La penúltima batalla y victoria del Comandante Hugo Chávez

Es difícil anunciar o predecir la última batalla y la última victoria, de quienes como el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, al igual que el padre Libertador Simón Bolívar, El Che Guevara, Fidel Castro, José Martí, César Augusto Sandino y todos cuantos han entregado su vida individual en defensa de la vida colectiva, no nacen para morir, ni para descansar, mientras haya injusticias en el mundo, sino que viven eternamente en el imaginario de los pueblos y su brazo liberador, nunca abandona las jornadas que por su liberación emprenden los pueblos dignos y rebeldes de este planeta.

El Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, El Tribilin, flaco, inconforme, rebelde, soñador, el arañero de Sabaneta que un día de la década de los 70 decidió abandonar su terruño natal, para salir a enfrentar el mundo, a través de sus estudios para hacerse soldado de la patria en la Casa del los sueños azules (La Academia Militar de Venezuela), seguramente no pensó que su corta existencia lo convertiría en una figura que pasó del líder de masas, al espíritu inmortal, que ahora cabalga con la espada de Bolívar en su mano zurda, por las praderas del mundo, de los pueblos que luchan contra la oprobiosa bota imperial, que intenta dominarlos con su abominable poder de muerte y destrucción.

Chávez “El arañero de Sabaneta”, es odiado y amado a la vez, tanto en su patria como en el exterior. Lo amán los seres humanos, honestos, sensibles, solidarios, con dignidad, que tienen patria y pundonor que defender. Lo odian las burguesías apátridas y sus lacayos que no tienen identidad, patria, ni dignidad que defender, sino el puñado de dólares imperialistas ensangrentados que Washington, el Pentágono y ONGs de la derecha europea, les pagan para desestabilizar y vender su patria.

Los burgueses y sus serviles, han perseguido a Hugo Chávez, de la manera más vil y pretenden matarlo, arrancarlo del corazón de su pueblo. Pero el Comandante bolivariano ha ido de victoria en victoria, desde aquel “Por ahora” del 4F de 1992, que de una derrota militar pasó a ser una victoria política para bien de la patria. Afortunadamente los ignorantes de la época que dominaban al país, jamás entendieron ese “por ahora” y lo tomaron como una ocurrencia o bravuconada de un machetero golpista, de los tantos que daban madrugonazos en América Latina. Esa interpretación fue la bendición para el pueblo no solo de Venezuela, sino de toda Latinoamérica y el Caribe y más allá los pueblos del mundo que luchan por su libertad.

En la campaña electoral del año 1998, ese humilde soldado de origen campesino, rompió con todos los paradigmas al vencer a una infernal fuerza tanto interna como externa, que a todas luces parecía invulnerable. Nos referimos al estercolero mediático nacional e internacional y la lluvia de dólares con que el imperio del norte premió a quienes se oponían y satanizaban al candidato de la patria. En la batalla librada con su pueblo en las urnas electorales, en contra de las marramucias del acta mata voto, del todos contra Chavez (TOCOCHA), (AD, COPEI, Proyecto Venezuela, Primero Justicia, Rafael Caldera, desde el Poder Ejecutivo y demás partidos del status), la victoria fue tan contundente que no les quedó de otra que reconocer los resultados antes que el entonces CSE diera los cómputos.

Desde entonces los triunfos electorales de la revolución han sido contundentes, siendo el más notable el del 16 D de 2012, para elegir gobernadores y legisladores nacionales, campaña q que se realizó con el Comandante Higo Chávez, hospitalizado en la Habana, Cuba, donde era tratado para el cáncer que le aquejaba.

Después de esa aplastante derrota, la oposición se ensañó con mas furia contra la salud del comandante, incluso con burlas grotescas, y en los últimos días, antes de su viaje, la canalla golpista se desbordó, utilizando mercenarios a sueldo para encadenarse en diferentes sitios del Distrito Capital, con las cámaras de la TV privada, vergonzosamente montadas allí para a través de los diferentes canales, presentar el espectáculo y proyectar a estos indeseables como estudiantes que reclamaban unos supuestos derechos. Lo único que perseguían era ver a Chávez, despojado de su condición de Jefe de Estado y de Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, pero la voluntad del pueblo derrotó esos sueños de venganza del imperio y la burguesía y Hugo Chávez Frías, estuvo al frente de sus responsabilidades de Jefe de Estado, hasta el último minuto en esta vida terrenal. No pudieron con Chávez y su pueblo.

La canalla golpista de estafadores, terroristas y ladrones, residenciados en el paraíso del delito (Miami), la noche del martes 5 se solazaban y revolcaban en ese lodazal, alzando copas con diversos licores, brindando porque al fin “había muerto el tirano” y podrán regresar a una Venezuela libre y democrática. Craso error, porque el hecho de la partida física del Comandante Presidente, no implica que hayamos arriado las banderas del socialismo y la justicia. Los ladrones, terroristas y delincuentes comunes que se autodenominan exiliados políticos, solo regresarán a la patria de Bolívar, cuando se sometan a la justicia bolivariana y paguen por sus tropelías, porque la República Bolivariana de Venezuela sigue siendo la hija de Bolívar y Hugo Chávez y nada cambia, con la ausencia física del Comandante. Vamos a seguir profundizando el socialismo, en marcha hacía la sociedad superior de la igualdad y del gobierno comunal.

El Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, no ha muerto, vive en los 20 millones de corazones venezolanos que palpita por su amor y mas de 400 millones de latinoamericanos y caribeños. El Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, El Arañero de Sabaneta, no se ha ido, no ha muerto, solo trascendió a una dimensión superior, donde su indomable espíritu guerrero, se ha convertido en energía infinita que viene a fortalecer esta revolución y la construcción de la Patria Grande, avivando la fragua de la calle para templar el acero de la conciencia revolucionaria. Por eso decimos a los apátridas, traidores que no se pasen la luz, porque ahora es cuando hay Chávez en batalla y la frustración de quienes lo querían ver despojado de su condición de Jefe de Estado y de Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, no es más que el producto de la penúltima batalla y victoria del Comandante Chávez.

Periodista*

CNP 2414 [email protected]




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