Nicia o un problema del machismo

Muchas veces me pregunté por qué la anterior ministra de asuntos indígenas no había logrado resolver el problema que tienen los wayús en el estado Zulia con la demarcación de tierras.

Pero aquel día que los wayú llegaron a Caracas, los jefes miraron a la nueva ministra como quien ve un pupú y se negaron en redondo siquiera a dirigirle la palabra; ellos exigían hablar con EL Vicepresidente. Y ahí tuve una clave.

Ya con el escándalo mediático sobre la supuesta masacre de yanomamis, todos habíamos visto por televisión a un Comandante que tenía una relación padre-hijos con los indígenas; mientras a un lado estaba la ministra indígena casi de adorno.

En las elecciones regionales, la candidata que los criollos creíamos natural en Amazonas, por ser de los pueblos indígenas de la zona, resultó perdedora por 17 puntos (la mayor diferencia en el país) ante un gobernador que va a cumplir veinte años en el poder sin logro visible alguno.

Alguien me contaba que no hace mucho tiempo estaba en Puerto Ayachucho, en un sitio al que llegó una patrulla de la Guardia Nacional trayendo un indio que venía a reclamar a otro "una mujer que le pertenecía". Y los guardias garantizaron que “se la devolvieran”.

Entonces, digo yo, no será que mientras muchas criollas y cada vez más criollos enfrentamos la crueldad machista del modo de producción capitalista, las y los indígenas no?

No será que las mismas mujeres de esas comunidades, se consideran menos que sus congéneres hombres -porque así las criaron- y cuando se enfrentan con ellos lo hacen sin la disposición necesaria para imponerse en una negociación.

Es decir, habría que evaluar sobre la posibilidad de que a lo interno de los pueblos indígenas las mujeres todavía son tanto como objetos que se negocian y nombrar una ministra o candidata a gobernadora es diplomáticamente incorrecto y peor aún, políticamente ineficaz.

Porque por otro lado, la Gobernadora del Delta fue reelecta en su cargo con una diferencia altísima, a pesar de que –o porque- es criolla y no pertenece a las etnias a las que pertenecen la mayoría de los habitantes del estado del que ella es la primera mandataria.

No he oído que en el seno de las comunidades indígenas haya esa discusión, pero a lo mejor es que yo no pertenezco a ellas y no estoy enterada. Pero a lo mejor sería conveniente plantearse el problema. Porque aunque es claro que las etnias indígenas son una minoría exigua en el país, es verdad también que el socialismo tiene compromiso con todos.

Y a lo mejor también sería conveniente que en el Ministerio de Asuntos Indígenas hubiera hombres con capacidad de negociación. Esto requiere la formación de ellos. Y eso es trabajo del Partido.

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Independencia y Patria Socialista,
Viviremos y venceremos!!!
... o barbarie.

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