Golpe de Timón

Luego de la desaparición física de nuestro Presidente Eterno, Hugo Rafael Chávez Frías, nos pone de manifiesto que tenemos que conseguir el punto de “no retorno” del camino socialista trazado por el Supremo Comandante.

Ese porvenir bolivariano el cual tiene que ver, con romper todo el sistema del capital y la búsqueda de nuevos esquemas que permitan profundizar nuestra Revolución.

Este es un problema central que tenemos, la cual no pudieron resolver los procesos socialistas euro – asiáticos del siglo XX muy a pesar de la genialidad de sus dirigentes y, que se nos presenta como el desafío a superar como los procesos de cambios revolucionarios surgidas en América Latina en este siglo XX, y el cual marcó la pauta a la insurgencia bolivariana de Venezuela a partir de 1992.

Este punto del “no retorno”, pasa por consolidar la hegemonía revolucionaria que no necesariamente significa la obtención de una mayoría electoral, como equivocadamente interpretan algunos camaradas.

Necesariamente debe pasar, por una hegemonía social y un cambio a la cultura revolucionaria que, pasa a hacer la cultura dominante en la sociedad, reconociendo que la cultura burguesa no ha perdido supremacía en nuestro país.

Luego de la muerte física de nuestro Comandante Supremo, nos hemos visto en la necesidad de acelerar los procesos de cambios, de readaptación, que desde ya comienzan a incidir en un complejo cuadro político.

A lo interno, nuestro Presidente Nicolás Maduro se enfrenta a grandes desafíos obteniendo o registrando un importante ascenso, pero también un ascenso de la contra – revolución que fue aventajada por 224 mil 742 votos que, intentan irrespetar, y que las esperanzas de nuestro partido PSUV no cubrieron las expectativas después del dolor y el fallecimiento de nuestro máximo líder revolucionario.

Hoy las fuerzas del capital, llámese Imperio, para-militarismo colombiano, aliados de la Derecha Internacional, fuerzas fascistas internas; consideran que ha llegado el momento para acelerar su plan desestabilizador el cual ha venido desarrollándose hace un tiempo permitiéndoles liquidar el proceso bolivariano, aplicando así esquemas de intervencionismos practicado en otras partes del mundo.

Pudimos observar violencia en los días posteriores al 14 de Abril, intención de desconocer el resultado electoral, desestabilización, búsqueda de ingobernabilidad, intervención extranjera guiada por la Mesa de la Unidad Democráticas (MUD) y la dirección de la extrema derecha, entre ellos Henrique Capriles Radonski, trayendo como consecuencia: 11 fallecidos, 120 lesionados y algunos Centros de Diagnóstico Integral (CDI) incendiados.

Desde esta trinchera solicitamos, se aplique todo el peso de la Ley a estos instigadores, pues esa violencia nos recuerda enseñanzas de historias de muchos países.

Esta burguesía que se muestra como campeona de la democracia, recurre a la fuerza cada vez que está en cuestión su dominación, su influencia mediática ha venido mostrando el fascismo a un segmento pequeño de la población, y ese fascismo surge como una reacción a las capas horrorizadas ante la posibilidad del socialismo y amarrada  a los intereses del capital financiero interno y externo.

En Venezuela podemos ver, cómo empieza a extenderse hacia sectores proletariados e incluso otros desprovistos de conciencia social que no alcanza a visualizar los 14 años logrado por el Pueblo trabajador.

Debemos reconocer que la Derecha a mejorado su co-relación en la fuerza existente en el país, luego de un esfuerzo gigantesco de sus actores internos y externos aplicando muchos métodos, entre ellos: incrementar la fuerza capital, desabastecimiento de alimentos y materiales, incremento de especulación, carestía en los circuitos privados, ingreso al país de paramilitares, sabotaje eléctrico; todo ello acompañado por ese despliegue mediático nacional e internacional orientado a deslegitimar al Gobierno y ubicar a Venezuela frente a la opinión pública internacional como un Estado forajido.

7 millones 857 mil 161 votaron a favor del proceso, aún con la desaparición física del Presidente eterno Hugo Chávez, y detener una guerra de baja intensidad de 4ta generación económica – mediática, desespera a los que siempre se han acostumbrado a estar de rodillas ante la clase dominante.

Una clase prepotente que sus votos son mayoría valía ante los excluidos por siglos, no entendiendo que la sociedad hoy en día pertenece a una democracia de cambio, de cualidad con roles protagónicos, populares, incluyentes, donde existe altar participación política, donde existe, existió y existirá por siempre, un ideal de un hombre que apuntó abrir caminos de cambios estructurales la del socialismo, la unidad, el trabajo, sin retroceder, con la necesidad de detener al fascismo en sus grises pretensiones, con la continuidad de un Presidente noble como lo es Nicolás Maduro, el cual estamos obligados a respaldar para que no retrocedamos y así detener la conspiración y la violencia.

Debemos apoyar plenamente y dar la Batalla, la Lucha, la Unidad y la Victoria, junto con los dirigentes, obreros, campesinos, indígenas, jóvenes, adultos mayores, trabajadores; todos con gran paciencia y confianza para seguir obteniendo las conquistas dadas por esta revolución, sin derramamiento de sangre y llamando siempre a la Paz.

Se trata de estar rodilla en tierra y detener el fascismo, sus estrategias y tácticas que pretenden empobrecer al Pueblo quien junto a las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB), logrará esa victoria que debe ser contundente, popular, antiimperialista; con la batalla frontal a la corrupción, a los vicios que mellan la profundidad del proceso, críticas y autocríticas internas, cambios que debemos hacer.

Chávez Vive. La Lucha Sigue!


(Con información de: Chávez, Golpe de Timón. Correo del Orinoco, Caracas, Octubre 2012)

(Con información de: Tendencia Fascista de Derecha. Venezolano Amílcar Figueroa)


Esta nota ha sido leída aproximadamente 1439 veces.