principal | EN contrARTE | autores | foro | contacto | nosotros | archivo
    Actualidad
La vivimos en carne propia todos los días
¡En Venezuela si hay una dictadura!
Por: Jeg Auv
Fecha de publicación: 30/12/02
imprímelo mándaselo a
tus panas
Cuando los que guían a la oposición al Presidente Chávez hablan de que hay una dictadura en Venezuela no se equivocan... Por lo menos yo vivo en una dictadura desde hace algún tiempo, tal y como mis padres me comentaban de la época de Pérez Jiménez.

Resulta que vivo en una zona de clase media alta de Caracas y he cometido el gran pecado de creer y defender los principios y la gestión del Presidente Hugo Chávez. Ahora me doy cuenta de verdad lo que es una dictadura. No puedo decir lo que pienso porque puedo ser agredido física y psicológicamente por mis vecinos, personas con las que convivo desde hace unos 20 años pero que la irracionalidad y el "lavado cerebral" de los medios de comunicación han despertado sus más escondidos instintos animales donde la racionalidad pasa a un segundo plano y la irracionalidad comienza a dominar sus actos.

Tengo que decirle a mis hijos y hasta "amenazarlos" que ni se les ocurra decir en sus colegios o a sus amigos algo sobre Chávez o que yo lo apoyo porque ellos mismo pueden ser victimas de sus propios "compañeros" y/o de los padres de los mismos que más de una vez han arremetido contra mis hijos aprovechando su "madurez y conocimientos" para hacerlos sentir mal por las ideas de sus padres y hacerlos sentir también que no valen nada al ser hijos de alguien que apoya a un asesino, lo que me convierte además en un "individuo sospechoso".

No puedo expresar libremente mis pensamientos y sentimientos hacia lo que pienso es justo con bandera, pitos, etc., porque podría igualmente sufrir alguna agresión (como de hecho ha sucedido). Hasta mi manera de vestir ha cambiado, ya no puedo vestir de rojo y no puedo escuchar música cuando hay cacerolazos de la oposición porque eso me "delataría" como Chavista corriendo con las consecuencias. Ni hablar de escuchar alguna música que remotamente el Presidente haya nombrado o cantado en alguna de sus alocuciones (léase Alí Primera, etc...). Tengo que trabajar a escondidas porque ellos llamaron a un paro y entonces si no lo cumplo corro el riesgo ya nombrado. Mis vecinos ven de reojos mis bolsas a la hora de hacer las compras para saber dónde las hice y con ello descubrir si compré sólo lo necesario o si contribuí con "los comerciantes traidores" que no acataron el paro. También no puede ser muy elocuente la compra en lugares del centro u oeste de la ciudad porque también me delataría.

Está demás decir que cada vez que vengo de una actividad a favor de Chávez tengo que inmediatamente despojarme de cualquier artilugio que me pueda identificar, fijarme bien que nadie me haya visto o seguido desde algún punto y que pueda decir en mi edificio que soy Chavista. Realmente la paranoia comienza a jugar un papel preponderante en nuestras vidas. Parecería una exageración pero no lo es, de hecho ya han sucedido hechos muy desagradables y hasta violentos en mi urbanización por alguno de los motivos antes mencionados, además que ellos están "siempre alertas", viven por y para ello pendientes sólo de lo que sus dirigentes les ORDENAN hacer en sus casas y urbanizaciones, mientras que uno lo que quiere es vivir tranquilo y feliz, lo que me hace suponer que más de uno debe estar armado y dispuesto a cualquier cosa.

En las reuniones y conversaciones el hecho de no insultar al Presidente y de no expresarme de la peor manera de cualquiera de sus seguidores inmediatamente me hace sospechoso o de una vez chavista por lo que ni siquiera tenemos el derecho de ser "independientes" o "del centro". El pensamiento tiene que ser unitario y extremista para ser aceptado y no agredido en mi urbanización (Fascismo puro y simple)

Pareciera la descripción de la peor de las dictaduras. Eso era lo que yo me imaginaba cuando me hablaban de Pérez Jiménez, Gómez, de los países con comunismos recalcitrantes pero resulta que en Venezuela, con el gobierno más democrático y legítimo de su historia yo estoy viviendo sometido a una de las peores dictaduras por el simple hecho de vivir en una urbanización de clase media alta.

Estoy seguro que muchos, más de los que se piensa, están en mi misma situación en mi edificio y en mi urbanización, es más, me atrevo a decir que somos mayoría, pero con la gran diferencia que no somos violentos, que aceptamos las diferencias de pensamientos, que cada quien puede escuchar la música que desee y expresar lo que desee dentro de los principios de convivencia humana y ciudadana, que somos demócratas, que no queremos confrontaciones y que estamos felices de tener al Presidente que tenemos.

No sé cómo se va a desactivar esta bomba de miles de potenciales delincuentes entre los jóvenes que están siendo formados con la cultura de la intolerancia y el fascismo como mentalidad y forma de vida por sus mismos padres. Como bien decía el artículo de la "Disociación Psicótica" que publiqué hace unos meses, no sé cómo vamos a curar a tantas mentes enfermas y desviadas del camino de la convivencia si ellos mismos están plenamente convencidos que están salvando a la Patria con su actitud y que están defendiendo el futuro de sus hijos.

La manipulación mediática llega a tal grado que todos ellos se sienten "próceres de la patria" ya que están liberando nuevamente al país de la tiranía, pero luego de cada marcha se toman un "wiskisito" y se sientan a ver Globovisión hasta dormirse para recargar y saciar su adición al estímulo disociador que está dominando su comportamiento (a diferencia de nuestros Próceres...)

Finalmente sólo deseo que este artículo sirva para la reflexión y para comenzar a buscar alternativas y soluciones porque al final somos todos venezolanos y tendremos que convivir y crecer juntos y en paz, pero por los momentos, esta dictadura en la que vivo no piensa dimitir ni renunciar, por lo demás, cada vez es más extremista, sobre todo al ver que sus objetivos no se consiguen y que sus líderes les crean expectativas que no se cumplen. La frustración será para ellos una mala consejera en los próximos meses y tal vez años...

Saludos,

Jegauv

(utilizo un seudónimo para protegerme del régimen dictatorial donde vivo)
Articulo leido aproximadamente 1239 veces

Jeg Auv


Copyleft 2002, Aporrea.org