Alquimia Política

Chávez y el 2031

Te he escrito tanto mi Comandante Presidente Hugo Chávez (1954-2013), que las yemas de los dedos han tornado en gruesos nudos; son tantas las historias en que te he nombrado; tanta las vivencias que materializaste en mí, que en este aciago instante en que vuelvo a escribirte quisiera que nunca se hubiera presentado.

Aún en mi mente está aquella entrevista que le concediste al periodista José Vicente Rangel en el 2011, donde expresaste dos datos que por un buen tiempo deambuló en mi mente como anagramas que debía descifrar para entender el sur de la revolución bolivariana: uno, ante la pregunta de una fecha, contestaste 2031, destacando “qué no se olviden de esa fecha”; y segundo, ante la pregunta de cómo te gustaría morir, contestaste “…quiero vivir viviendo”. No sería hasta el pasado 05 de marzo, que esos dos datos tomarían sentido: 2031, volteando los últimos dígitos, 2013; y vivir viviendo, tu último tweed: “Sigo aferrado a Cristo y confiado en mis médicos y enfermeras. Hasta la victoria siempre!! Viviremos y venceremos!!!” (18/02/2013). Sin querer quizás, en aquella entrevista del 2011, nos mostraste, por un instante, el futuro: tu partida anticipada Comandante.

Ahora bien, qué nos has dejado Comandante; sin duda un inmenso vacío. Un sentimiento de indefensión que nos hace presos de muchas sensaciones. Arropaste el alma de un pueblo que estaba abandonado, que no tenía doliente, pero sí tenía dinero. Un pueblo rico que estaba siendo saqueado por propios y extraños. Cuánto costó llegar de esos Gobernantes del Pacto de Punto Fijo, a un hombre lleno de humanidad y amor como tú; cuánto costó llegar a un Presidente que sacara su libretica de excedente de los ingresos de todas y todos, y lo pusiera a la disposición de los más necesitados, de los “condenados de la tierra”. Costó tanto tener un Gobierno que valorara al ser humano y que entendiera que la educación, la salud y los servicios generales, propios de una civilización del siglo XXI, eran una prioridad inaplazable. Con tantos obstáculos alcanzaste remontar la cuesta, erigirte por encima de “las moscas”, y fuiste más allá que cualquier otro Gobernante de la Venezuela moderna que ayudara a edificar Juan Vicente Gómez: le diste doctrina al pensamiento continental de Simón Bolívar.

Comandante Presidente Hugo Chávez, el pensamiento que existió en Venezuela, desde la conformación de los Estados Nacionales en el siglo XIX, había tomado las banderas de Bolívar para sustentar las acciones republicanas; pero nunca internalizaron que ese pensamiento de Bolívar no tenía un Proyecto Estratégico definido, delineado como plan que lo hiciera realizable y gobernable. Lo que tú hiciste, con el primer Plan Simón Bolívar (2007-2013), y el segundo Plan de la Patria (2013-2019), fue darle cuerpo doctrinar a cómo terminar la tarea de Bolívar de independencia. Tú te referiste a una segunda independencia, y ciertamente lo que fue tu acción de Gobierno marcó pauta en nuevas acciones que mostraban al mundo el fortalecimiento del concepto de identidad nacional y soberanía popular. Pero en el fondo, lo que hiciste fue terminar la tarea de Bolívar y marcar el camino hacia su solidez, con un esquema de autonomía radical donde la comuna toma su papel preponderante y los hombres y mujeres asumen la conducción definitiva de su destino político. Bolívar y tú, Comandante Chávez, son los Libertadores de Venezuela.

Pero la finitud de la mortalidad no te permitió ver tu obra culminada, ya está encaminada, ya tiene su horizonte y sus pasos administrativos para alcanzar un modelo moderno de sociedad humanizada y libertaria. Marcaste camino con un liderazgo emergente (Nicolás Maduro), y mostrarte el respeto inmenso que le tienes a tu pueblo (cumplir la Constitución); legaste en quienes han creído en tu proyecto todo tu espíritu inquebrantable; dejaste motivado a tu pueblo.

Hoy la prensa internacional titula que “no se llegó a concretar el poder popular ideado por Chávez”; y son titulares de gentes que no terminan de comprender a nuestro pueblo: ¡ese pueblo que hoy te acompaña a tu última morada es el poder popular! No araste en el mar Comandante; las leyes del poder popular reivindicarán tu doctrina bolivariana-chavista. Concretará ese pueblo, con acciones y no con discursos, lo que fue tu deseo más sentido y verdadero: darle a tu pueblo la mayor felicidad posible.

Extrañaré tus cadenas, tu humor al estilo “arañero”; tu melodía sabanera, tu risa, tu alegría; tus sarcasmos y…, por qué no decirlo, tus “arrecheras”. Te extrañaré Comandante; y a una semana (para el 15 de marzo) del nacimiento de un nuevo hijo de mi sangre, pido a Dios me lo traiga cargado de tu energía transformadora; y te prometo que le hablaré de ti, le diré quien fuiste, qué hiciste y cuánto quisiste hacer. Le diré que te decían “Tribilin”, que te gustaba el beisbol; que adorabas a tus hijos, que fuiste un hombre bueno. Y le diré también que algunos se alegraron con tu partida; que llegaron a disimular su gorgoreo diciendo que se alegraban por el cambio y no por tu muerte; le diré que así como ellos actuaron es que actúa la miseria humana, para que él vaya contrastando y vaya construyendo su verdad, que al fin de cuentas es lo que lo liberará. Mi Comandante Chávez, extrañaré tus detalles, porque el recuerdo de todo cuanto tú hiciste y fuiste, vivirá conmigo hasta nuestro encuentro allá en el inmortal espacio donde te ha elevado tu pueblo. Q.E.P.D.: que viva para ti la luz perpetua…Amen. *.-

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Ramón E. Azócar A.


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