¿Somos o no somos, una etnia afro?

Como lo hemos dicho anteriormente en relación a la pertenencia étnica en nuestro país y como lo reconoce el Estado venezolano a través de sus estadísticas, somos mayoría desde el punto de vista étnico, los afrodescendientes por la inclusión no solamente de las personas que poseen una piel oscura, negra o morena, sino también por la importante herencia cultural del continente africano, su diáspora y muy especialmente aquellos y aquellas del sur del desierto de Sahara, a quienes también se les llama subsaharianos, con importante presencia de melanina en su piel, que a su vez han recibido importante influencia asiática y europea, como los pueblos aborígenes en toda nuestra geografía continental. Por ello recuerdo la ecuación afrovenezolana medida en el 2011, por cierto con muchas fallas y presentadas oficialmente en el primer trimestre del 2012 donde: <
Como lo dice e insiste el compañero Alexis Machado, por cierto de San Agustín, de nuestro movimiento afro, cuando se manifiesta en relación a lo que se dice y no se dice, en relación a lo que se hace y no se hace, yo añadiría lo que se pude y lo que se sabe, lo que se conoce y desconoce. Hasta el presente los afrovenezolanos organizados, se han manifestado favorables al proceso de la revolución bolivariana, dándole respaldo a su líder fundamental Hugo Chavez Frías, de esta manera lo que no sabemos es que hacen aquellos que no dicen nada o en su defecto dicen, pero muchas veces para confundir. Indudablemente que en nuestro inconsciente colectivo esta inscrito el discurso del color de la piel con la ascendencia africana, resultando ser esto un factor que desvía muchas veces el interés de quienes asumen la militancia desde los movimientos sociales mismos, hacia otros intereses que por legítimos, no impiden generar el debate y la discusión, sin embargo en la coyuntura actual desde la perspectiva asomada y hecha pública por el MSA en la dirección de la unión de esfuerzos y de la unidad en la diversidad, se habla entonces de coincidir en las acciones propias de un plan que se inicia desde este mismo e histórico 10 de enero del 2013 con el inicio del II Plan Socialista Simón Bolívar.

Los cuatro puntos cardinales de la presencia afro, por ejemplo en la Gran Caracas, es hoy mas numerosa y de suma importancia desde el punto de vista estratégico en nuestra vida socio-política, ya sabemos cual fue la presencia de los africanos y sus descendientes hace mas de 200 años, ahora tenemos mucha presencia en lugares como: Pinto Salinas por el Norte, por el sur San Agustín del Sur, por el “este” del Este todo Petare y en el gran poniente oeste tenemos la parroquia Catia y el 23 de Enero, como referencias y como puntos cardinales de las y los afrodescendientes caraqueños, hoy como espacios donde las migraciones internas se han establecido y han generado manifestaciones inclusive propias de diferentes regiones del país. Un ejemplo de ello son las manifestaciones asociadas a las festividades afrocatólicas de San Juan Bautista en el mes de junio, las fiestas de San Benito en diciembre y otras. Una de estas manifestaciones es precisamente el género denominado salsa, del cual los caraqueños sanagustinianos venidos de diferentes regiones afrovenezolanas han asumido como el género que mas les identifica dentro y fuera del país.

En el estado Miranda se encuentra oficialmente la comunidad Afrodescendiente mas numerosa del país y ello reivindica a la subregión barloventeña, con su peso especifico en relación con el resto de los municipios de este estado. Los cuatro puntos cardinales de la ciudad capital con la población del estado Vargas, representan a mi manera de ver la mayor comunidad Afrodescendiente de estos tiempos, sin hablar de los estados centrales donde la presencia afro también tiene su propia significación y nos obliga desde la escuela básica, propiciar el auto-reconocimiento étnico, que el mismo mestizaje en su tendencia globalizante, ha dificultado el reconocimiento de lo afro y lo indígena, en relación a esa otra gran mayoría que se reconoce como blancas y/o blancos, distinción también hecha por el color de la piel y ni siquiera por la ascendencia nórdica, asiática o europea que también merece respeto, pero que ha dejado un cierto sentimiento de desigualdad que aun persiste en muchos círculos sociales.

Esta es una discusión que va mas allá de lo jurídico y lo académico, mas bien toca la cotidianidad de quienes han sido excluidos y quienes ahora cuentan con un derecho constitucional y una institucionalidad que les reconoce en igualdad y equidad, haciéndose extensivo a todos los habitantes de nuestramérica. Si bien se reconoce el origen de la especie humana en el continente africano, también se debe reconocer que este componente étnico ha sido invisibilizado y soslayado en muchos de nuestros espacios, que hoy compartimos en la diversidad que nos caracteriza.

Por hablar del color de la piel blanca, pudiera pensarse en el sentido inverso, también cuestionable, ante la importante proporción de personas que se reconocieron como blancas en el pasado censo, casi la mitad de la población venezolana, mal pudiésemos decir: “ellos son blancos y se entienden” pues son tan blancos como los cantantes que satanizaron al presidente y hasta el músico Willie Colón con su mas triste metida de pata, siendo tan importante para el imaginario salsero del continente y de San Agustín del Sur también. Sería interesante una discusión al respecto entre los sanagustinianos, como dice Antonio Guevara en sus escritos, que por cierto se nota el cambio de su estilo en el último sobre este tema.

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