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Muy tardes buenas amigas y amigos, les habla Del Grosso José, psicólogo clínico y su anfitrión, quien les da la bienvenida a su programa favorito Controversia, programa educativo, polémico, serio y hasta divertido. Durante el programa de hoy recordaremos algunos hechos notables del Paro Cínico que tuvo lugar en Venezuela entre los meses de diciembre del 2002 y enero del 2003. A tales efectos he invitado al Doctor en Análisis Político, Don Macaurelio Severiano. Buenas tardes Doctor Macaurelio.
MS. Muy buenas tardes damas y caballeros. Doctor, le agradezco mucho la invitación a su programa. Le advierto que para acordarme de lo ocurrido aquellas Navidades me he tomado medio frasco de recordatorio.
JDG. Así que recordará con precisión lo ocurrido durante las Navidades del 2002.
MS. ¡Ya va, un momentito, vamos a aclarar las cosas! El que me haya tomado un frasco de Recordín, las pastillas de postín, no significa que me acuerde de nada, pero voy a hacer el intento. Esas, creo, fueron las Navidades en que mis nietos no me llevaron a comer comida chatarra al Perro Loco.
JDG. ¿Al Perro Loco? ¿Dónde queda eso? Nunca había oído hablar de ese sitio.
MS. ¿Cómo que no? Me impresiona que no sepa qué es el Perro Loco, está por el mundo entero. Por cierto, sólo lo que gastan en papel y en cartón anualmente equivale a desforestar un bosque del tamaño de Inglaterra cada año.
JDG. ¡Qué barbaridad! Pero sigo sin entender lo del perro loco.
MS. ¡Hamburguesas amigo! ¿Qué traduce Mad Dog Anal? ¿No es allí donde regalan juguetitos a los niños por la cajita feliz? ¡Abrase visto, una cajita de cartón contenta! ¿De cuándo acá el cartón está contento o triste? Y menos puede estar uno contento cuando las papas fritas se enfrían y parecen de cartón piedra. Por cierto, el cartón piedra…
JDG. Disculpe, Don Macaurelio, ¿podríamos ubicarnos en el Paro Cívico?
MS. ¡Paro Cínico! ¡Paro Cínico, que de cívico no tuvo nada! El Paro Cínico fue convocado para el 2 de diciembre del 2002. Mientras la economía del país andaba bien y había mucho dinero en la calle, las hordas bárbaras de la oposición decían que todo andaba mal. Incluso el gobierno nacional dio por primera vez en la historia del país 3 meses de aguinaldos a los empleados públicos. Claro, los profetas del desastre no podían permitir esto, mucho menos que sus malos augurios no se cumplieran y terminaran sus días de pitonisos, así que decidieron convocar al paro a partir del 2 de diciembre.
JDG. Paro al que nadie le hizo caso, por una parte, porque había mucho dinero en las calles y, por otra, porque los señores de FE DE CÁMARAS y los supuestos líderes políticos de la presunta oposición habían dado muestras de quiénes eran en realidad: “Paladines de las dictaduras y de las falsas promesas”.
MS. En efecto, FE DE CÁMARAS en abril del 2002 había prometido una compensación por las pérdidas ocasionadas debidas al presunto vacío de poder que ellos mismos provocaron, pero como no son gente de palabra ni de honor, sus palabras se las llevó el viento.
JDG. Esa fue la misma promesa que hicieron al llamar al Paro Cívico en aquellas Navidades.
MS. ¡Cínico, señor! ¡Cínico!
JDG. ¡Como sea! Los presuntos pillos reclamaron un pequeño sacrificio a todo el mundo y, además, exigieron a todos que se unieran voluntariamente al paro:
(Gorila escuálido)
“Mira, portuguesiño, ¿te vas a parar voluntariamente o no? Tú sabes como es, ¿noo? O te paras voluntariamente o te paras voluntariamente con servicio gratis de cabilla enlomada?”.
Luego en febrero dijeron:
(Un portavoz del contriz)
“Nosotros no fuimos, no tenemos la culpa de nada, ustedes se sumaron voluntariamente al paro porque les dio la gana, de modo que deben compensarnos las pérdidas a nosotros los pobres ricos y ya saben aquí nunca pasó nada”.
Con palabras de consolación como estas en febrero del 2003 FE DE CÁMARAS, gentilmente, obligó al pueblo a que los compensaran por las pérdidas económicas debidas a que Chávez no se quería ir de Miraflores.
MS. Sí, jovencito. Así fue. Pero explique al público cómo lo obligaron a que les compensaran las pérdidas.
JDG. Lo que hicieron fue ocultar la comida y acaparar los productos de primera necesidad con el objetivo de culpar al gobierno de que no había nada de nada porque Chávez era terco y no quería abandonar voluntariamente y sin presiones el gobierno; que la gente se pusiera de su lado con el chantaje del hambre y cuando vieran la oportunidad vender todo a sobreprecio. Se pagaban y se daban el vuelto. Cuando el gobierno los puso en evidencia dijeron:
(Una portavoz de FE DE CÁMARAS)
“A nosotros se nos calumnia. Nosotros no acaparamos nada de nada. Somos unos incapaces. Sólo escondíamos la comida por si acaso, por si se acababa. Si notábamos que por hambre se habían muerto unos 10.000, nosotros estábamos dispuestos a sacrificar nuestras escasas ganancias y a repartir comida gratis”.
MS. ¡Querían matarnos de hambre! ¡Querían matarnos de hambre! ¡Paro cívico, paro cívico! ¿Se puede saber señor cómo se puede llamar a eso paro cívico?
¡Ningún paro cívico, eso fue definitivamente un Paro Cínico! Todo fue una comedia cínica con jueguitos de palabras para hacer caer a los incautos. Aquello, aquello era terrorismo del más puro, apoyado por USA y defendido. ¡Qué digo! Difundido por los medios privados de salud mental para legitimar su terrorismo.
JDG. ¿Qué hacían con ellas?
MS. ¿Con ellas? ¿Se puede saber de cuáles chicas está hablando?
JDG. Me refiero a las palabras, no a ninguna chica.
MS. ¡Ah, las palabras! Obvio, no tenía por qué decírmelo, ¿acaso cree que no entiendo? Sí, a las palabras las redefinían incesantemente para ajustarlas en forma ventajosa a su propia postura y crear gran confusión mental para que nadie entendiera nada. Los medios, asesorados por expertos de la CIA en guerras psicológicas, se dieron banquete haciéndolo.
JDG. Don Macaurelio, ¿podría explicarnos en qué consiste la táctica de redefinición de las palabras para obtener ventajas?
MS. ¿De verdad quiere que lo haga? ¿Está usted seguro? ¡Mire que después nadie entiende nada!
JDG. De todos modos, ya nadie entiende nada, estamos ante una crisis de realidad y de comprensión de lo que sucede en Venezuela y el mundo, pero si se esmera en explicarnos de manera comprensible, quizá pueda darnos un poco de luz.
MS. ¿Está seguro que quiere correr el riesgo de tratar de entender la locura de las palabras en el campo político?
JDG. ¡Ya le dije que sí!
MS. Bueno, ponga mucho cuidado y no voltee para ningún lado. Las palabras suelen evocar en nosotros ciertas reacciones, ¿verdad?
JDG. Sí.
MS. Si le digo, imagine un bosque, ¿qué pasa en usted?
JDG. Me siento cómodo, agradado, me da la sensación de paz.
MS. Muy bien. ¿Qué pasa en usted cuando le digo que imagine que se está chupando un limón?
JDG. La boca se me hace agua de inmediato.
MS. Bien, en la política se juega de la misma manera con las palabras porque estas pueden crear imágenes poderosas y evocar fuertes reacciones emocionales según el contexto, e incluso, pueden llevar a la acción. Ahora concéntrese en la palabra gobierno…
JDG. ¡Ajá!
MS. Ahora concéntrese en la palabra régimen.
JDG. ¡Ajá!
MS. ¿Ambas palabras despertaron en usted las mismas emociones?
JDG. No, la palabra gobierno evocó en mí algo así como seguridad, justicia, confianza. Un grupo de personas que orienta con una autoridad ganada a los ciudadanos; mientras que la palabra régimen evocó en mí la imagen de tiranía, dictadura, de un grupo de personas peligrosas.
MS. ¿Ve usted? Gobierno y régimen significan lo mismo. Los ideólogos de la supuesta oposición dieron al gobierno legítimo una connotación negativa usando la palabra régimen de manera negativa.
JDG. Lo cual les permitía hacerse pasar por los buenos y como tales tener autoridad moral para combatir a los malos del régimen.
MS. Sí, mijito, y así tenemos un montón de cambios de significados y connotaciones de las palabras que durante el Paro Cínico los medios privados de cordura, los supuestos líderes de la oposición y los miembros de FE DE CÁMARAS usaron para crear una gran confusión mental y un odio abismal hacia el gobierno. ¡Ah, pero eso, a su vez, favoreció el que pudieran legitimar la violencia y la delincuencia sin que sus seguidores dijeran nada.
JDG. ¡Qué interesante e ingenioso!
MS. Tan ingenioso el juego de palabras, unido a veces con mensajes subliminares incitando a la violencia, cortesía de los medios privados de moral, que los seguidores de los supuestos líderes de la oposición estuvieran dispuestos a matar, y ello a pesar de que normalmente no son personas involucradas en actos delictivos graves.
JDG. ¡Sí, eso fue increíble!
MS. Como buenos psicópatas, los dueños de los medios y quienes daban la cara por ellos, junto a los demagogos a los que presentaban como bedeles políticos. Perdón, como vedettes cualquiera de un sábado sin sensacional, incitaban a la violencia y agredían al pueblo llamándolo chusma, hordas chavistas, gentuza…; gritando que las víctimas eran ellos.
JDG. Por cierto, en mi vida nunca antes había visto a los pobrecitos gritando que eran víctimas de persecución, de censura y otras cosas más, todas totalmente falsas.
MS. Ni nunca antes se había visto que se pusieran de acuerdo entre sí los dueños de los medios. Por su parte, durante los 40 años de dictadura democrática los politiqueros que salieron en la tele hablando de libertad de prensa nunca dijeron nada cuando cerraban emisoras de radio y televisión, periódicos o revistas. Nunca abrieron el pico para protestar la tortura o la muerte de periodistas cuando AD o COPEI estaban en el gobierno.
JDG. Ni siquiera la Asociación Latinoamericana de Periodismo, controlada por Washington, parecía existir para defender a los periodistas como lo hicieron durante el Paro Cínico.
MS. Los periodistas privados de libertad de prensa durante la dictadura democrática, si no eran vendidos, apenas si decían algo cuando asesinaban o torturaban a algún periodista; o decían algo durante un par de días y luego centraban nuestra atención en algún escándalo o alguna banalidad como un partido de foot-ball o el concurso de Miss Choco-zuela, patrocinado por En Venenar Nuestra Visión.
JDG. Sí. Lo voy entendiendo. Para obtener ventajas políticas se va invirtiendo todo. El delincuente político es llamado defensor del pueblo y el defensor del pueblo es catalogado como delincuente.
MS. A los terroristas de la oposición se los llamó durante el Paro Cínico defensores de la democracia y la libertad, mientras que al gobierno se lo llamó régimen y a sus integrantes dictadores.
JDG. Bueno, ¡Y a la imposición del Paro Cínico no se le llamó paro voluntario a pesar de las denuncias de comerciantes que habían sido amenazados y apaleados!
MS. De pronto pusieron el mundo al revés y lograron imponerse por la capacidad de difusión de su mensaje, renovándole el pensamiento a unos cuantos.
JDG. ¿Se refiere al lavado de cerebro?
MS. Corrección, si usted domina los medios privados de vergüenza, usted no le lava el cerebro a nadie, sino que usted le abre los ojos a la gente, les restriega el cerebro, le saca las viejas ideas y se las renueva insertando un nuevo programa.
JDG. ¡Aaaah! En ese mundo al revés, ellos se denominaban a sí mismo la mayoría, se llamaban gente, gente democrática.
Ma quale democracia? ¿Quale magioranza?
MS. Sí, ¿cuál democracia como acaba de preguntar el musiú? ¿Cuál mayoría?
(Carlos Ortega el Hermoso, según Primero Nosotras)
-Xcsd uuga bu ñu un lú…
JDG. ¡Emeterio aplícale una de decodificador para entender lo que dijo Carlitos!
MS. ¿No sería mejor un traductor?
JDG. No, porque aunque está hablando Español, está hablando sin la plancha y por eso hay que deodificar. ¡Ajá, listo!
(Carlos Ortega)
“Nosotros la mayoría de los venezolanos, el 10% del país, que hemos sido los únicos que hemos construido y hecho este país, no podemos permitir que nos gobierne un señor con una verruga en la cara. Nos hemos sacrificado mucho, no tiene idea del enorme sacrificio que nos representa salir en televisión encadenada, es decir, obligada a que nos vean las 24 horas del día llamando a que voluntariamente se unan a nosotros o nos veremos en el penoso deber de hacerles la vida imposible a la chusma y a todo el que no esté con nosotros”.
JDG. Don Macaurelio, hubo una parte de ese mundo al revés que nunca entendí, la unión de los sindicatos y sindicaleros con la oligarquía. Se trataba de una contradicción, ¿verdad? ¿Cómo la explicaban?
MS. Si me pregunta cómo la explicaba Carlos Ortega, le digo que no la explicaba. Bueno, lo que él llamaba explicaciones daban dolor de cabeza cuando uno se concentraba y trataba de entender lo que decía. Para muestra un botón. Famosa fue su célebre afirmación:
(Carlos O,)
“Definitivamente, este gobierno, tan inteligente que es, debería volverse bruto a ver si nos entendemos”.
Este señor que supuestamente luchaba por la democracia, decía en una conversación con Manuel Coba, su mandadero, grabada el 10 de octubre del 2003, que Venezuela necesitaba 15 años de dictadura después de tumbar a Chávez.
(Carlitos O.)
-Lamentablemente yo creo que vamos a necesitar de unos 10, 12 o 15 años de dictadura para poder rescatar esa vaina, yo no tengo problema…
JDG. Los demás…, los demás, ¿cómo trataban de explicar esa contradicción que representaba la unión de FE DE CÁMARAS con la SE TE VE para sacar a Chávez de Miraflores?
MS. Se mostraban nacionalistas.
JDG. ¿Nacionalistas? No entiendo.
MS. Yo tampoco… Los que aparecían en llevar al Globo el Terror, entre ellos los miembros de FE DE CÁMARAS, decían que los despidos de PDVSA eran injustos y defendían la meritocracia. Carlitos el Ortega, decía que los despidos a los obreros saboteadores, los que taparon tuberías para que no tuviéramos gasolina, no podían ser despedidos porque cotizaban en el sindicato y todo miembro del sindicato que fuera despedido lo era por pase de factura política y como el petróleo era de ellos debían vendérselo a precio de gallina flaca a USA. Por eso, los Carlos, el bonito y el feo, salían extrañamente juntos en las fotos.
JDG. Sigo sin entender.
MS. Yo también sigo sin entender. Además de que los meritocráticos adquirieron en USA, Alemania y Gran Bretaña 20 refinerías desfasadas tecnológicamente y en serias dificultades financieras, así como distraer paseando por allí 10.000 millones de dólares anuales al fisco nacional; los bonitos contrataron a INTESA, una compañía de informática, cuya junta directiva estaba formada por miembros de la CIA, para que computarizara y manejara todo lo relativo a PDVSA.
JDG. Por ello fue que cuando el gobierno decidió tomar en sus manos a PDVSA y ponerla a funcionar de nuevo no podían hacer nada.
MS. No, porque todo estaba computarizado y las claves de acceso a las computadoras las tenían algunos meritócratos y los agentes de la CIA empleados en INTESA. Pero aún hay más sobre el por qué se unieron FE DE CÁMARAS y la SE TE VE muy mal: “Su idea de democracia”.
JDG. ¿Su idea de democracia? ¿Cuál era?
MS. Muy sencillo, jovencito. Los supuestos líderes de la oposición definieron la democracia como el dominio sin restricciones sobre la población por parte del sector económico. ¡Y qué casualidad, coincidía con la definición de democracia de Jorgito Mala Hierba, que así traduce al español su apellido Bush! Por ello Mala Hierba patrocinaba el golpe de estado contra Chávez.
JDG. Sí, USA decía que no se estaba metiendo en nada, que lo único que hacía era apoyar moralmente y con algunos cobritos a los líderes de la Coordinadora Democrática con la excusa de que Chávez había creado una crisis de democracia. Y la crisis de democracia consistía, entre otras cosas, en que Chávez nos había puesto a pensar, en insistir en una democracia participativa y no en una representativa. De allí, que USA apoyara a los terroristas y no al gobierno, ¿verdad?
MS. Sí, sí, sí. Los supuestos líderes políticos de la oposición y los inquilinos morosos de la Casa Negra, querían volver a la vieja democracia de la derecha y la izquierda venezolana de los años de la dictadura democrática, es decir, que la mayoría debía volver a la marginalidad y a la pasividad, porque suponen junto a los gringos que ese es el estado natural de la mayoría de nosotros.
(Portavoz de la Casa Negra y el águila calva)
“Esos estúpidos que formar chusma venezolana cometer error grave al unirse a Chávez. Sólo los chicos inteligentes como Carlos Ortega, Marcel Graniel, Primero Nosotras, Alfredo Peña, Cisneros… pueden hacer la revolución social por ellos. Claro, muy claro, sólo bajo nuestra tutela. Como es obvio y como pueblo elegido de Dios, nuestro deber para con pobres de la tierra estar el no permitir que hagan la revolución a su modo. Eso sería un estúpido error de su parte y de la nuestra. De modo que lo que tenemos que hacer es liquidar a Chávez y a las hordas chavistas, destrozando a Venezuela y eliminando un poco de chusma que afear el paisaje con el color de su piel. Nosotros hacer revolución social con apoyo de nuestros siervos en Venezuela”.
JDG. ¿Sabe? Me hizo recordar a algunos de los siervos de USA, esos mismos que le arrebataron y secuestraron la oposición a la oposición haciéndose pasar por sus líderes políticos, llamando al magnicidio.
MS. Menos mal que me tomé mis pastillas para la memoria. Ya se la voy a refrescar. El día sábado 18 de enero del 2003, en ciudad escuálida o ciudad gusano, entiéndase Miami, los escuálidos organizaron una marcha en la cual participaron inminentes representantes del terrorismo como Antonio Ledezma, Patricia Poleo, Irene Sáez, Pilín León, Rudy Rodríguez, Guillermo González, José Luis Rodríguez y, desde luego, Carlos Ortega, quien a pulmón pelado al finalizar su intervención pidió la muerte de Chávez:
“Ni un paso atrás, muerte al tirano”.
JDG. Bueno, no crea que sólo usted tiene buena memoria. Esta gente es tan descarada, que mientras todo el mes de diciembre, día a día juraron que Chávez no duraba más de 24 horas en el gobierno y estuvieron aterrorizando y asegurando que tenían todo bajo control, el día 21 de enero del 2003, Carlos Ortega dijo: “Yo no fui”. Frente a los medios dijo:
“Ay, el paro cínico se me fue de las manos”.
MS. Ese atajo de irresponsables tenía por lema implícito: “Destruyamos a Venezuela para salvarla”;
mientras explícitamente afirmaban:
“Nosotros no somos responsables de nada. Si hacemos todo esto, es porque Chávez nos está obligando. Yo no estoy de acuerdo con destruir al país, pero Chávez nos obliga al no renunciar. Todo es culpa de él”.
JDG. Don Macaurelio, estamos llegando al final del programa y antes de terminar me gustaría que la audiencia escuchara esta grabación secreta. Se trata de una conversación que tuvo lugar en la Casa Negra entre el Emperador Jorge Mala Hierba y su secretario en mal estado, Colín Powell finalizando el Paro Cínico. ¡Échala a andar Emeterio!
B. Muy bien, Colin… Sospecharmelo. ¿Ves que la Voz de Dios nunca miente? Yo tenía razón, ese Chávez está vinculado a la red de terrorismo más grande del planeta. El Señor me dijo que así era. Fue un momento de iluminación. Yo estaba en el baño cepillándome los dientes cuando de pronto se prendió el bombillo que estaba dañado y Él me lo dijo en persona.
C. Pero hay una problema, señor emperador.
B. ¿Cuál?
C. Los siervos de la Coordinadora en Venezuela y los líderes políticos de la oposición estar pidiendo mucho dinero, siempre quejarse que dinero no alcanzar.
B. ¡Colin, resultados! Quiero resultados. No seguir dando Money si no haber resultados. Resultados ¿sabes? Dime, ¿Chávez está con una pata afuera?
C. Pues ese es otro problemita. Los pobres de ese país ser más listos que Oligarquía y no haber manera de convencerlos de que apoyar salida de Chávez. Ahora la Coordinadora Democrática, me quiere cobear con eso de que van a hacer una campaña de concientización “para que los pobres se den cuenta de que son pobres” y de que con esa campaña no hay duda de que ahora sí van a sacar a Chávez.
B. Dita sea. Vamos a tener que meter la mano. No me gusta ensuciármelas de sangre, siempre nosotros poner a otros en eso. Pero tendremos que hacer lo mismo que hicimos en Irak, vincularemos a Chávez con Os Ama Ben Laden. Diremos que árabes que tener negocios en Margarita ser talibanes y apoyar a Chávez y Chávez a ellos.
C. Pero emperador no hay pruebas de ello.
B. ¡Estúpido! ¿No tienes imaginación? Toma una tarjeta de Navidad, falsifica la firma de Chávez y preséntala ante la ONU diciendo que esa tarjeta de Navidad mandársela Os Ama la Navidad pasada. ¿Quieres prueba más contundente que esa? Después ya sabes lo que viene.
C. ¡Su majestad! Nunca se me hubiera ocurrido.
B. Manos a la obra. A por Venezuela. “Sangre por petrólea”… ¡Oh no! ¿Me habrá oído alguien? YO LO QUE DIJE FUE POR LA LIBERTAD DEL PUEBLO VENEZOLANO.
MS. ¡Más claro no canta un gallo, joven!
JDG. Bien amable público, esperamos que reflexionen sobre lo dicho. Don Macaurelio.
MS. Gracias por su atención. Les deseo una feliz Navidad y para ello les recomiendo que no vean Veneno es Mi Misión, ni llevar al Globo el Terror.
JDG. Se despide de ustedes, José Del Grosso, profesor titular de la ULA.
dgrosso@cantv.net
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