La moral del ciudadano y su compromiso revolucionario con la patria

Los resultados de las elecciones del 14 de abril del 2013, se pueden leer de diferentes maneras. Primero, que los chavistas comprometidos con este proceso revolucionario, una vez más ha dado un paso al frente para defender su compromiso con la patria, a la que el presidente Hugo Rafael Chávez Frías, les enseñó a amar y que además, esos casi 8 millones de electores, acompañan el proceso revolucionario que se gesta en el país desde hace ya 14 años.

En una segunda lectura, se observa que hubo una cantidad de electores que teniendo beneficios conseguidos sólo en revolución, no fueron sensibles a la sencilla reflexión de hoy por ti, mañana por mí No le hagas a otro, lo que no quieras que te hagan a ti o simplemente  que no tienen  la mínima idea de lo que significa el agradecimiento, la solidaridad, el compromiso por el bien de la patria y por la identidad nacional.

La tercera lectura nos lleva a estudiar el papel de los medios de comunicación social, de internet, de la propaganda y de la publicidad que dirigiendo un mensaje con contenidos disociatorios, confeccionados en laboratorios de comunicación foráneos, vendió la imagen de un candidato light, no comprometido con nadie, ni con nada, con el símbolo de los ojos azules y la piel blanca, rico, muy rico, como el de las novelas, vestido a la moda e identificado con el paraíso de los EEUU, que odia al Estado venezolano, y a los chavistas por considerarlos lumpen y patas en el suelo.

También, en una cuarta apreciación se puede analizar, la falta de una campaña de información, pero una tremenda campaña a todos los niveles de la vida nacional, con publicidad y propaganda a cada momento, por cada detalle, donde se destaquen los logros de la revolución. Donde también se destaque el por qué se dan estos logros, sólo en este proceso y de por qué no son posibles en otros sistemas de gobierno actuales en el mundo; y también, informar, concientizar sobre como estos logros resultan organizadamente, planificadamente, producto de un plan extraordinario de gobierno, que se ha venido cumpliendo, con objetivos y metas ya alcanzadas y por lograr, como lo es el Plan Extraordinario Simón Bolívar, ideado por el genio del padre de esta revolución Hugo Chávez Frías.

Igualmente se observa, como resultado de la anterior apreciación, la ignorancia de lo que significa el proceso revolucionario que se vive en el país, único en el mundo; la ignorancia sobre lo establecido en la constitución de la República Bolivariana de Venezuela y el beneficio de las leyes; la ignorancia de lo que significa la responsabilidad compartida, de que como ciudadanos tienen derechos, pero que también tienen deberes que tienen que cumplir para ser buenos o malos ciudadanos, es decir la corresponsabilidad. (Ojo, y cuando se dice ignorancia, es en el sentido estricto de la palabra, es desconocer, no saber)

Así  como también, se observa que la mayoría de los ciudadanos, aún no tienen plena conciencia de esa relación que existe en conocer de dónde venimos, nuestras raíces, nuestra historia;  conocer en dónde verdaderamente estamos, en el momento y la coyuntura económica , política y social en la que vivimos realmente; y saber y conocer exactamente hacia dónde vamos. Esto no quiere decir, que no se estén haciendo esfuerzos desde hace 14 años, en relación a esto, pero, de verdad, de panita, se deben redoblar las acciones, ahora que tenemos encima la aplicación de la Misión EFICIENCIA.

Creo que todo esto se puede estudiar y de seguro reportará datos relacionados con esa pregunta que nos hacemos todos ¿Por qué muchos venezolanos decidieron votar, por la fórmula de Capriles?

Lo digo, porque  no es posible que una persona elija votar como por castigo, sí, porque evadió su responsabilidad, porque se abandonó por un camino incierto, un camino, que a ciencia cierta no tenía respuestas concretas para nada y para nadie. Fue un voto para quien dijo electoralmente vota por mí, porque yo soy el que ofrece lo que no tienes, lo incierto. Fue tanta la enajenación mental, que estos votantes se dejaron llevar, olvidándose de la realidad que vive en un país, donde el Estado le asegura un bienestar social para los hijos, la familia y la comunidad.

Y en verdad, luego de todo análisis, el pueblo que votó en contra de la revolución bolivariana o no votó el 14 de abril, porque se creyó el cuento también, de que la revolución no es lo mismo sin Chávez y se lo creyó, por el dolor y la rabia de haber perdido físicamente el ser que los había reivindicado y porque se encontraron solos. Además, porque aún no se ha comprendido e internalizado muy bien, cuáles son sus deberes para con ese proceso de cambios que se viven en el país, producto de la revolución.

Creo que al respecto, todo tiene respuesta, en la observancia de las lecturas comentadas anteriormente y en algo que nuestro Libertador Simón Bolívar promulgó en la Constitución de 1819, como lo es el poder Moral, que se  establecía, como el encargado de la dirección de la opinión moral de toda la república, el poder dedicado a castigar los vicios con el oprobio y la infamia, además de premiar las virtudes públicas con los honores y la gloria. Ya también, reconocía el poder de la imprenta como medio de publicar las decisiones de este poder.

Un poder moral en el que hasta el mismo gobierno está sujeto, porque pondrá sobre el, una marca de infamia y lo declarará indigno de la República, si quebranta los tratados o los tergiversa, si viola alguna capitulación, o falta a algún empeño o promesa. Un poder moral en el que aparte de sus derechos, el ciudadano tenía deberes, primero de no hacerle daño al prójimo y  de vivir sujeto y conforme a las leyes; obedecer, respetar, y amar a los magistrados, y autoridades constituidas; conservar y defender la libertad e independencia de la patria; y servirla con todos sus esfuerzos, sacrificándole los bienes, la fortuna, la vida, el honor y aun la misma libertad personal si fuere necesario

Por eso, una vez que el presidente Hugo Rafael Chávez Frías, apareció en la escena política venezolana, el poder moral  fue una de sus promesas, que luego se vio reflejada en la Constitución de la República Bolivariana de 1999, donde se perfila la construcción de un nuevo Estado para establecer una sociedad democrática, participativa y protagónica, multiétnica y pluricultural, en un estado de justicia federal y descentralizado. Lo que, por supuesto, significa el compromiso de los venezolanos en el trabajo conjunto por la profundización del ejercicio democrático, mediante la participación y el protagonismo CORRESPONSABLE de todos los ciudadanos y ciudadanas en la gestión pública y la contraloría social.

Aquí, la corresponsabilidad está comprometida entre el Estado y los ciudadanos, porque por una parte, el Estado, tiene el DEBER de aportar los recursos jurídicos, económicos, políticos y sociales a los ciudadanos y ciudadanos organizados en los consejos comunales y  en las comunas, pero que también, tiene el DERECHO, de recibir las debidas cuentas de la participación y uso de esos recursos, por parte de los ciudadanos y ciudadanas.

Entonces hemos visto, como los venezolanos organizados en los consejos comunales, por primera vez, reciben recursos directos para realizar sus obras. Por primera vez en la historia, reciben realmente sus tierras, la propiedad de sus casas, sus casas bien equipadas, tienen derecho a estudiar, todos desde el más viejo hasta el más joven y de manera gratuita; tienen alimentación, Mercal, Pdval, Abastos Bicentenarios; operativos de venta de electrodomésticos, artículos varios para el hogar; tienen una pensión del seguro social digna, ya que en la cuarta república cobraban 40, ó 50 bolívares, aproximadamente; además en la Misión Amor Mayor, los padres y madres trabajadores, tienen acceso a su pensión de vejez, la cual representa un sueldo básico mensual.

Los venezolanos, tienen gas y petróleo barato, a 5 Bolívares la bombona de gas y a dos, tres, cuatro y cinco Bolívares la gasolina, que no lo tienen otros países en el mundo. Los venezolanos hoy pueden entrar a un banco a cobrar sus pensiones, sus becas y sus sueldos. Tienen acceso a créditos variados, tarjetas de créditos y tarjetas del buen vivir. Los venezolanos tienen derecho al trabajo y a las garantías y  beneficios de la Ley  por ser padres de familia. Y aún hay más, porque LOS VENEZOLANOS TENEMOS MUCHOS DERECHOS FEHACIENTES, COMPROBADOS QUE NO TENÍAMOS EN LA CUARTA REPÚBLICA.

PERO TAMBIËN TENEMOS DEBERES y entre los deberes está el velar porque ese gobierno, ese Estado, que te garantiza el cumplimiento de estos derechos se mantenga, porque si no, no tendrías más derecho a nada, sino a la muerte de tu persona y de tu familia, a causa de la guerra, de la anarquía y a los golpes de estado y por la injerencia de los marines, el ejército de los Estados Unidos y los de la coalición imperialista en el mundo, y del ALCA, que se implantarían en el país para robarnos el petróleo y nuestros recursos naturales y mineros, el agua, especialmente . Y lo que es peor aún la pérdida de la patria , la soberanía y el protagonismo del pueblo, porque seríamos una colonia más del imperio, sin voz, ni voto.

Entonces de acuerdo al poder moral, que se promulga en la Carta magna del 99, esos venezolanos, que votaron por Capriles, han violado y quebrantado la corresponsabilidad y las leyes naturales y jurídicas venezolanas, producto de la enajenación mental de una campaña fuerte light, de dos años aproximadamente, con todo el poder de los medios de comunicación social y la tecnología avanzada en estos casos, por las mentiras repetidas, adornadas de los engañadores de oficio, encantadores de serpientes, la MUD, del fascismo y de las cuantiosas sumas de dinero pagadas por  los Estados Unidos, a través de organizaciones dedicadas a este fin, que operan en Venezuela.

Entonces, ¿en dónde radica la observancia del compromiso moral de los ciudadanos y ciudadanas, por el proceso revolucionario, que se vive en Venezuela? ¿Se podrá controlar de ahora en adelante, en la práctica social, ese compromiso moral? ¿Cómo la Misión Eficiencia podrá evaluar y controlar esta corresponsabilidad? Confiamos en que el espíritu del presidente Hugo Rafael Chávez Frías, pueda orientarnos, guiarnos, como de seguro lo hace ya, y que el presidente Nicolás Maduro, con sus buenas intenciones y con su equipo de trabajo, pueda recorrer el sendero hasta ahora dibujado en sus acciones de gobierno, con la estrategia centrada en fortalecer la moral y la conciencia ciudadana, para que todos defendamos el derecho a tener patria. ¡Hasta la victoria siempre, venceremos!

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