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Nos queremos sumar a quienes se OPONEN al nombramiento de unos nuevos rectores del CNE porque
1. No comprendemos ni compartimos ninguna de las razones que han expuesto William Lara et al cuando, entre otros asuntillos, fueron a pedirle consejo y participación ¡nada menos! que a la Iglesia Católica (francamente Juan Barreto y Freddy Bernal, ¿no les da pena?).
2. Tampoco compartimos que se cambie a los rectores Rodríguez, Battaglini y Tibisay Lucena porque ya tienen experiencia para enfrentar este dificilísimo año electoral y también son reconocidos por muchos otros rectores latinoamericanos, punto interesante por el flanco OEA.
3. Agréguese que ya no hay tiempo para que se formen nuevos rectores en esta lid.
4. A pesar de que este CNE ha tomado decisiones que no compartimos como la eliminación de la máquina captahuellas en las elecciones de diciembre 2005, haber pasado por alto el revocatorio a los diputados de oposición, y otros asuntos claves como no actualizar los (mis) datos en el registro electoral, es decir, no haber terminado un REP bien hecho,
las BOLIVARIANAS Y BOLIVARIANOS urgentemente debemos comprender
que los dirigentes de la oposición, traidores a la patria (¿cuál patria? se preguntan ellos),
NUNCA JAMÁS se sentirán satisfechos aunque se les ofrezca la cabeza de Jorge en bandeja de plata.
¿Y qué pasa con los que no son los dirigentes de la oposición?
Viéndose su propio ombligo, con gran desconcierto... ni siquiera tienen el valor de salir a la calle a protestar contra ninguna de las arbitrariedades de esos dirigentes ni contra ninguna de las arbitrariedades internacionales del Imperio, tipo torturas, invasiones, condenas etc.
No los denuncian, o sea, se les terminan identificando.
¡Hasta cuándo los buenos modales y la fe en bichos así! ¡Cuándo comprenderemos que no tienen "buenas intenciones" ni "buenos principios cristianos" ni ninguna otra babosada similar, pruritos que a veces atacan a nuestra altísima jerarquía política, supuestamente civil, por cierto.
Además, creemos que a Jorge Rodríguez, a Irina y a sus hijos concretamente hay que hacerles un serio y significativo reconocimiento público de orden político, ético y psicológico.
O sea, no se puede echar a las fauces a un ciudadano revolucionario que ha cumplido con su deber y bastante más... y quedarnos todos tan... "democráticos" y "católicos".
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