Pildoritas 28 (año VI)

Garanticemos la derrota de los especuladores y acaparadores, organizándonos pueblo y gobierno

Los siguientes son apenas dos titulares en los medios de estos días, luego de la medida de ajuste del precio del dólar en moneda venezolana

“Equipos de computación aumentaron 70%”

“Existen agentes cambiarios, paralelos al dólar oficial, extremadamente eficientes”

Y entonces uno se pregunta:

¿Qué va a hacer el gobierno contra esas mafias que atentan contra el bolsillo de los venezolanos, actuando desde todo punto de vista de manera delincuencial?

¿Cuándo será que veremos salir de sus cuevas a esos delincuentes de cuello blanco, esposados y sometidos a juicio por ser simple y llanamente enemigos de la patria?

¿Será que los especuladores y acaparadores le van a ganar la batalla a todo un gobierno?

¿Será que un gobierno revolucionario de un partido como el PSUV, que ha sido capaz de organizar una enorme maquinaria para garantizar una cadena de triunfos, precisamente contra la gente que ahora mismo intenta romperle el lomo a la revolución, acaparando y especulando, no es capaz de organizar su militancia para darle un parao a esa gente enemiga del pueblo?

Yo diría que esta batalla no nos la ganan si 8 millones y más al lado del gobierno elegido, nos proponemos organizarnos en toda la geografía nacional para evitar que la estrategia de la contrarrevolución se imponga.

No es posible que con 20 gobernadores y la mayoría de los alcaldes, la Fuerza Armada, Policías Nacional, estadales y municipales, milicia Bolivariana, consejos comunales, INDEPABIS etc. etc. no se puedan controlar, no sólo las apetencias de enriquecimiento fácil, sino la estrategia opositora de apoyo a la especulación y el acaparamiento como una forma de crear animadversión contra el gobierno.

Pienso que perfectamente, cada gobernador debe ponerse al frente de la lucha contra esos dos fenómenos en su estado y organizar con el personal con el que cuenta, más un sinnúmero de voluntarios que estaríamos dispuestos a colaborar, eso sí con plena autoridad, dotados de una credencial que nos autorice y distribuidos territorialmente, con el fin de cubrir todo el espectro comercial, sobre aéreas perfectamente definidas y clasificadas según el tipo de comercio a que se dediquen, pero con permanencia de la autoridad durante los horarios de trabajo y no con operativos esporádicos que cuando la autoridad se va, los inescrupulosos de inmediato vuelven a sus andanzas.

La constitución, el Comandante y las aspiraciones de esta democracia revolucionaria nos han convencido que aquí quien manda es el pueblo, entonces esta s una oportunidad de demostrarlo plenamente.

Es perfectamente viable que a la entrada de cada establecimiento haya una persona autorizada entregándole a cada usuario la lista de precios de los artículos que dicho establecimiento expende, e instruyéndolos para que denuncien de una vez, cuando perciban que no se cumple con los precios estipulados.

Es perfectamente viable que en cada abasto, mercado, supermercado, almacén de electrodomésticos, concesionarias, almacenes de repuestos, ferreterías, clínicas, farmacias etc. , se coloque una caja cerrada para que los usuarios introduzcan sus denuncias, que diariamente deben ser recogidas por la persona autorizada a fin de que sean procesadas a la mayor brevedad.

Y como los acaparadores y especuladores le tocan el bolsillo a la gente, estoy perfectamente seguro que se podrían crear comités de usuarios, incluso a nivel de cada manzana, en urbanizaciones y barrios para que autorizados, se encarguen en los establecimiento que estén en su área de acción, de garantizar un freno y una derrota contundente a las pretensiones de estos delincuentes.

Pero es que además cada municipio de Venezuela tiene un alcalde y cada alcalde, al menos los bolivarianos, pueden perfectamente montar en su jurisdicción una organización mixta es decir con autoridades y pueblo para evitar las acciones ilegales de especuladores y acaparadores que estadísticamente son una mínima parte de la población venezolana.

No es posible pues que esa minoría pueda con la inmensa mayoría del pueblo que sufre las consecuencias no sólo de esos delincuentes, sino muchas veces por la falta de una buena gestión por abulia, ineficiencia falta de voluntad política de quienes tienen la obligación de garantizar el bienestar del pueblo.

Pero es que además no se puede concebir que no se le pueda hacer seguimiento a cada dólar que se entregue a los importadores para que se pueda garantizar que las ganancias agregadas a cualquier artículo importado no superen las establecidas por el BCV, es decir no más del 30 por ciento, por lo que se debe establecer de verdad el mecanismo de supervisión posterior, pero de una forma eficiente y metiendo presos a quienes haya que meter, incluso y con mayor razón a funcionarios que se puedan prestar para manipular en la cadena de comercialización de los productos importados, los cuales deben ser los estrictamente necesarios y no baratijas como las que encontramos en almacenes de chinos que incluso, violando las leyes venden hasta armas de plástico para que los niños desde temprana edad se familiaricen con objetos de muerte.-

La pelea es peleando y tenemos con qué garantizar un triunfo más, contra los especuladores y acaparadores que apoyados por una canalla mediática, creen que pueden por esa vía, derrotar una revolución que ya no tiene vuelta atrás.

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