamentada más en la fe y el amor por el líder que por una consigna política o una ideología; esta pudiera ser una de las causas principales por las cuales los poderosos enemigos políticos, mediáticos y económicos que ya habían sido perdonados por el gravísimo delito de alta rebelión sin mucho esfuerzo lograran lo que lograron el 6D.

No sé si aún es tiempo de rectificar, el mal está muy avanzado, los problemas económicos requieren de una dolorosa cirugía ¡no para el pueblo!, no, sino para aquellos factores que propiciaron la debacle; lo primero que hay que hacer es deslindarse de una buena vez del enemigo, hablo de los empresarios y comerciantes no productivos, es decir todos aquellos que requieren de divisas, decía hace poco por este mismo medio que es altamente estúpido que en una guerra un ejército dependa de su enemigo para adquirir su vitualla, si dejamos que el enemigo nos mate de hambre, los financiamos y encima de eso nos echan la culpa entonces estamos bien jodidos, tiremos la toalla de una buena vez y esperemos a ver si por si acaso se da el efecto Nicaragua cuando el pueblo mayoritariamente adquiera algo de conciencia y podamos reiniciar el proyecto que Chávez nos dejó.

Las otras propuestas ya estamos cansados de hacerlas y  escucharlas, que si poner a funcionar el aparato productivo del país, como carajos vamos poner a producir a los productores agrícolas y a los campesinos si por décadas han sido explotados por los intermediarios comerciantes capitalistas, si ni siquiera hay en la AN una Comisión que legisle en torno a esta materia a pesar de los tantos diputados electos para ese fin, que se hacen los locos cuando se les interpela por tan grande exabrupto, que los únicos responsables de todo lo que sucede para bien o para mal es culpa del presidente y sus ministros, no existe una estructura nacional por rubro con funcionarios responsables a los que se les pueda medir cuantitativamente y cualitativamente su gestión para ser premiados o para demandárselo, ahí está el principio fundamental del burocratismo, si a esto le sumamos el amiguismo y nepotismo a la hora de dar responsabilidades burocráticas, no se puede dar un cargo a alguien porque en alguna ocasión fue mi amigo o compañero del equipo de pelota, o por que tenga buena voz para el canto, ¡claro!, con este modelo y estructura burocrática no se necesitan mayores aptitudes, ni conocimientos, mucho menos ideología para ocupar un cargo, eso hay que revisarlo y a fondo, con los militares no me meto porque aun estoy traumatizado por mis experiencias como joven revolucionario, ¡así es!

Debo advertir a tirios y troyanos por lo que pudiera suceder, están bien equivocados quienes al capitalizar los errores de este proceso pretenden aplicar las fórmulas neoliberales del capitalismo salvaje, no crean que porque el pueblo esta bravo con el gobierno por no haberlos sabido meter en cintura, por los tantos perdones y privilegios otorgados en aras de una convivencia “pacifica”, no sabemos quién es el verdadero enemigo, ningún chavista o muy pocos votaron por la oposición así lo dicen los números, están equivocados si creen que el pueblo va a traicionar a Chávez, pudieran los opositores con este triunfo logrado a expensas de nuestros errores agudizar las contradicciones y lo que va a resultar es que va a nacer una verdadera revolución; recuerden que uno de nuestros más grandes errores fue haberlos perdonado, otro fue el no haber construido un poderoso partido de cuadros, pero eso está de ante ojito ante la imperiosa necesidad de defendernos; así que, si como dicen vienen con todo se pudiera dar la batalla definitiva y téngalo por seguro que no va a ser pacifica como debe ser toda revolución.

Les invito a leer las propuestas que le hacemos al presidente Nicolás Maduro pudieran ser de alguna utilidad. www.aporrea.org/ideologia/a219997.html

Acolventours851@yahoo.com

   

 


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Gonzalo Ochoa Díaz


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