Sin tetas no hay revolución

Las tetas y la revolución tienen también su historia, estoy buscando mientras escribo una foto de Paris Mayo que recuerdo de memoria y donde una hermosa parisina de pelo corto ondeaba la bandera de Francia sobre los hombros de otro camarada con sus senos afuera. Esta escena la había visto al estudiar la revolución francesa donde la mujer ocupó un lugar de vanguardia. Olympia fue una mujer de la revolución francesa, gorro frio y tetas al aire, según Galeano, cabellos al viento, banderas al viento. La Revolución Francesa proclamó los derechos del hombre y se olvido de los de la mujer. Olimpia pidió la declaración de los derechos de la mujer y fue sentenciada por un tribunal revolucionario y su cabeza hermosa rodó en la cadalza decapitada por la revolución.

Hoy tres jóvenes pertenecientes al grupo feminista Femen salieron en tetas en Davos, a pesar del invierno y llenas de furia. Con yeans cortos y medias panty negras, sus bustos al frio gritaron contra la reunión que anualmente realiza la burguesía en esta ciudad regodeándose de caviar y de champagne.

Tetas que amamantan en Venezuela a los hijos e hijas de los pobres que se levantan en la nueva sociedad que les da escuela, que les da salud y les da vivienda. Tetas amadas de mis mujeres revolucionarias que como mujeres son las mejores combatientes.

Mi beso y mi amor a todas las mujeres del mundo, que asumen la batalla por la nueva sociedad, por sus derechos, por los derechos de sus hijos, por la nueva patria, por el mundo nuevo.

“Pero cuando hablan de las mujeres en economía su discusión es sobre una cosa: cómo ganar más dinero usando a las mujeres, porque las mujeres siempre han sido tratadas como esclavas, trabajadoras baratas que pueden utilizar”. Gritaron estas tres camaradas.



¡Patria Independiente y Socialista, Viviremos y Venceremos!


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@hombrenuevo

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