José Martí

Hablar de José Martí, es hacerlo sobre unos de los hombres que asumió el pensamiento de Simón Bolívar y lo hizo parte del suyo, ya que le permitió dar continuidad a la senda abierta por el gran prócer de la libertad proyectándolo en el espacio y tiempo; de tal manera que no debe resultar extraño para los venezolanos resaltar el pensamiento y accionar de este destacado hombre de Nuestra América, siendo para algunos estudiosos, como el hombre entre dos épocas: Ultimo vástago del siglo XIX y el primer precursor del siglo XX, insurgente de gran significación que en la historia de América significa el comienzo de la época contemporánea, que hoy cuando recordamos el 160 aniversario de su nacimiento, vemos que esta en plena vigencia su pensamiento que se refleja en las propuestas integracionistas latinoamericanas y en la lucha contra las diversas formas de discriminación, y que sin duda se nos revela como un relevante personaje de transición histórica de gran presencia en pleno siglo XXI que se permea iluminando el camino de las grandes transformaciones que por voluntad de los pueblos se vienen dando en el denodado transitar por las reivindicaciones políticas, sociales, culturales y económicas, pueblos erguidos y decididos que llevando en su alma el sentir Bolivariano marchan al frente de su propio destino.

Si bien es cierta que la expresión “NUESTRA AMÉRICA”, fue utilizada en diferentes sentidos por otros precursores, sin duda es necesario reconocer, que fue José Martí quien le dio la pertinencia política y de vocación de plena autonomía, cuando planteaba y reclamaba el derecho a la integración de los pueblos de la América Latina y el Caribe, proyecto este que fue abortado por los enemigos del Libertador para beneplácito de la oligarquía, pero que hoy a 183 años, luego de la muerte física de Bolívar recobra su plena vigencia y fortaleza, dentro de un contexto a decir por el presidente de Uruguay José Pepe Mujica, “es de una gran necesidad para la supervivencia de nuestros pueblos, porque estamos empezando a ser patrones de nosotros mismos y a construir diálogos de igual a igual…. lo que nos une es el susto y la necesidad de defendernos o nos seguirán gobernando desde fuera…acá no nos unimos solo por Bolívar y Martí”.

Ciertamente, lo que se vive hoy, no tiene antecedentes en la historia de América Latina y se desborda en la frase de Martí, “Patria es humanidad”, la cual envuelve un pensamiento que va mucho más allá de lo material, lo trasciende para invocar la calidad de vida de todo un pueblo.

Esta integración de Nuestra América del siglo XXI que avanza a pesar de los obstáculos de los enemigos de siempre, se condensa en hechos concretos expresándose en la Alianza Bolivariana Para Nuestros Pueblos de América (ALBA),la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR); La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC),La Televisora del Sur (Tele SUR-TV), Mercado Común del Sur (Mercosur), esfuerzos estos bastantes significativos que reflejan la gran capacidad que tenemos como pueblos para buscar con sus realidades y diversidades los espacios para la integración, conquistando más soberanía y unidad a todos los niveles.

En estos días, cuando lideres del mundo acuden a La Habana a la III Conferencia Internacional Por El Equilibrio Del Mundo con tributo a José Martí, se destaca la vigencia del pensamiento de Martí, quien ha pesar de su corta existencia sorprende y conmueve su singular espíritu de lucha por la liberación de los pueblos, se alza sobre los tiempos haciéndose presente, resurgiendo en la batalla de Dos Ríos asumiendo el reclamo por Nuestra América.

Fue Martí, quien en su esclarecido ensayo intitulado”NUESTRA AMERICA” un proyecto histórico propio, autóctono de indudable signo antiimperialista sobre la base de uno de los más acertados análisis del momento alertaba al mal proveniente del vecino norteño quien plago de miseria a la América, donde ciertamente la colonia siguió viviendo en la república y vimos como el indio, el negro, el campesino fue arrinconado a la misma condición del tiempo de la colonia, pronunciándose con suprema claridad en defensa de una organización política y social de nuestra América que parta de sí misma, de sus realidades y sus condiciones, y, hoy se puede afirmar de forma vigorosa y categórica, que siguiendo el ejemplo de Martí, los pueblos latinoamericanos, con la República Bolivariana de Venezuela a la cabeza, han echado a andar dentro del programa de salvación latinoamericana, de construcción de patria, y se puede afirmar con orgullo, que los venezolanos, en este momento de transformación histórica nos estamos jugando no sólo el porvenir sino el presente, y, con la certeza que vamos por el camino correcto se puede parafrasear a Martí cuando se afirma: un error en la Revolución Bolivariana, es hoy un error en América y para los pueblos del mundo.

Dijo Martí, en algún momento adverso de su corta y azarosa estadía en Venezuela “allí donde puse mis esperanzas, y las perdí, allí dejé lo más caro de mi vida”, hoy es posible decir que Nuestra América avanza por encima de las traiciones, de las tumbas, que los vientos se hacen correr a favor de los humildes y que ha llegado la hora de servir como él quería que se sirviese.”Deme Venezuela en que servirla: ella tiene en mi un hijo”

[email protected]

Esta nota ha sido leída aproximadamente 886 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales




US N /actualidad/a158623.htmlCUS