Una respuesta a María Alejandra Fernández y su artículo "Hasta hoy fui opositora"

Chávez si te amó.

Hola, María Alejandra.

¡Mejor tarde, que nunca!

La partida del comandante Chávez alegró los corazones opositores. Ellos se esfuerzan en decir que no, que lamentan su muerte, que se solidarizan con la familia, pero sus actos posteriores dicen todo lo contrario. Pero es tan profunda la labor del comandante, fue tan constante su amor, es tan inequívoco su ideario, que en estos días de campaña electoral, en nuestra querida Mérida ha empezado a aparecer en las paredes de Ejido y de Mérida un letrero que dice "Chávez nos amó, Maduro nos mintió". Nada mas cierto, pero también nada mas electorero que esa expresión en labios de un escuálido o escualida a rabiar. Lo único que realmente lamento es que esas personas opositoras se hayan dado cuenta tan tarde del amor que el comandante les expresó, les regaló, nos dió, Yo creo que si se hubiésen dado cuenta un poquito antes sus corazones y quizá sus almas estarían más dulces, más amorosas. Muchos, María, de los que estaban ciegos y disociados por la arremetida inclemente de los medios masivos de Comunicación hoy no dudan en reconocer que ese maravilloso hombre que, afortunadamente, empiezas a admirar y que se llama Hugo Rafael Chávez, amó con toda su alma a todos los Venezolanos (excepto a los dirigentes opositores, a quienes no amó, pero tampoco odió, si no a quienes jamás entendió), entregó su vida y corazón por todos, dedicó por completo toda su energía por ver concretado el sueño de dar felicidad a un pueblo, y aunque nunca lo supistes, él te amaba a tí también.

María, es una lástima que ese cáncer nos haya robado a nuestro presidente. Solo eso le apartó de su empeño en trabajar día y noche, en su infatigable energía por cumplir todo lo que había diseñado para nosotros. Ese cáncer nos robó al mejor hombre de todos estos tiempos. Nos apartó del ser que parió de nuevo a la patria y la puso bonita.

Sigue leyendo, María. Sigue, investigando. Sigue, amando. No permitas que de nuevo te engañen a través de pantallas de televisión y medios de prensa. Reflexiona, critica, haz propuestas, suma, y acompáñanos a construir una patria bonita. No lo dudes, vente con nosotros. Aquí, en nuestro corazón, solo hay amor para dar. No tenemos nada para reprochar. Y siente, de verdad, que el comandante se “marchó” amándote, amándonos, queriéndote. Él nunca supo que le odiabas, y eso es consolador. ¿Sabes una cosa, María? Te propongo una cosa: ama su obra, ama su legado, ama su eternidad. ¿Vale?

Un abrazo, revolucionario, María Alejandra.

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Prof. Oswaldo A. Abarca. UPTM “KR” Ejido, Estado Mérida.


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