Chavismo: nuevo sistema de pensamiento

Nace el Chavismo, hilo conductor del proceso revolucionario venezolano, como un nuevo sistema de pensamiento, filosófico, que involucra concepción política, económica e ideológica, que trasciende lo nacional y regional para ir echando raíces en el concierto de las naciones excluidas, empobrecidas y dominadas del mundo; el chavismo reinaugura con ímpetu el espíritu libertario y de justicia.

Hugo Chávez Frías no ha estado improvisando en todo su accionar; el Socialismo del Siglo XXI sintetiza el sistema de pensamiento chavista que está en ciernes, en desarrollo. Su trabajo político organizativo trae a la memoria el viejo apostolado de Jesús el Cristo, que elige a doce, y se les dedica de manera especial y en donde unos y otros tienen sus desarrollos particulares pero en donde finalmente uno se pone al frente y conduce la fuerza; es decir, pareciera que es el Vicepresidente Nicolás Maduro quien tendría más claro el proyecto y el método para adecuarlo a la formación social, a la realidad venezolana.

La irrupción plena del sistema chavista, su salida a flote, se genera por un factor detonante, la salud del Comandante. Y allí aparece, el Comandante, afirmando que Nicolás es el hombre que ha interpretado más su sistema y que él es quien puede conducir al pueblo a los propósitos históricos propuestos, junto con su equipo, por ello le delega el mando y sugiere sea elegido presidente en el evento que sea inevitable su ausencia.

El pueblo asume con madurez e hidalguía el suceso y transforma la contingencia en triunfo arrasador el 16 de diciembre. Esto nos lleva a afirmar que aunque el Comandante no pueda estar al frente del gobierno el proceso es irreversible y se contará con respaldo total de las fuerzas chavistas, lo que augura estabilidad política en este período. Esto es explicable, también, por la correlación de fuerzas favorable al proceso, la derrota estratégica y el deterioro profundo que ha sufrido las fuerzas opositoras, lo que le llevará unos seis años en recomponerse. Es un tiempo muy importante para aprovecharlo y lanzar la ofensiva final en todos los frentes de trabajo para consolidar definitivamente el nuevo sistema, el socialismo del siglo XXI, en el país.

El sistema chavista se encuentra fundamentado en los escritos, discursos, programas de radio y tv; entrevistas, poesías y cantos; en el modo de ser y actuar del Comandante. Se puede decir que hay una obra prolífica, inmensa para estudiar. Allí está una tarea central, la investigación del Sistema de Pensamiento Chavista, para lograr una orientación correcta y evitar que sea truncada esta propuesta de un mundo mejor, del socialismo del Siglo XXI. Es responsabilidad de su equipo más próximo desarrollar la investigación para mantener el curso correcto del proceso y las orientaciones precisas, pero también lo es de partidos, cuadros, dirigentes, poder popular y pueblo en general. Todos comprometidos, investigando, para impedir la vuelta atrás para mantener la consigna “Nuestro norte es el Sur”, e “Independencia y Patria Socialista”.

De este compromiso se deriva la decisión de que todos somos Chávez; él mismo lo afirmó: “Yo no soy Chávez, yo soy el Pueblo, carajo”. Cuando el Presidente hizo hace esta afirmación, sentimos el temor que alguien la usará para organizar el chavismo en un partido que superara las indefiniciones que han acompañado al PSUV. Que esto no ocurra porque Chávez es patrimonio de la humanidad, de los hombres y mujeres que luchan día a día por una sociedad justa, equitativa y fraterna. El chavismo como sistema filosófico y de pensamiento traspasa las fronteras de los partidos y de las naciones. Es chavista el PSUV, lo es el Gran Polo Patriótico, pero también el sin partido que sueña con el socialismo. Sería un error histórico que alguien o un partido en particular quisiera patentizarlo y hacerlo suyo exclusivamente.

El sistema chavista se logra evidenciar y se estructura sobre los innumerables puentes que tendió el Comandante: Extendió puente a la corriente emancipadora encabezada por Bolívar; a la teoría marxista y al pueblo cubano que hizo vida la teoría; al pensamiento latinoamericano que alimentó los procesos insurgentes y revolucionarios en América Latina; también se encontró con la corriente revolucionaria presente en las FANB, lo que le llevó a reivindicar la combinación de las formas de lucha y su inicial estrategia de poder cívico-militar; a las nuevas corrientes marxistas que reivindican la participación de nuevos actores sociales en la lucha de clases; puente a los cristianos revolucionarios a través de la teología de la liberación y finalmente a quienes reivindican el socialismo raizal, que desarrolla sus raíces en los pueblos autóctonos y afro descendientes. De esta praxis de Hugo Chávez se concluye que tiene en mente una totalidad sistémica; una interpretación del mundo, de la historia, de la realidad, lo que nos lleva a afirmar que estamos ante un nuevo sistema de pensamiento que inaugura el siglo XXI. No obstante existen temas urgentes para profundizar en el sistema chavista que den mayor claridad, profundidad y solidez al proceso en el actual período de la lucha de clases.

El chavismo desmitifica muchos temas y tareas y le da su sentido real, material, tangible, cotidiano. Bolívar no es cátedra o ideas sueltas, Bolívar vive y su espada se despliega con fiereza, este no es un sentimiento abstracto, es una realidad cotidiana; lo solidaridad dejó de ser un hecho ocasional o puntual y se convirtió en un componente estructural de la lucha de clases, por solidaridad se le da, en trueque, a Cuba y a las naciones del Caribe el petróleo necesario para desarrollar su aparato productivo. El internacionalismo proletario del Che y el Che mismo se actualizan y se hacen hecho habitual. Y Ese “How are you, Fidel” es la manera tierna y filial de decir en cada discurso que igualmente Fidel es su maestro más cercano y está presente por siempre. La palabra guerrillero, socialismo, Cuba, Fidel, Che, anti imperialismo, revolución, adquirieron nuevas dimensiones, se hicieron cotidianas, se desmitificaron.

Chávez pasa de la idea de recuperar la memoria histórica de los pueblos a hacer lo más cotidiana esa historia de luchas y liberación; vive su vida a plenitud con profunda gratuidad y sin protocolo, por eso dijo en el concierto de naciones “aquí huele a azufre”; ríe, canta, baila, abraza y genera un insondable sentimiento de amor y fraternidad en el pueblo que se hace contagioso. Lo más común del chavismo es pasar frecuentemente de ser un sistema de pensamiento a ser reiteradamente un hecho vital, que lleva al pueblo a decir Chávez es vida Chávez soy yo.

La Corriente Bolivariana Guevarista propone:

1. Que el Ministerio del Poder Popular para la Educación o el ente competente oriente la cátedra libre en liceos y universidades: El Pensamiento de Chávez.

2. Realizar el Foro: “Papel del movimiento social, el Partido y el Estado en la construcción del poder popular y el socialismo”. De esta manera profundizaríamos un tema que atraviesa la revolución bolivariana.

Corriente Bolivariana Guevarista

[email protected]

[email protected]


Esta nota ha sido leída aproximadamente 752 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales




US Y /actualidad/a156958.htmlCUS