Los vegetarianos ya no son herejes, ¿o sí?

Sobre algunos aspectos sobre como era la vida en la época medieval, el filósofo alemán Graf von Hoensbroech escribe lo siguiente: “En una conferencia episcopal en Goslar en el año 1051, se condenó a muerte a varios herejes, porque se habían negado a matar gallinas, ya que entre las ideas de los cátaros estaba el no matar animales. Por este motivo en el sur de Francia, en el siglo 13, se declararon culpables y se ejecutaron a dos mujeres por herejes.

El escritor e historiador Karlheinz Deschner en su libro Opus Diaboli, escribe: Sabemos de católicos que en el siglo XIII aseguraban su ortodoxia con el siguiente juramento: “No soy ningún hereje porque tengo mujer y me acuesto con ella, tengo hijos y como carne, miento, juro y soy un cristiano creyente, así Dios me salve”. Un primitivo credo de la fe católica no apropiado sin embargo para ser colgado hoy día en las aulas junto al crucifijo, ni en los juzgados o edificios públicos, tampoco para las paredes del Congreso o del Parlamento. Sin embargo las palabras de Jesús expresadas en el Evangelio de Jesús (Apócrifo), leemos: “En verdad os digo que he venido para eso al mundo, para abolir todo sacrificio de sangre y el comer carne de animales y pájaros sacrificados por hombres”.

Durante cientos de años incontables personas han sido perseguidas, aterrorizadas y ejecutadas dolorosamente por tomar en serio las enseñanzas de Jesús y alimentarse de forma vegetariana y respetar la vida de los animales en la naturaleza. Se podría decir que debido a que aspiraban a una vida ética y moral más elevada, y a valores más elevados que los de las altas jerarquías de la iglesia católica de antaño y sus vasallos asesinos, fueron brutalmente torturados y asesinados.

Hagámonos conscientes del alcance de las monstruosidades clericales: Asesinatos, torturas, mutilaciones, hogueras, inquisición, opresión, violaciones, esclavitud, robos y crueldades sádicas que sólo mentes síquicamente enfermas pueden llegar a imaginar, y todo eso de forma ininterrumpida durante siglos, dando como resultado millones de victimas. Se instigaban guerras destructivas y crueles: cristianos contra paganos y judíos, cristianos contra musulmanes e indios, cristianos contra cristianos y todos juntos contra la vida de los animales que son también seres vivos que provienen de Dios.

Esta es sólo una pequeña pincelada sobre las fechorías de la iglesia, un resumen que muestra la célebre “tradición” a la que tanto gusta remitirse a los políticos de los partidos en cuyas siglas llevan la C de Cristo, o cuya tendencia es abiertamente católica.

Del programa: “Los vegetarianos, ¿herejes sin Dios?”

*Emisor Tierra y hombre


www.erde-und-mensch.org

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