4F: Decencia e indecencia. ¡Ojalá que los ahorquen a todos en la silla eléctrica!

¿Cuántos años tenías tú en el 92?

El gigante de Barinas tenía 38 y ese día se intentó terminar con la indecencia que destruía nuestro futuro. Veintiún 4 de febreros han pasado desde un “por ahora” que fue el comienzo de una esperanza para el pueblo. Hoy nuestro Presidente es Hugo Chávez: Un hombre decente.

Ese es el punto: La decencia.

¡Gracias Chávez por ser un soldado decente!. Tu decencia “brilla”, por su ausencia en un mundo que se ha acostumbrado a “inhumanos jueguitos indecentes”.

Los años pasan y en la prensa escrita, la tv, las páginas en internet, cada vez que nos exponemos a ver por dónde va el mundo, presenciamos la inmunda obra de teatro de los indecentes: vemos al Premio Nobel de la guerra Obama, al mata niños de Benjamin "Bibi" Netanyahu, al mentiroso de Rajoy, al déspota de Asnar, al asesino de Nicolas Sarkozy, al hipócrita de Insulza, al demoníaco Kissinger, al pedófilo de Silvio Berlusconi, al Rey mata elefantes, a la vieja de Inglaterra, a Ban Ki-moon secretario general del cuartel general de la mafia llamada ONU, a la malévola Hillary Clinton, a Christine Lagard la de los misiles “económicos” mata millones, a la patética Merkel, al nefasto Bill Gates, al “filántropo” George Soros, a los invasores asesinos de la OTAN, al narco pendejo de Uribe, al tracalero de Piñera, al “pésimo pintor” panameño Guillermo Cochez y a una inmensa colección de personajes, organizaciones y empresas que nos gritan todos los días y a toda hora: ¡Soy un INDECENTE!.

¡Dan asco!

¡Ojalá que los ahorquen a todos en la silla eléctrica!*

En nuestra Patria nos pasa lo mismo, estamos invadidos de INDECENTES: El filósofo del Zulia (no me refiero aquí al filósofo defensor del indecente de Abreu -porque hay muchas maneras de ser indecente-), el “Bobolongo” al que demandó el asesino Alfredo Peña, el “Majunche” invade embajadas, el fascista de Leopoldo López, el conspirador y ladrón de Julio Borges, el payaso tatuado* y la payasa de “Buenas noches” y su “benefactor” el proctólogo Pablo Pérez, Jhonny Walker Álvarez Paz, el super-indecente de Ismael García, los banqueros que firmaron el decreto de Carmona Estanga, los tracaleros de Polar, Fedecámaras, Globovisión y sus esclavos “comunicadores sociales”, la “tarifada” por la National Endowment for Democracy (NED) María Corina Machado (la amiguita del asesino Bush), el sinvergüenza parásito también de la NED Jesús Torrealba “El Radar de los Dólares”, el tal cual ese del TíoChoro hijo de “Lázara”, los “sepulcros blanqueados” de la Conferencia Episcopal, los refinados especuladores de las cadenas de supermercados, los “infiltrados” en PDVSA, los “infiltrados” en CORPOELEC, los burócratas que trabajan en ministerios, empresas públicas, tribunales y todos los que han traicionado y traicionan cada día a la Patria. Incluyendo a los que, sabiendo todas estas cosas, por su odio al Presidente, apoyan la indecencia.

¡Dan asco!

¡Ojalá que los ahorquen a todos en la silla eléctrica!

A los “chavistas rojos rojitos” que se aseguran bien de que los escuchen gritar “Yo soy Chávez” y que con ello logran poder, privilegios y dinero.

Al ciudadano común que vende el cupo de dólares de su tarjeta de crédito en un punto en Miami sin viajar, al profesor de la UNEFA que aplica “operación colchón” y cobra a sus alumnas por aprobarles una materia, al que se llena con la comisión por las pólizas del seguro de los trabajadores de Polinter que son atendidos a precios exorbitantes en las clínicas privadas, a los “reptores” de las universidades que no han sido elegidos por nadie, al que instala las antenas de CANTV satelital con su franela de DIRECTV, al que “cuadra” su declaración de impuestos, al colegio que cobra un “donativo obligatorio” para así aumentar la matricula escolar, al que utiliza sus “contactos” para hacer “negocios” con las Alcaldías y Gobernaciones Bolivarianas, a los comunicadores sociales que “equilibran” la información según su conveniencia, al funcionario involucrado en el contrabando de gasolina hacia Colombia, a la esposa del alcalde que propuso pagar unos “trapitos” con dólares a 20 Bs., al cobrador de “vacunas”, al soldado involucrado en el “negocio” del secuestro, al trabajador que poniendo una carita tan estúpida como la de Julio Borges pregunta: ¿señor, necesita la factura?. A todos los indecentes que dicen ser “Chávez” y cometen todo tipo de delitos.

¡Ojalá que los ahorquen a todos en la silla eléctrica y luego los maten hasta que se mueran!

Todos sabemos muy bien como es la cosa en nuestro país. La “justicia” sabe muy bien como es la cosa. En este país quedan muy pocos bobos.

¿Con qué cara mirarán todos estos indecentes a su hijos y nietos?. ¡Claro! Para ellos su indecencia es como si fuera algo “normal en la vida” porque son unos depravados.

Tal y como dice Serrat en sus “lecciones de urbanidad”: Muéstrese en público cordial, atento, considerado, cortés, cumplido, educado, solícito y servicial. Y cuando la cague, haga el favor de engalanar la boñiga. Que, admirado, el mundo diga, "¡Que lindo caga el señor!".

¿Qué pasa?, ¿Qué pasa con la justicia? ¿Qué es justicia?

“Déjenme que les diga lo que es la justicia:

LA JUSTICIA es LA LEY, y LA LEY es el débil esfuerzo del hombre por tratar de asentar los principios de la DECENCIA.

¡DECENCIA!, ¡y la verdadera decencia no es un acuerdo, no es un punto de vista o un contrato o un chanchullo!.”*

La decencia debió ser lo que le enseñó Mamá Rosa al “Arañero de Sabaneta”, héroe del acto de auténtica decencia del 4 de febrero de 1992. La lleva en sus huesos.

La falsa decencia es la virtud burguesa por excelencia, esa que todo el mundo predica y nadie cumple. Se trata de que se cumplan las reglas que ellos mismos se han dado y que normalmente, se exhiben siempre ante el adversario, pero jamás son cumplidas por el que las invoca. No puede existir socialismo sin decencia. Sin justicia no puede haber decencia y sin esta no puede haber paz.

Ser “Chávez” es ser DECENTE.

¡Viva la justicia!

¡Viva la decencia!

¡Viva Chávez!


* Kiko Bautista, periodista, “Aún no se donde me voy a tatuar la cara de Chávez”, El Nacional, 5 de febrero de 1992.

* Frase de María Ruskin (Melanie Griffith) en La hoguera de las vanidades, 1990.

* La hoguera de las vanidades, Tom Wolfe, 1987. Discurso del Juez Leonard White interpretado por Morgan Freeman.


NOTA: Falò delle vanità o La Hoguera de las vanidades aconteció el 7 de febrero de 1497, cuando seguidores del monje Girolamo Savonarola recogieron y quemaron en público miles de objetos en Florencia, Italia, durante la fiesta del Martes de Carnaval. Esta destrucción tenía como objetivo la eliminación de aquellos objetos que se consideraban pecaminosos. Tales hogueras no fueron invento de Savonarola, sino que ya eran un acompañamiento usual a los sermones al aire libre de Bernardino de Siena en la primera mitad del siglo.
Se me ocurre que, como el carnaval está cerca, sería oportuno que la iglesia católica venezolana limpie el local de tantos indecentes suicidándolos en la hoguera, pero... “No hay que pedirle Peras al Horno”.


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