¡Sin titubeos, sigamos la brújula!

La República Bolivariana de Venezuela en el 2002 y en lo consecuente  del tiempo con un planteamiento de Socialismo Bolivariano en la fase crucial de su desarrollo se encontraba entre dos vertientes, la primera detenerse y la segunda profundizar; para nuestro Cmdte Presidente como líder y la de la mayoría de los venezolan@s opta por profundizarla, significa entonces comenzar las transformaciones de contenido socialista; el pensamiento bolivariano sirve de base conceptual para la formación de una ideología de contenido socialista; es importante aclarar que la propuesta bolivariana no resulta copia, ni reproducción de los modelos teóricos, ni de los sistemas políticos ya establecidos en otras latitudes; sino que constituye la superación de los modelos existentes, esta fundamentación anticipa un principio que se convertiría en unos de los elementos más importantes del marxismo y que se refiere al análisis de una situación concreta, es decir, no es posible aplicar a procesos históricos diferentes aunque sus propósitos sean similares, el Cmdte Fidel Castro dijo “Una Revolución es tener sentido del momento histórico”.

Es una realidad hasta mundial, que el socialismo representa una alternativa al poscapitalismo, la crisis ecológica y económica juntas implica una crisis estructural del capitalismo, esta crisis se puede visualizar como amenaza pero también como oportunidad para un cambio profundo; si bien una crisis económica no lleva necesariamente, por si sola a un proceso revolucionario ,si crea condiciones propicias  para generar una conciencia revolucionaria y la acción para demandar un cambio drástico o estructural; es por ello que la revolución bolivariana representa un farol, una guía para el mundo, en un momento donde analistas anunciaban para el año 2008 una crisis de alimentación de los pueblos cosa que no ocurrió en Venezuela pero si en otra latitudes del mundo, de tal manera que podemos concluir que si hay condiciones que unirán en el nivel internacional la lucha contra el sistema vigente del capitalismo, es la hambruna que amenaza a centenares de millones de seres humanos, es la crisis del capitalismo.

La crisis financiera y económica de las economías del norte está  presente y ante semejante cuadro, no es imposible que occidente y en primer lugar Estados Unidos, procure defender a capa y espada su hegemonía en decadencia desde hace unas décadas. No es imposible que la guerra en oriente medio se amplié y adquiera un carácter internacional, en un momento donde el imperio agota los mecanismos económicos para supeditar al mundo y suele recurrir a los extraeconómicos que contemplan una ideología neofascista, un  estado policiaco y de guerra. La economía de guerra financiada a pura deuda, y donde las altas tasas de ganancia en ese sector reducen así mismo la inversión productiva en el ámbito civil, concluyendo que el producto final de la industria militar no encadena con la economía social, ya que al imperio le importa solo la generación de ganancia, es la carrera de acumular dinero con dinero sin proceso de trabajo intermedio conduciéndonos a burbujas especulativas propias de la época neoliberal; en la economía norteamericana prevalece el carácter improductivo de las inversiones, hacer más dinero con dinero, sin vinculo con la economía social; como era previsible para los economistas progresistas, esa tendencia tarde o temprano implicaría un crecimiento negativo o también llamada contracción económica que conduce a la recesión.

En el capitalismo el sector productivo tiende a crecer cada vez menos mientras el financiero especulativo se vuelve dominante. En Estados Unidos constituye hoy el epicentro de la actual crisis económica financiera, se presenta a la par de una crisis ecológica y de recursos naturales. La reproducción natural no puede acompañar más la reproducción del capital, con su economía de derroche. Los recursos no son suficientes para prologar el actual estilo de vida en occidente. Hoy, el 20 por ciento de la población mundial, concentrada en el norte, consume el 80  por ciento de los recursos naturales, y con el consumo de esa minoría el mundo está amenazado. La crisis que nos enfrentan es mucho más que económica. El agua y los recursos minerales son cada vez más escasos; Estados Unidos importa el 10 por ciento del agua potable. Por otro lado hay una competencia entre biocombustibles para los autos de una minoría y alimentos que encarecen la vida cotidiana de las grandes mayorías, lo anterior agudiza la lucha por el uso de la tierra, ya que, ante una crisis es fundamental garantizar la soberanía y la seguridad alimentaria. Queda claro que es necesario un proceso de reasignación de recursos de los países pobres y sectores populares (esto es posible solo en Socialismo). Para protegerse ante la crisis, se requiere que los países latinoamericanos reconozcan como lo ha hecho Revolución Bolivariana la importancia de la soberanía sobre los recursos naturales considerando el peso determinante en la economía mundial y su propia supervivencia.

Por las medidas aplicadas recientemente, queda claro que estamos en un proceso de transición al Socialismo, en un escenario ideal, en el que estamos administrando abundancia, pero he aquí la contradicción, abundancia que no viene dada en su mayor porcentaje por el desarrollo óptimo de sus fuerzas productivas, sino por la vía de la renta. El Plan Nacional Simón Bolívar 2013-2019 es la BRUJULA en la concepción del modelo de crecimiento hacia adentro, concretarlo es tarea de tod@s.

Finalizo con la declaración final del encuentro latinoamericano del Foro Mundial de alternativas en Quito “Esta claro que se trata de una crisis estructural y no solamente coyuntural, es una crisis de tipo civilizatorio que exige un replanteamiento de parámetros, al cual la lógica del capitalismo no puede responder”.

¡El tiempo de Dios es perfecto, palante mi Comandante Chavez

Frente Popular Revolucionario Willian Lara

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