Chávez y la poesía

Quise escribir este texto en base a mi sorpresa, al ver a un presidente tan preocupado de algo tan necesario, útil y vital para el mundo como es la poesía. Sin entrar en grandes opiniones sobre política (aunque sea utópica mi propuesta), quisiera que pudiéramos respetar estos gestos que hizo el Comandante hacia la poesía; gestos que, cabe decirlo, muy lejos estuvieron del populismo. Creo que todos deberíamos  valorar la relación poesía-Chávez. Hayamos sido aliados o detractores de su gobierno.

Quizá el líder bolivariano, como ningún mandatario del siglo XXI, profundizó, amó y se adentró en los pasajes -inexplorados casi por todos- de la poesía. Lo demostró con hechos y cantos, con consignas y con trabajo, con escritos y realidades. Hugo Rafael Chávez Frías, a quienes muchos prefirieron llamar “el dictador”, trabajó en Venezuela para los más pobres -eso es sabido- pero también por el enemistado de la fiesta: la poesía.

El arpa, el cuatro y las maracas forman el joropo, bella música que caracteriza a la patria de Bolívar, y que posee entre sus múltiples cualidades la función poética que hace suya la inmortalidad. Chávez fue amigo -y gran amigo- del admirado coplero Eneas Perdomo y de la vieja promesa joven venezolana, Cristóbal Jiménez.

Soy de los que creen que el canto popular es poesía y que el rapero en gran medida es poeta, porque dice lo que los comunes de los mortales no pueden decir y denunciar, lo que otros no vemos. Los copleros del llano también, en gran medida, son poetas.

Chávez era un gran recitador de poesía, prueba de ello es cuando recitó “Por aquí paso” de Alberto Arvelo Torrealba, histórico poeta venezolano, creador también de Florentino y el diablo - musicalizado por Silvio Rodríguez (otro poeta con quien trabó amistad).

Por su interés personal y también por el bien del pueblo venezolano, Chávez -y ahora Nicolás Maduro- han creado centros para las artes y la cultura, donde hay pisos de edificio dedicados por completo al ámbito literario, y también, cómo no decirlo, para el fomento del arte plástico.

No es un misterio que la revolución bolivariana ha invertido en la poesía y en la literatura, prueba de ello es la continuidad del “Premio Rómulo Gallegos” que cualquier dictadura auténtica hubiera suprimido.

Cristóbal Jiménez es dueño hoy de textos que el “Comandante” escribió antes de su muerte, textos que algún día conoceremos y, esperemos, nos sorprendan. Textos de música llanera. Entonces, cabe preguntarse: ¿Hugo Chávez fue poeta? No lo afirmo. ¿Será la calidad la que define si alguien es poeta o no lo es? Muchos creerían que si yo dijera que Chávez es poeta es que lo estoy elogiando (porque se ha llegado a creer que poetas son “pequeños dioses”, como diría Vicente Huidobro). Dejémoslo en que Hugo Rafael Chávez Frías, como miles de seres humanos, fue en tiempos libres un escritor.

El Comandante no ha sido el único político-presidente interesado en la poesía. También lo fue Allende, amigo de Pablo de Rokha y cercano a Neruda, y quien además invirtió millones para que el pueblo pobre leyera más y más.

El ex Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, definió la poesía como una aliada sustancial e insustituible en tiempos de revolución.

Lejos de reprimir grandes encuentros de poetas de todo el mundo, el Ministerio del Poder Popular para la Cultura incentivó el encuentro de poetas, cuestión que en otros países, como los neoliberales, queda a cargo solamente de la comunidad literaria. En esos encuentros, como el Festival Mundial de Poesía de Venezuela (que se inventó bajo el gobierno de Chávez el año 2004), asistían incluso premios Nobel, como Derek Walcott.

William Osuna -destacado poeta venezolano-, también simpatizó con las políticas de Chávez. Hasta incluso le llegó a dedicar poemas.

El Comandante no ha sido el único político-presidente interesado en la poesía. También lo fue Allende, amigo de Pablo de Rokha y cercano a Neruda, y quien además invirtió millones para que el pueblo pobre leyera más y más.

A la muerte de Chávez, decenas de venezolanos y venezolanas respondieron con poemas al duelo, al luto. El Comandante, sin lugar a dudas, tuvo una fructífera relación con el mundo poético y literario. Aunque también tuvo grandes detractores, como el Nobel peruano Mario Vargas Llosa.

Todavía no podemos saber el impacto que habrá generado en algunos niños el escuchar al discípulo de Fidel Castro recitar poesía. Pero que un Presidente haya hecho esto es para aprobarlo, continuarlo y aprovecharlo, ya que es por el bien de un pueblo y lo favorece en demasía.

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