Carta a la profesora Catherine García a propósito de Yolanda Leal

En vista de que me ha sido imposible hacerle llegar a la Profesora Catherine García Bazó el siguiente mensaje, no me queda otra opción que enviárselo a través de Aporrea, página a través de la cual me enteré del doloroso fallecimiento de Yolanda Leal, íntimamente ligada a mis más hermosos recuerdos infantiles.

Distinguida Profesora Catherine, esta líneas tienen por objeto felicitarla por su extraordinaria y conmovedora reseña que, a través de Aporrea, acaba de hacer en relación con el certamen que en 1944 se hiciera en Venezuela para elegir su reina del deporte, y en la cual, además de que fueron, como usted bien dice, las primeras elecciones de este tipo en realizarse en el país, resultó ganadora la recordada y hermosa Yolanda Leal.

Sin embargo, Profesora, como no todo en este mundo es perfecto, en esos comentarios se omitieron, por supuesto sin intención, unos versos que con motivo de ese evento, Miguel Otero Silva le dedicara la hermosa candidata del pueblo venezolano. Con el ánimo de rendirles un cálido y emocionado homenaje póstumo tanto al insigne escritor como a la recordada reina, me permito remitirle los siguientes versos. Pero no sin antes lamentar que haya tenido que ocurrir este nefasto y triste acontecimiento para que el nombre de esta querida y recordada compatriota, uno de mis ídolos de mi más temprana niñez haya sido recordada.

Y para concluir, propongo que para reparar esta injusticia, se construya una unidad educativa con su nombre, la cual deberá exhibir una placa con los versos de nuestro admirado escritor. También debo recordar, que el equipo venezolano de beisbol, cuya madrina era Yolanda Leal, se tituló campeón de la VII serie mundial de beisbol amateur, venciendo, otra vez, a la formidable novena cubana. Infinitas gracias también a Aporrea.

Yolanda de Venezuela/mi pueblo te necesita/por morena y por bonita/ y por maestra de escuela. El strike de tu sonrisa/cruzó su curva en mi pecho/y yo me quedé maltrecho/y abanicando la brisa. Corredor con mucha prisa/mi corazón sin cautela/salió en busca de tu escuela/y tu sonrisa profunda/ lo puso fuera en segunda/Yolanda de Venezuela.

Quién fuera rolling sin pena/para tu pie acanelado/quién fuera fly elevado/para tu mano morena/y en la tribuna más llena/donde Juan Bimba más grita/con tu voz de agua bendita, proclamando la victoria/para cubrirte de gloria/mi pueblo te necesita.

Cuando para mi desgracia/te alargué la mano tersa/tú me volaste la cerca/con el jonrón de tu gracia/Reina de mi democracia/soberana de Pagüita/en la clara nochecita/de tus ojos retrecheros/me anotaste nueve ceros/por morena y por bonita.

Fuiste línea disparada/hacia tu pueblo de frente/y en ti tu pueblo valiente/logró su mejor jornada. Así quedaste engarzada/en manos de Venezuela/manojito de canela/reina la más majestuosa/por morena y por hermosa/y por maestra de escuela. Miguel Otero Silva.

De nuevo muchas gracias Aporrea.


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Alfredo Schmilinsky Ochoa


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