Caracas, ciudad de meones

No recuerdo haber vivido alguna época en Caracas con olores tan nauseabundo como los que tenemos ahora, a pesar de todo el esfuerzo que esta haciendo el Gobierno Bolivariano en recuperar los espacios en beneficios de los ciudadanos y ciudadanas de la ciudad. Pareciera que nuestra hermosa ciudad se encuentra inmersa en un gran botiquín y no de primeros auxilios, sino de aquellos de mala muerte, donde el olor a orine priva sobre todo los demás.

Como ciudadano que transita libremente por la Sultana del Avila o Waraira Repano veo con desaliento y rabia como las avenidas, calles, escaleras, plazas, kioscos, salidas del METRO y todo aquel espacio disponible, es utilizado por nuestros ciudadanos (excluyo a las ciudadanas), para aportar litros de orine y kilos de desperdicios (latas, botellas, etc), básicamente, por el consumo excesivo y sin control de bebidas alcohólicas, especialmente de la cerveza, producto estrella de nuestra industria nacional, que se expide en cualquier espacio y a cualquier hora, a pesar de las restricciones legales existentes.

Cuando expongo que la cerveza, es el mayor instrumento para que nuestros ciudadanos accionen sus bombas de riego, no satanizó el consumo normal, sino la conciencia ciudadana de ubicar lugares adecuados para liberar el exceso de líquido y otros desechos, a los entes responsables de la convivencia ciudadana de no permitir el consumo libre de bebidas alcohólicas en la calle, así como, también a los expendedores, que con el afán de comercializar y hacerse de una buena ganancia, venden a diestra y siniestra sin ninguna restricción.

Esta práctica se esta institucionalizando en tantos lugares de nuestra ciudad, que no nos extrañemos que a futuro los ciudadanos y ciudadanas de Venezuela y el mundo señalen a nuestra Sultana, Caracas, Ciudad de Meones.

Como afrontar este problema, que no solo es del ciudadano o ciudadana común, que tiene que caminar por espacios mal oliente, de las mujeres maltratadas por maridos que llegan a sus casas, con un alto grado de alcoholemia o de los servicios públicos de salud, que tienen que recibir a pacientes, con problemas originados por el consumo indiscriminado de alcohol. Para esto es necesario:

Concientizar al ciudadano, sobre el consumo en exceso de bebidas alcohólicas y que esto debe hacerse en lugares adecuados para tal fin y no en las calles, plazas o avenidas, como se ve en la actualidad.

A Las autoridades competentes para que hagan cumplir con las ordenanzas existentes sobre el consumo de bebidas alcohólicas.

A Las grandes compañías fabricantes de cervezas y de otras bebidas, que deben incluir dentro de sus campañas de responsabilidad social, spot publicitarios o cualquier medio que ayude a reflexionar sobre el consumo de bebidas, haciendo énfasis, en el aspecto de salud personal, salud pública y del ambiente. Las bebidas alcohólicas, no solo son: Tanga, Calendario, Templete y Son, además de ganancias astronómicas. Ellas, Implican algo más, que estas grandes corporaciones deben transmitir, Conveniencia y Conciencia Social sobre el consumo controlado del alcohol.

Si por el contrario, con todas las anteriores no logramos mejorar, sería conveniente que nuestro Estado cobre más impuesto a los fabricantes, normalizará con más controles el consumo e implementará la ley seca en determinadas fechas y horas, en pro de mejorar el aspecto de nuestra ciudad y como medida de salud pública y personal de nuestros ciudadanos.

*Ciudadano


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