Revisión de la estrategia revolucionaria y mayor protección para el sucesor de Hugo Chávez

El mejor escenario posible y el más deseado por la inmensa mayoría de los venezolanos y simpatizantes de la Revolución Bolivariana alrededor del mundo, es la total recuperación del Presidente Hugo Rafael Chávez Frías y su retorno a Venezuela para desempeñar sus actividades de gobierno durante el período 2013-2019.

Ahora bien, como se sabe por instrucciones del propio comandante Chávez, en caso de que las dificultades (motivo sobrevenido) no cesen o por el contrario infelizmente se agraven, ya se saben cuáles son los pasos a seguir. Entonces, un acto de amor al pueblo y de responsabilidad con su proceso revolucionario de inclusión social es tener puesta la atención en todos los escenarios posibles, sobre todo el más complejo, vale decir, el de la candidatura presidencial de Nicolás Maduro Moros.

Los enemigos del proyecto socialista venezolano, dentro y fuera de nuestras fronteras, han apuntado sus misiles mediáticos contra Maduro desde que el Presidente Chávez hiciera pública su voluntad de que este hombre fuera electo por el pueblo como Primer Mandatario, en caso de que las circunstancias así lo exigieran.

No es recomendable que el movimiento bolivariano venezolano permanezca en una actitud defensiva o pasiva frente a las matrices mediáticas que desde antichavismo nacional e internacional se disparan contra su nueva víctima, Maduro. Acusaciones de ilegitimidad en su contra, de ejercicio de una presidencia de facto que no tiene fecha de vencimiento, de ignorancia sobre las cuestiones fundamentales del ejercicio gubernamental, del presunto ocultamiento de la situación real de Chávez, entre otros inventos, conforman la cadena de infamias publicadas contra el actual Vicepresidente Ejecutivo de Venezuela.

Esta guerra mediática contra Maduro no es casualidad, ni visceral, sino que es parte de la agenda electoral de un oposicionismo que ya se encuentra en campaña y no precisamente para las comentadas elecciones de alcaldes en 2013.

La contrariedad que sufre en el presente el bloque bolivariano es inocultable, ante la dolorosa convalecencia post operatoria de nuestro máximo líder; la contrarrevolución aprovecha el momento. La derecha fascista no solo trata de estremecer las filas internas del chavismo con provocaciones que logren división entre Nicolás Maduro Moros y Diosdado Cabello; sino que desacreditan y difaman todos los actos del Poder Público Nacional venezolano. Quieren intimidar e inmovilizar la estructura gubernamental para hacerla ineficiente, inoperante y destruir su imagen pública.

Si se nombra un canciller, dicen que la firma es fraudulenta, o que el texto es incorrecto porque la Gaceta Oficial fue suscrita en Cuba pero realmente se escribió Caracas. A la Sala Constitucional del TSJ la califican como sucursal del Psuv, etc. A nuestro representante en la OEA lo vilipendian y se ataca al régimen venezolano en instancias internacionales. Todas estas mentiras y maniobras serían aplastadas con la reaparición pública de Chávez pero no se sabe el momento en que esto ocurrirá.

Si el día de mañana, el movimiento revolucionario descubre o confirma, que es inevitable ir a nuevas elecciones presidenciales en 2013, no se debe permitir que en ese lapso que va desde la presente fecha, hasta aquel donde hipotéticamente se anuncie el evento electoral adelantado, la burguesía y sus lacayos sigan golpeando impunemente la figura de Maduro, Diosdado y el resto de la dirigencia revolucionaria e instituciones del Estado (TSJ, Asamblea Nacional) sencillamente porque eso nos puede costar la desmoralización de muchos votantes bolivarianos.

No tardará la derecha en decir dentro y fuera de Venezuela, que así como el TSJ sentenció a favor de proteger la soberanía de la elección de Chávez el pasado 7 de octubre de 2012; la misma defensa de la soberanía popular exige que se le ponga fecha límite a la permanencia del Vicepresidente Ejecutivo al frente del Gobierno Nacional, en caso de que se prolongue la situación actual de Chávez. Pues como se sabe, es una persona electa por el pueblo quien tiene que estar frente al Gobierno de la República, y lo demás son situaciones provisionales que deben tener fecha de caducidad.

La propia norma constitucional (artículo 234) advierte que el tiempo máximo en que un Vicepresidente puede suplir a un Presidente es 180 días (90 días con opción a prórroga de 90 más aprobados por la Asamblea Nacional). Abierta y valientemente afirmamos que si hay que fijar un calendario de eventos políticos para el 2013 de acuerdo a la realidad de las circunstancias, entonces ello debe acometerse cuanto antes.

El chavismo debe siempre comportarse como mayoría, ejercer las iniciativas, emprender la ofensiva. Debe haber agitación y movilización popular, no un estado pasivo de espera a merced del psicoterror promovido por el enemigo de clase y sus medios de comunicación.

Revisemos la estrategia nacional en profundidad. El pueblo mayoritariamente revolucionario mantendrá siempre su lealtad al proceso de cambio y fortalecerá su compromiso en la medida que encare los problemas y salga victorioso ante los complejos desafíos planteados por la historia.

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Constitucionalista. Profesor de estudios políticos e internacionales UCV.
http://jesusmanuelsilva.blogspot.com

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