A mi compañero Nicolás Maduro: Ayer lo dijo Mario Silva, hoy lo digo yo…

Compañero Nicolás…

¡Tú de sobra sabes de todo esto!

¡Inténtalo camarada!

Regresa por un momento, a los años de las dificultades…

Imagínate intentar salir a chambear todos los días y que el autobús no te responda…

Y que por más que le eches mano…

El perol parece decirte, que ya está bueno, que es hora de salir en busca de otro carro, para que te deje trabajar…

Y si a eso le agregamos, que dicho trabajo carga una magia difícil de explicar…

Seguramente lo hallarías mucho más duro al de tus primeros años de juventud, lo cual nos llamaría a la reflexión…

¿Y si en vez de ser en tiempos de juventud, fuera arañando la tercera edad?

¿Y si después de todo lo dicho lo hallara insuficiente?

Te contaría de la más difícil tarea de este hombre sin igual…

Llevar a todos los rincones de nuestro suelo la palabra de Dios en él evangelio, de la mano de las enseñanzas que nos dejó nuestro gigante…

¿Te ayudo Nicolás?

“Mi sacerdocio sin los pobres no tiene sentido”

¿Te doy otra ayudita?

“Yo pensaba estudiar medicina, pues me parece que más que una profesión es un apostolado. Pero en esa época me uní a un grupo de jóvenes que ayudaban a los niños limpiabotas de la ciudad. Se les daba alimento, se les enseñaba catequesis, ropa. Y después, esos niños me llevaron a sus hogares y allí empecé a descubrir la realidad del pobre de la ciudad, de los hogares rotos, las madres solteras. Yo también fui un niño pobre, pero campesino. La ciudad es diferente. Eso me llevó a reflexionar sobre mi vida”. (Tomado de CIUDAD CCS)…

¡¡Ya me descubriste!!

Es verdad…

Es el Padre Numa Molina

(…) En estos días me desperté de madrugada (cosas de viejo) aprovechando, me veo la repetición de La Hojilla.

Mario Silva hablaba de alguien que tenía hasta un carro brindado, como acababa de encender el televisor, no pude saber quién era.

Pero de inmediato hablo de las peripecias (comparando) que debe pasar nuestro Padre Numa, por el perolito que se le vive dañando…

Mirando la cámara de su programa en VTV dijo:

Vamos a donarle un carrito al Padre Numa…

A ver, a ver, ¿Quién le puede donar un carrito al Padre Numa?

“Por ahí están los iraníes”, dijo después el compañero Mario Silva……………………

¿Sabes una cosa Nicolás?

Desde ese día de la semana pasada…

Es como que un pajarito me revolotea todas las mañanas y me lo vuelve a recordar…

Lo que no me permite olvidar, aquellas palabras del compañero Mario Silva…

Y hoy me arme de valor…

Y al igual que Mario Silva, yo también quisiera que alguien le donara un carrito para nuestro Padre Numa…

Y te vi otra vez como hace más de 30 años Nicolás, por los lados de Petare, chambeando con tu corazón lleno de sueños para los pobres…

Y no tuve mejor idea, que escribirte estos garabatos, que no son más que un gran mamarracho, pero que sueñan siempre, engalanarse de libertad…

(…)Al compañero Mario, perdona el abuso compañero, pero desde que lanzaste esas palabras al viento, las sentí como mías también…

Como decía siempre mi abuelo:

“Muchacho, la verdadera felicidad, llega dando, no recibiendo”

Y Chávez lo sabía…

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