Auditórium

¡No se si ser rico es malo; pero el ser pobre, es demasiado arrecho!

“Vale más que te rechacen por ser sincero, a que te acepten por ser hipócrita”

Anónimo…


Hay que combatir la inflación, y no a los que la sufren. En los últimos días se han dado una serie de debates en el país, con un saldo hasta ahora parapléjico, sobre la devaluación de nuestro signo monetario el pasado 8F. Estos hechos han desatado los más diversos demonios y cruces de fuegos verbales, entre sectores del gobierno, y la oposición, pero más allá de las acusaciones, lo primero que hay que señalar es que para que el desabastecimiento, y la especulación se produzcan tienen que existir condiciones socio-económicas de extrema necesidad entre los sectores que la protagonizan.

La situación, por supuesto, no es la misma del 2002/2003. Pero en una dimensión mayor que en aquel entonces, donde el hambre, y la miseria amenazan, sobre todo a los más humildes.

En el contexto de la inflación creciente que vive nuestro país, (no hay que ser un experto economista para darse cuenta que el dinero no rinde, se esfuma) con el consiguiente deterioro del salario real de los trabajadores, jubilados, pensionados etc. sumado a la insuficiencia de los planes, y de las políticas sociales del gobierno bolivariano, este es el telón de fondo de las condiciones que empezaran a vivir los sectores más empobrecidos de nuestro pueblo. Si a esto le sumamos los impuestos confiscatorios, nos encontraremos frente a un marco, en el que se hará cada vez mas cuesta arriba, bajar el alto costo de la vida para los venezolanos.

Por todo esto, muchos sectores afectos a la revolución bolivariana no militantes, rechazan la respuesta de los voceros económicos del gobierno nacional, que ante la torpeza de esta devaluación del 8F, se victimizan, y utilizan epítetos descalificatorios, optando por acusar a todo aquel que critique esta medida de ‘criticón y opositor’, en lugar de atender las reales necesidades de nuestro pueblo, para que estas cosas no ocurran.

Es necesario que las políticas económicas aseguren que en ningún hogar venezolano, el desabastecimiento, la especulación, y la inflación mermen los escuálidos ingresos.

Es necesario dejar de ocultar la inflación, y pasar a atacarla decididamente, eliminando el IVA de los productos de la canasta básica, e impidiendo que las grandes cadenas de supermercados, y los demás intermediarios de las cadenas de comercialización, se enriquezcan, encareciendo las mercancías más imprescindibles. Es necesario también avanzar en una reforma tributaria más racional, para una verdadera redistribución de la riqueza social que termine con la pobreza estructural.

La historia ha demostrado más de una vez, que no es con intransigencia, y mano dura que se resuelven los problemas sociales y económicos de fondo, sino con políticas activas que promuevan la satisfacción de las necesidades populares, en la perspectiva de una verdadera justicia social, dentro del pretendido socialismo bolivariano.

No podemos eludir el papel que les toca a gobernadores y alcaldes, que no pueden estar exentos de responsabilidades ante esta situación monetaria del 8F, porque sus habitantes, sufren las mismas condiciones inflacionarias, y especulativas en sus estados y municipios. Así como es rechazada también las expresiones de la oposición de la derecha, que buscan cabalgar sobre esta crisis de nuestra moneda, ante las reales necesidades de los sectores más necesitados, acumulando estrategias para un futuro proyecto electoral presidencial, que nada tiene que ver con los reales intereses en estos momentos del sufrido pueblo venezolano. Y que nos recuerdan las peores épocas de países gobernados por el fascismo.

Por esto mismo las agrupaciones políticas afectas o no a la revolución bolivariana; no deben jugar a la inestabilidad política del gobierno nacional bolivariano, ni en la lucha que muchos libran junto al pueblo, no se debe menospreciar el hambre: “Como me dijo un camarada, amigo no se si ser rico es malo, lo que si se, es que ser pobre es arrecho”. A buen entendedor pocas palabras, con esta devaluación en puertas.

En estos días, mientras el país entero habla, y se escandaliza por estos acontecimientos de la devaluación del 8F; existe una masacre silenciosa contra la calidad de vida de nuestro pueblo, y la cual creo también muy importante, y que descaradamente se produce día a día en favor de los más ricos: como lo es, el saqueo a los bolsillos de nuestro pueblo, por parte de empresarios de las llamadas: líneas blancas, ferreteros, del ramo automotriz etc. Donde las autoridades deben atender de manera muy urgente, para proteger las necesidades más urgentes de nuestro pueblo.

Sabemos que todas las medidas paliativas y desarticuladas, aunque dirigidas a las necesidades más urgentes, nunca logran atacar los problemas de fondo, ni generan alternativas para superarlas. Por eso hay que crear políticas para golpear más fuerte, a la inflación, y a la especulación atroz, que generen las condiciones mínimas para poner en pie un país sin precariedades, y con una autentica soberanía popular.

Si hay una real voluntad política con inteligencia, y sensatez en el alto gobierno, se puede superar esta situación. Ya que la vida, y el trabajo en una autentica sociedad socialista moderna, no pueden ser precarios.

[email protected]


Esta nota ha sido leída aproximadamente 2343 veces.