Este es un informe de quién acabó de llegar a Venezuela hace
cuatro días como parte da campaña internacional que estamos desenvolviendo
contra la segunda tentativa golpista contra el gobierno Chávez.
La necesidad de una campaña está impuesta; contra un golpe que se prepara
a la luz del día, abiertamente, sin que todavía una campaña de solidaridad haya
sido adoptada como el momento exige. Como corriente podemos estar orgullosos de
estar en la primera línea de la campaña, mas eso no nos debe acomodar, sino
intensificarla.
No pretendo presentar un análisis exhaustivo sino indicar algunos
elementos para que entre todos avancemos en una caracterización Cuando llegue el
viernes dos marchas tomaban Caracas, la llamada mega marcha convocada por la
oposición y comandada por los golpistas de la CTV y Fedecameras por un lado y
los defensores del gobierno por otro, esta ultima en la sede central de PDVSA,
en la Campina. La manifestación de la oposición estuvo lejos de ser “la mayor de
la historia” como habían prometido, pero mostró lo que está evidente: la
oposición tiene una importante base social en las clases medias de Venezuela, en
sectores asalariados además es claro, de la burguesía y de los sectores
privilegiados y corruptos de la burocracia estatal, en particular de los
sectores incrustados en la gerencia de PDVSA.
Con un discurso “democrático”, martillando literalmente a cada minuto en los
principales canales de televisión, la burguesía intenta esconder su verdadera
política: apostar en la ingobernabilidad vía el sabotaje económico, tratando de
dividir las Fuerzas Armadas y consolidar el proyecto golpista. Esta última es la
variante que por ahora no ha conseguido. Por ahora, la estructura del ejército
se ha mantenido con el presidente. Chavéz tiene mucho apoyo popular, de los
sectores más pobres y son millares los dispuestos a resistir y que de hecho ya
lo están haciendo. Una parte de la clase media también lo esta apoyando.
La base social de Chavéz tiene como eje principal los sectores más pobres
de los morros de Caracas, los mismos que descendieron para defenderlo en abril y
que están dispuestos a volver hacerlo cuando Chávez los convoca. Chávez actúa a
la defensiva, sin tomar medidas radicales frente a los golpistas. Y el
movimiento obrero no ha tenido la organización necesaria para ser una
alternativa frente a esta crisis. No actúa de modo independiente y si bien la
mayoría está con Chávez ha sido débil para marcar la pauta del país y colocar
con fuerza las tareas de confrontación con la burguesía golpista, es decir
medidas transicionales y socialistas y darse una organización acorde a esas
tareas. Pero si bien no ha hecho esto, ha sido fundamental en la resistencia y
en la batalla por el petróleo.
La situación de Caracas y de muchos estados es de confusión y
desabastecimiento sobretodo de la gasolina; filas y más filas de varios
kilómetros. Como se sabe, la otra cara de la capital es el desempleo y el
auge de la economía informal, en un escenario en donde se siente que sé esta al
borde de la ingobernabilidad. Realmente la sensación es de inseguridad
permanente y en un cuadro así no es tan difícil comprender que una parte da
clase media asustada aceite una opción de derecha. La proximidad de las
fiestas de fin del año aumenta la angustia y el apuro por una salida de la
crisis por lo menos de la escasez de gasolina.
Algunas experiencias con la vanguardia
Tuve la oportunidad de sentir la misma alegría de la vanguardia luchadora de
Venezuela que estaba controlando la salida de gasolina concentrada en la
distribuidora Yagua, cerca de Valencia, en el estado de Carabobo, estado
además que tiene un gobernador directamente envuelto en la tentativa
golpista. Vale registrar que en esta región hay una de las experiencias
más ricas del país. En esta distribuidora, más de 600 activistas se quedan
permanentemente controlando la salida de petróleo para evitar los
atentados terroristas de la oposición. Es una distribuidora controlada por
los trabajadores así como la refinería de Palito. En este conflicto los
trabajadores del bloque sindical y clasista del que Orlando Chirino es el
principal porta voz, son los principales dirigentes, trabajando en una frente
único con el MVR (Movimiento Quinta República) y sobre todo con los
numerosos luchadores de los círculos bolivarianos. Sin embargo esta vanguardia
inclusive la mas lucida, todavía le cuesta actuar organizada, por eso no hay una
clara dirección frente al golpismo.
La batalla del petróleo no esta ganada
El petróleo es el eje de la crisis de Venezuela. La tentativa del gobierno
Chávez de nacionalizar la industria petrolera -ya formalmente estatal mas
de contenido privada en las manos de una minoría privilegiada- fue lo que
provocó el golpe derrotado en abril. Chavéz intentó desmontar la dirección de la
empresa, una burocracia corrupta con salarios y rentas millonarias, garantizadas
además con los negocios privados que las familias de esa gente mantienen por las
influencias políticas en la dirección de la PDVSA. Pero después del golpe
de abril Chavéz acabo cediendo, posiblemente como el precio para retomar la
normalidad, de tal forma que la burocracia en el comando de la empresa son hoy
nuevamente los que están por detrás del llamado paro cívico, cuyo eje es la
parálisis de la producción petrolera.
Aquí está la variante más grave de la situación porque la escasez ha puesto
al país en una situación exhausta. El sábado 21 finalmente el gobierno dio un
paso para una posición que rompiera su parálisis al mover en el lago de
Maracaibo el navío Pílin Leon, garantizando así el control de millones de
litros de gasolina. Fue una fiesta de millares de partidarios de Chavéz en todo
el país. Ese navío fue el símbolo del paro y su control por parte del gobierno
vino apoyado en una decisión judicial de la Suprema Corte para que fuese
retomada la producción. Esa también fue una expresión en la superestructura de
que el gobierno también tiene su respaldo institucional. Hay, entonces una de
fuerzas de equilibrio altamente instable. La iniciativa ha estado en general con
la oposición, pero Chavéz tiene base de masas que lo apoya.
Una parte de la base social de Chávez comienza a exigir con cada vez mas
fuerza el castigo para los golpistas y el desmonte completo da burocracia de la
estatal. El discurso de Chavéz ha sido centrado en la paz pero también dialoga
con ese sector y tiene un contenido tremendamente duro que lo coloca en un
obstáculo impasable para convertirlo en el eje de una eventual “ normalización”
del país. Por otro lado, la oposición mantiene la paralización y llama
abiertamente a derrocamiento de Chavéz.
Polarización e impasse
Es por ello que hay en el país una polarización impresionante. Y así se hable
de paz y la población de señales que ese es su mayor deseo, se consolida
en cada uno de los bandos sectores radicalizados, y particularmente en la
oposición donde queda evidente que cuando hablan de paz preparan la guerra. Las
clases medias movilizadas son el gran triunfo de la oposición. El gobierno no
creía que millares de personas seguirían movilizadas en las calles casi un mes,
hecho que no puede dejar de expresar errores cometidos a lo largo del gobierno,
además de la conocida influencia del imperialismo yankee en sectores de la clase
media venezolana. Esas movilizaciones en si mismas no tienen fuerza para
derribar a Chávez por la vía de una movilización. La oposición utiliza las masas
de las clases medias para preparar un golpe apostando a la división de las
fuerzas armadas. Su segunda variante, caso no consiga dividirla ahora es apostar
en el referéndum consultivo de febrero con el cual Chávez no
concuerda para deslegitimar el gobierno junto a la comunidad internacional
y forzar su salida.
Por el momento, las FFAA están junto con el gobierno y una parte
importante de ellas es más decidida a defender la punición de los golpistas y de
la burocracia de PDVSA. Pero la continuidad de las movilizaciones
combinadas con el desabastecimiento puede provocar un desplazamiento hacia la
derecha. Ese giro puede ser determinado por una sensación en las Fuerzas
Armadas de escasez de autoridad, además de la escasez de gasolina. Y hay señales
de sobra en ese sentido. Además, la oposición cuenta con mucha influencia en las
instituciones y con los medios de comunicación que están permanentemente en
campaña contra el gobierno.
En medio de esta polarización da toda la impresión de que no hay por ahora en
el movimiento de masas fuerza para una ofensiva revolucionaria. Por eso hay un
impasse. Una ofensiva de ese tipo tendría condiciones de aparecer por la vía de
un contragolpe, si la derecha fuera hacia el golpe. Esta es una de las razones
también por las que creo que los EEUU deben estar cautelosos. Saben que un golpe
puede desencadenar una guerra civil y la posibilidad de la transformación de esa
guerra civil en una guerra revolucionaria.
Perspectivas
Por eso, el desenlace es difícil de prever. La salida electoral parece ser la
sustentada por la oposición más es apenas en el nivel de las apariencias. La
oposición quiere una elección cuyo formato les garantice la victoria. Su eje es
elecciones sin Chavéz. Además para el gobierno aceptar las elecciones
anticipadas no es fácil porque es reconocer su tremenda debilidad,
deslegitimarse y aceptar el poder de la oposición dirigida por los os golpistas.
Significa además perder la batalla por el petróleo, que es la principal
cuestión en juego. Desde el punto de vista de la lucha por la nacionalización,
el problema evidente es que durante todos estos años la política del gobierno ha
demostrado que hasta ahora no es capaz de ganar esa batalla. Por lo menos ha
sido incapaz de realmente nacionalizar esa industria. El gobierno tiene el
mérito de estar intentándolo, mas está claro que en alianza con la burguesía eso
no fue posible.
No tengo un pronóstico preciso de lo que va a ocurrir. Decir que puede
ocurrir cualquier cosa es no decir nada más que esa sensación que se tiene al
hablar con activistas, dirigentes sindicales, y dirigentes del gobierno. Parece
una cuestión menor pero no lo es, porque aparentemente lo que se siente con este
impasse es que se ha llegado al límite de la estrategia chavista de impulsar un
nacionalismo pequeño burgués consecuente en los limites del estado burgués.
La puesta estratégica de Chavéz a lo largo de estos años parecía y parece ser
económicamente extremamente plausible y racional. Nacionalización del petróleo y
vía las rentas petroleras, en los marcos del capitalismo, distribuir renta y
mejorar la situación de la población. El detalle es que los grandes capitalistas
no quieren ese proyecto. ¿Chavéz conseguirá prolongar ese proyecto en evidente
crisis?. ¿Puede ir más allá y romper con más fuera con la burguesía?.
La base del apoyo mas organizado del gobierno sigue siendo las Fuerzas
Armadas, cuya ideología de defensa de la patria y del orden ha sido progresiva
en la actual coyuntura. La cuestión es hasta cuando. Esa es la variable mas
complicada, junto con el problema del desabastecimiento, problema fundamental
para ser atacado por el gobierno y el movimiento de masas.
Al mismo tiempo, a la izquierda de Chavéz no parecería que por ahora haya
fuerzas para ir mas allá. La burguesía sigue golpeando, saboteando la economía e
intentando dividir las FFAA. Si por una parte hay una crisis del proyecto
nacionalista de Chávez en los marcos del capitalismo, no hay por ahora en el
movimiento de masas una alternativa. La situación es sumamente contradictoria.
Chavéz no puede abandonar su proyecto para asumir el papel de representante de
los intereses burgueses. Y si Chávez se radicaliza en el camino de una
confrontación completa, empujado por las circunstancias, esto va a llevar a una
división de las fuerzas armadas, su principal base de sustentación y su fuerza
realmente más organizada, con un sector claramente nacionalista. Esta situación
podría abrir una guerra civil que ni Chávez ni la burguesía quieren, pero que no
se puede descartar.
Chávez está en una situación defensiva, actuando de contragolpe, no quiere
aparecer como quien da el primer tiro. Intenta ganar tiempo y empujar para una
salida electoral, en los marcos del calendario actual. Y por su vez, repetimos,
la burguesía también sabe del riesgo de la guerra civil. Sabe que hasta
sus derechos de propiedad serían cuestionados si se decide a dar ese paso. El
paso es difícil para todos, incluso para los EEUU que no quieren una
guerra civil ya que los precios del petróleo subirían y se provocaría una
mayor inestabilidad en América Latina, complicando sus actuales buenas
relaciones con Lula y esencialmente obstaculizando sus planes de guerra con
Irak. Pero de cualquier manera, hay muchas variables que ni mismo los EEUU
controla sobre la oposición aún más cuando hay una presión del movimiento de
masas que también presiona por medidas más duras del gobierno.
Por eso mismo Chávez tiene que también adaptar su discurso a esa
radicalización de las masas. Hay por tanto, elementos que dificultan el inicio
de una guerra abierta pero tampoco hay señales de negociación ni de capitulación
de alguno de los lados. Para no concluir sin afirmar algún pronóstico, así sea
totalmente general e insuficiente, podemos decir que al nivel que llegó la
situación lo cierto es que la polarización marcará la situación dificultando la
gobernabilidad e inviabilizando una mejoría en la vida del pueblo.
Para donde será canalizado ese descontento no se puede saber. Puede
haber un desenlace de la crisis con nuevos y mayores conflictos en las calles
abriendo una situación más critica que puede llevar a la división de las fuerzas
armadas. Y hay otra variante, para la cual hasta ahora parece empujar la
burguesía latinoamericana y en cierta medida el imperialismo que es que la
crisis se encamine hacia el referéndum o las elecciones constitucionales de
agosto.
Profundizar la movilización popular para frenar y castigar a los
golpistas
En esta situación la politica tiene que seguir siendo la de llamar a tomar
medidas reales y efectivas contra los golpistas para cambiar la relación de
fuerzas. Hostigar e intentar controlar los medios de comunicación, agitar la
cárcel para los golpistas, la incautación de medios de transportes de mercancías
para asegurar el abastecimiento, y fundamentalmente tomar más medidas radicales,
apoyándose en el movimiento de masas para asegurar la producción de petróleo.
Hay un sector importante del pueblo que quiere profundizar la lucha contra el
golpismo. Organizar al sector del pueblo de los comités bolivarianos, a la
juventud estudiantil y popular, a los trabajadores del bloque sindical clasista
para presionar por estas medidas y hacerlas efectivas donde se pueda.
Continuar la campaña
La campaña tiene que continuar. En este sentido, quiero desde ya transmitir a
todos los que están comprometidos en ella que las firmas de solidaridad fueron
recibidos con entusiasmo. A veces, cuando conseguimos una firma no tenemos la
noción de la real importancia de este trabajo. Pero tengan certeza que es
de una utilidad enorme. Cada uno de los que están haciendo algo por esta campaña
está prestando un gran apoyo. La gente los recibe con entusiasmo. Les da
fuerza y amplifica la conciencia internacionalista en una amplia vanguardia de
miles y miles de activistas. Juegan a favor de Chávez la victoria de Lula y de
Lucio Gutiérrez en el Ecuador. Derrotar al golpismo es actualmente una
necesidad de todos los pueblos que luchan por su emancipación.
El interés por Brasil en las masas es todavía mayor por la victoria de Lula y
la esperanza de que el PT colabore con Venezuela. El prestigio de Lula es el
mismo o aun mayor del que hay en otros países de América Latina, como pude ver
personalmente también en Perú, cuando estaba la marcha para tirar a
Fujimori. El paralelo es inevitable. En el Perú en ese momento también había una
enorme tensión y una vanguardia luchadora valiente y abnegada. Tanto en el Perú
como en Venezuela tuve la oportunidad de estar como integrante de la
dirección nacional del PT. La expectativa da solidaridad del PT siempre
fue enorme y siempre tuve la sensación de que el partido prestaba una
solidaridad mucho menor de lo que era necesaria. En el Perú, fui el único
miembro de la dirección del PT presente en una lucha fundamental y ahora
Venezuela tengo la misma sensación de ue el partido era mas respetado y
apoyado de lo que hace por merecerlo. El viaje de Marco Aurelio García si
bien importante es insuficiente ya que no ha servido hasta ahora para que haya
un pronunciamiento categórico del futuro gobierno.
Hasta ahora, Lula no ha hecho ningún pronunciamiento de apoyo a Chávez. A
pocos días de la asunción del gobierno hay que insistir que la primera medida
del gobierno de Lula tiene que ser la condena al golpismo y la colaboración con
el pueblo venezolano con medidas practicas concretas para resolver el
desabastecimiento petrolero.
La vanguardia venezolana espera mucho de los internacionalistas
Hay una necesidad de que los internacionalistas actuemos efectivamente
apoyando la lucha contra el golpismo. En las charlas, pude sentir una vanguardia
muy democrática y muy interesada en la lucha de Brasil, de Argentina.
Entusiastas de Chavéz y confiantes en la victoria de la lucha pero también muy
abiertos a discutir los próximos pasos, las necesidades y las contradicciones
del proceso. Estuve en la distribuidora a la noche y después en el inicio
de la madrugada del día 22, hablando con los activistas y dando
entrevistas al vivo en la Radio Nacional de Venezuela transmitida para todo el
país. A mí alrededor, acompañaron atentamente la entrevista activistas,
agricultores, amas de casa, obreros, jóvenes y viejos; todos con una conciencia
impresionante, una claridad absoluta sobre la importancia de la unidad y
de la integración de la lucha de los pueblos de Latinoamérica. Simón
Bolívar, el libertador de Venezuela, no es un nombre perdido en la
historia. Su herencia está muy presente en la conciencia de todos sin excepción
en la vanguardia, pero también en centenas de miles de hombres y mujeres del
pueblo, defendiendo la segunda independencia, esta vez del dominio de los
EEUU.
Pude ver también que hay una vanguardia crítica de la línea de Lula
excesivamente “moderada”. No fueron pocos que alertaran que Lula estaba ya muy
adaptado al sistema financiero. Esa conciencia es importante porque
aumenta los espacios internacionales de quien como nosotros, somos también
críticos del curso del PT e integramos la izquierda del partido y además
su izquierda internacionalista.
Es una razón más para actuar con fuerza en la campaña internacionalista.
Tenemos que seguir enviando a los compañeros venezolanos mas firmas y poner con
fuerza la lucha contra el golpe en el Forum Social Mundial.
Roberto Robaina, miembro del Directorio Nacional del PT (Brasil) y de la
coordinación del MES (Movimento de Esquerda Socialista)
Carabobo, 24 de diciembre
Enviar la solidaridad a embajadas y consulados y a
ochirino@latinmail.com
mogollon89@latinmail.com
tali89@hotmail.com
puebloalzao@aporrea.org