|
Con la incorporación de Venezuela como miembro pleno al Mercado Común del Sur (MERCOSUR), el gobierno bolivariano que encabeza el Presidente Hugo Chávez, demuestra que dispone de líneas y planes estratégicos y se plantea metas y plazos definidos para alcanzar objetivos concretos, siendo el Mercosur uno de ellos.
El ingreso de Venezuela en esa nueva condición se produjo en el marco de la XXIX Reunión Ordinaria del Consejo del Mercado y Cumbre de Presidentes, celebrada del 6 al 9 diciembre en Montevideo, Uruguay. Estuvieron presentes en ese magno evento, los mandatarios de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, miembros plenos y de Bolivia y Chile miembros asociados de MERCOSUR y Venezuela.
Las líneas y planes implementados por el gobierno bolivariano están dirigidos a cumplir con el mandato constitucional de contribuir con la integración latinoamericana y caribeña para avanzar "hacia la creación de una comunidad de naciones, defendiendo los intereses económicos, sociales, y ambientales de la región.", mandato establecido expresamente en el Artículo 153 de la Constitución Nacional.
Lograr la incorporación como miembro pleno es el resultado de una incesante labor iniciada hace algunos años. Conveniente es recordar, por ejemplo, la asistencia del Presidente Chávez a la XXIV Cumbre del MERCOSUR, realizada en junio de 2003, en Asunción. En esa y otras reuniones Venezuela asumió una serie de compromisos cuyo cumplimiento facilitó primero, su aceptación como miembro asociado por un tiempo y que en esta XXIX Reunión Ordinaria de MERCOSUR, los actuales mandatarios de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, países fundadores en 1991 de ese mecanismo, le otorgaran la nueva condición. La misma se hará efectiva dentro de unos meses después de finalizar Venezuela de ajustar algunas condiciones necesarias.
Los sectores opositores al proceso bolivariano de cambios no reconocen esta ardua gestión y, propagan a través de la mayoría de los medios comerciales de difusión de que dispones, las opiniones de ciertos analistas que señalan que el gobierno del Presidente Hugo Chávez carece de planes y proyectos en materia económica, políticas públicas, integración y política exterior. Entre esas opiniones se encuentra, que el ingreso de Venezuela al MERCOSUR, no es más que un producto de: "la imaginación de un régimen delirante"; "de la improvisación del gobierno" o "del capricho del acaudalado Chávez y sus petrodólares".
El tratamiento informativo, más bien desinformativo y destructor, no es nuevo en dichas empresas de difusión. En el año 2003, esos mismos medios publicando opiniones de ciertos "expertos" proporcionaban los siguientes argumentos sobre la asistencia del Presidente a la XXIV Cumbre, en Asunción: Busca el ingreso de Venezuela al MERCOSUR "en detrimento de la Comunidad Andina de Naciones" (CAN). / Desde hace mucho tiempo no le interesa la CAN. /Tiene una opinión desfavorable hacia la CAN. /Ha implementado una política de importaciones dirigida a "liquidar el sector privado interno"./ Demuestra interés por el MERCOSUR sólo por razones geopolíticas, desestimando las de carácter económico que son las que deberían prevalecer.
Los hechos ocurridos desmienten tanto las afirmaciones realizadas actualmente por los analistas: Venezuela fue aceptada en el MERCOSUR como miembro pleno, así como las de los expertos de hace un par de años: la Comunidad Andina de Naciones se ha fortalecido y hoy Venezuela ocupa la presidencia pro tempore.
Los países latinocaribeños afianzan sus relaciones
Los diversos convenios suscritos en el plano económico entre los países de la región latinocaribeña, entre los cuales se cuenta Venezuela, sin dejar de lado los realizados con países de otras latitudes reflejan un importante crecimiento en el intercambio comercial. Dentro de ese incremento adquieren especial importancia, los convenios de intercambio de alimentos, transferencia tecnológica y servicios por petróleo.
Necesario es reconocer y tener siempre presente que son los acuerdos políticos los que allanan el camino para que esos convenios económicos puedan darse. En la página web de la Cumbre realizada en Montevideo, Uruguay, en el segmento acerca de los antecedentes de MERCOSUR, se encuentra lo siguiente:
"2. El MERCOSUR Político
El MERCOSUR sienta las bases fundamentales sobres las que se consolidan definitivamente las relaciones entre los países del emprendimiento. Representa, por sobre todo, un Acuerdo Político, el más importante alcanzado en la región. A partir de este Acuerdo, los conceptos de confiabilidad, armonía, razonabilidad y previsibilidad pasan a formar parte del lenguaje y de la convivencia política, económica y social de nuestras sociedades. La "red de seguridad política del MERCOSUR genera las reglas de juego necesarias para que se desarrollen plenamente las interrelaciones económicas y comerciales existentes." (1)
El reconocimiento de la importancia de los acuerdos políticos y la de los cambios que se habían producido en el continente ya para el año 2003, llevaron al Presidente Chávez a declarar en Asunción en esa oportunidad, que el MERCOSUR estaba llamado a convertirse en el eje de la integración latinoamericana.
Sin embargo, la preponderancia del plano económico en la integración antes que lo social o lo político, impuesta por una porción importante de los empresarios de los países que integran los pactos regionales, incide para que todavía prevalezcan en las reuniones multilaterales una agenda para discutir temas como el "arancel externo común", el "régimen aduanero" y la "libre circulación de bienes y servicios", en fin predomina el "libre comercio".
Si justo es reconocer que las relaciones en el plano político cobran mayor importancia y facilitan el crecimiento de los acuerdos en el plano económico, también lo es valorar los avances alcanzados en el plano social. Es, en la importancia de este ámbito en la cual sin duda se refleja el temple y voluntad política que guía al gobierno venezolano y afianza su ingreso en la región, no sólo como un importante socio comercial, sino también que su incorporación contribuye a reintroducir lo social en la agenda de las deliberaciones de los encuentros, haciendo honor al lema acuñado por el Presidente Chávez cuando señala "nuestro norte es el Sur".
El crecimiento de América Latina
Las apreciaciones formuladas en líneas anteriores, sin duda alguna son omitidas y/o tergiversadas por la mayoría de los medios privados de difusión. En cambio para el presidente de la Corporación Andina de Fomento (CAF), Enrique García, América Latina experimentará en 2005 un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 4,35 y en 2006 será de 4%, basado en ese crecimiento comentó: "Hay una situación buena en la región". A juicio de organismos como la CAF, esas cifras son una muestra de franca recuperación, estabilización y crecimiento económicos.
El crecimiento no garantiza avance de los pueblos
En los proyectos de integración regional, se atienden con especial atención a la cifras, macroeconómicas, es decir, crecimiento económico (PIB), inflación, empleo, reservas internacionales, sin embargo, el que América Latina crezca económicamente, no significa que también lo haga en el plano social, y menos aún garantiza que los pueblos puedan avanzar hacia objetivos más nobles y altos que sólo contar con "buenas cifras en el PIB".
Un aspecto que no se puede pasar por alto, porque precisamente deja en evidencia que cuando la política económica de los países no atiende el recetario fondo monetarista (FMI), es acertada y exhibe indicadores de crecimiento. La presentación de esas cifras positivas aumentan las presiones del gobierno de Washington, que contrariamente a los gobiernos del continente, tiene un gran déficit fiscal, crecimiento de la pobreza y una alta voracidad energética. En esa situación negativa radica su empeño por imponer el ALCA y torpedear todo esfuerzo –por ejemplo el Mercosur- que conduzca a la integración y unión de los pueblos del Sur, tal y como quedó en evidencia en la Cumbre de Mar del Plata, el mes pasado.
El avance hacia el horizonte donde se encuentra la unidad e integración de los pueblos del Sur, se debe en gran medida a la exigencia que la valiente y constante lucha de las organizaciones sociales y los movimientos populares hace hoy a sus líderes. La feliz coincidencia de que la Cumbre de Presidentes haya tenido lugar el día en que se cumplen 181 años de la Batalla de Ayacucho, es una alentadora esperanza. La voz del General Antonio José de Sucre se levanta y cobra vida para decir hoy a los pueblos como hace doscientos años dijo a sus soldados: "de los esfuerzos de hoy depende la suerte de América del Sur. (2) Agregando que, sólo la unidad y la lucha, juntos y al mismo tiempo nos hará libres definitivamente.
(1) http://www.presidencia.gub.uy/XXIX_MERCOSUR/noticias/091206.htm
(2) http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Ayacucho
http://documentos.cnti.ve/ftp/PdteChavezMercosurI.MP3
http://documentos.cnti.ve/ftp/PdteChavezMercosurII.MP3
http://documentos.cnti.ve/ftp/PdteChavezMercosurIII.MP3
http://www.presidencia.gub.uy/XXIX_MERCOSUR
Articulo leido aproximadamente 1115 veces
|