¡Chávez sal de esa, esto no anda bien!

Se sabe a conciencia que el presidente libra una batalla titánica para salir de esa dolencia laberíntica, en donde su lucha existencial por los más necesitados lo ha sumergido.

Es muy probable también que el afán inconmensurable que el presidente le ha puesto a ese logro sublime por dar concreción a sus ideales, eventualmente y por una necesidad de subsistencia tenga que amainar, debido a las rémoras que el mismo tratamiento médico en su mejoría pueda estar indicando.

Pero Chávez, aunque sea en un cuarto de acción en sus potencialidades creadoras, es necesario desde tan pronto posible sea. En su ausencia esporádica, muchas insuficiencias se han develado. Muy poco se ven los miembros del gabinete nacional que no sea para declaraciones a veces superfluas, conmemoraciones o espectaculares entrevistas que dejan muy poco al avance en el desarrollo del país.

En economía, el acaparamiento y escasez de productos continúa arrollador. La viajadera de los ministros se torna por lo menos antipática y la venta y sobreventa de vehículos ya simplemente es escalofriante. Por eso este pueblo, queriendo comprar un carrito, está a merced de la depredación especulativa más feroz.

Las Geometría del Poder parece teoría olvidada y ya nadie se ocupa de eso, a pesar del sermón apretado de Chávez a finales de año. Siendo el ambiente natural uno de los elementos mayormente tomados en cuenta por Chávez y sus objetivos de gobierno, ni siquiera se ha anunciado nada sobre este tema y el ministro de ambiente, ni se y menos se siente.

Los parques nacionales y áreas protectoras siguen siendo un desastre y la actividad minera informal se incrementa no sólo en Guayana, sino ahora también en la Cordillera de la Costa donde vivianes de postín hacen su agosto con los minerales no metálicos en detrimento secular del ambiente.

Por estos días el doctor Fuenmayor Toro hizo un autocritica al nuevo sistema de universidades bolivarianas, con mucha sensatez y deseos ratificatorios y nadie le paró, como queriéndosele advertir con insinuante prepotencia que en educación todo está pepiaito.

En los CDI, se dan síntomas de desmejoramiento, siendo las especialidades de traumatología y cirugía las más ausentes al punto que ya los viejos hospitales comienzan a atiborrarse de pacientes en búsqueda de lo que los CDI no les pueden brindar. Y ya el pueblo de Chávez comienza en la tribulación desesperada, de pedir a la divina providencia la vuelta de lider, aunque sea con la facultad memorable de formalizar templones de oreja.

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