¿Nuevo fracaso en Miranda?: Tiene la victoria cien padres, la derrota es huérfana (II)

El centralismo democrático se basa: en la disciplina que supedita a la minoría con respecto de la mayoría; en que las organizaciones de dirección superior tienen mayor autoridad que las inferiores y sus decisiones son acatadas incondicionalmente; en que todos los comités se eligen de abajo a arriba; en que en todas las organizaciones del partido, independientemente del nivel de dirección de que se trate, todos los asuntos se resuelven democráticamente, a través de la dirección colectiva y en la aplicación de la crítica y autocrítica (V.I. Lenin. Obras Escogidas)

En la  primera parte de este artículo, se dejó sentada la importancia de evaluar en cada momento las actuaciones de los cuadros políticos y gubernamentales a fin de constatar lo acertado de sus decisiones y de sus actuaciones. También se puso de manifiesto, que el gran colectivo local, regional o nacional esté en el derecho y en el deber de formular críticas y autocríticas sobre el proceso emprendido en función de la transformación nacional, así como en calificar con la mayor objetividad posible los resultados electorales, evitando solapar omisiones y errores que pudiesen ser cometidos en períodos históricos relativamente  cercanos a los procesos electorales.

Cuando las supra premisas delineadas no son consideradas, lo más probable es que se caiga en el triunfalismo si se está en presencia de resultados numéricos positivos o se intente justificar la derrota en caso de que los números no “cuadren”, actitud que conduce en algunas ocasiones a confundir las causas con los efectos o con las soluciones, así por ejemplo, se omite el papel de las organizaciones revolucionarias en el impulso de la gente para salir a votar, y en su lugar, se llega a argumentar que la lluvia, un tiroteo la falta de autobuses o algún otro evento secundario fue el que causó la abstención y por ende la derrota. La falta de formación y dirección política con visión socialista, genera confusión, hasta el extremo que la gente se acostumbra a utilizar los mismos métodos que utiliza la derecha para interpretar la realidad, tales como fraccionarla o evitar tener una visión histórica de los acontecimientos y sus consecuencias, al respecto dicen: “lo que cuenta es el presente, el pasado no es lo importante”.

En el fondo, muy hábilmente los dirigentes y sus asociados en los medios de comunicación que controlan, se encargan de solapar su negligencia, desidia o inactividad,   de años o de meses en la ideologización, organización y motivación del pueblo. Parece que se les olvida que los procesos de cambio son continuos, dinámicos e históricos, y las omisiones, arbitrariedades, errores y hechos similares, se van acumulando y cuando llegan las elecciones es posible que ya sea tarde reversar el reloj. En realidad, esto lo saben buena parte de los dirigentes, pero su arraigada cultura de actuar como militantes  de un partido como si fuese un club de amigos, les induce a no admitir la crítica ni mucho menos autocriticarse.

En general, los resultados electorales regionales le dieron una ventaja a las organizaciones de izquierda en 20 de los 23 Estados que tiene el país, donde por cierto hubo una ventaja holgada de 40 o más puntos: Apure, Delta Amacuro, Guárico,  Trujillo y Vargas. También hubo otros donde la ventaja fue menor a 10 puntos: Táchira, Nueva Esparta, Zulia y Bolívar. En todo caso, por ahora, nos limitaremos a comentar   sobre el emblemático Estado Miranda de la R.B. de Venezuela:

Esta entidad ocupa el segundo lugar en población del país, con casi 2 millones de electores inscritos en el CNE, de los cuales sufragó un 60 %. Miranda Está formado por 21 municipios distribuidos en cuatro subregiones: a) Zona metropolitana de Caracas (este) b) Altos Mirandinos, incluyendo la capital del Estado c) Los Valles del Tuy y d) Barlovento, Guatire y Guarenas.

Su área más poblada está compuesta por los municipios metropolitanos: Baruta, Chacao, El Hatillo y Sucre. En estos municipios la presencia de la clase media baja  y alta, es significativa, aunque posiblemente el 60 % de la población se ubica en los sectores populares, especialmente en el  municipio Sucre, independientemente de si viven o no en urbanizaciones formales. Es de observar, que en los municipios Salias y Carrizal, también hay predominio de la clase media. En general en estas seis entidades, la derecha logró una mayoría suficiente para rebasar la mayoría que habían alcanzado los bolivarianos en 15 municipios del Estado. 

Breve cronología:

  • Desde el año 1989, hasta el año 2004, este Estado tuvo tres (3) gobernadores de origen socialcristiano (Copey-tendencia fascista): Arnaldo Arocha- 41,3 % y luego,  62,3 % (1989 a 1995), Enrique Mendoza-44 %, 51 % y 65 % en sus 3 períodos de mandato (1995 a 2004). Recordemos que estos gobernadores y su partido,  fueron cómplices de la miseria  que imperó durante muchos años en este Estado, así como de dudosos  manejos con sectores privados de la economía.
  • A finales del año 2004, las fuerzas bolivarianas triunfaron en las elecciones regionales con el 53 % (fue elegido Diosdado Cabello, quien gobernó hasta el 2008) y durante 4 años “desplazaron” al partido derechista que venía gobernando, donde se demostró que con un poco de coraje y trabajo colectivo se podía ganar las elecciones a un partido y a un gobierno regional patronal. Para este triunfo, se contó con el Movimiento  V. República y algunos partidos  de izquierda ¿Hubo seguimiento constante  en torno a la eficiencia y eficacia resultante?  ¿Alguien de la dirigencia, recuerda los grandes éxitos o fallas de esta gestión?
  • En el año 2008, las fuerzas de la derecha ganaron las elecciones, con la candidatura E. Capriles R, ex alcalde ineficiente de Baruta, el mismo que según historia reciente, fue señalado de asaltar la Embajada Cubana y otras actuaciones nefastas en la época del golpe fascista,  petrolero y empresarial.

¿Qué tan negligente fue el partido V República y el gobierno bolivariano que no pudieron impedir que triunfaran los fascistas, a pesar de contar con el apoyo del Presidente Chávez y parte de su tren ejecutivo? ¿Conocimos los ciudadanos del Estado cuales fueron las razones para que se le sirviera en bandeja de plata la gobernación a Capriles y su combo? ¿Dónde constan los debates críticos y autocríticos de esta insolente derrota? ¿Quién puede negar que por todos los medios se intentó mantener un silencio cómplice en torno a esa derrota? ¿Es cierto qué las denuncias contra la corrupción fueron silenciadas en su mayoría? ¿Es la soberbia una buena consejera a la hora de identificar las causas de un fracaso? ¿Es cierto que la Dirección Regional de V República  y luego del PSUV dejó de reunirse hasta por 8 meses consecutivos?

A finales del 2012, la derecha encabezada por E. Capriles R. volvió a ganar las elecciones: 583.660 vs 538.549 (52 %. vs 48 %).

Llama la atención que a pesar que este político, fué acusado de negligente, incapaz, carente de discurso y defensor de prácticas fascistas, logró derrotar a un hombre que venía de ser un eficiente vicepresidente de la República;  de contar con buena trayectoria política y social; de importantes atributos personales, políticos, gerenciales y además estar soportado por un programa de gobierno sólido y creíble para gobernar.

Es significativo que en un municipio de alta composición de sectores populares como lo es Sucre, la derecha ganó sin mayores problemas. Mas adelante se hará una breve reseña histórica,  de la ignorada situación durante los 8 años que gobernaron los bolivarianos en el citado municipio, por supuesto con el perdón de los que no quieren que los hechos pasados, cuando son por errores u omisiones nuestros, se comenten y se utilicen para evaluar los fracasos y torpezas.

Sin dejar de reconocer que se ganó la mayoría del Consejo Legislativo del Estado, es indudable, que la existencia de fallas y omisiones profundas por parte de la dirigencia nacional y regional, influyeron para que se perdiera la estratégica gobernación mirandina, entre ellas, el relativo descuido en el  municipio Sucre y de algunas parroquias populares, como es el caso de las minas de Baruta, donde la derecha duplicó (67 % vs 33 %), siendo que la gente adinerada de esta parroquia no llega a un 10 %.

Es importante resaltar que en el municipio Baruta, donde no se niega que haya un 30 % de clase media y alta, la derecha ganó con 110.917 votos vs 24.468 (85 % vs 15 %), similar situación se presentó en Chacao, el Hatillo y los Altos Mirandinos.

Cabría preguntar: ¿Si estos son municipios con algunas parroquias o sectores con una mayoría significativa  popular y clase media baja, como es que el partido derechista que defiende a los ricos, fue el triunfador por un porcentaje extremadamente alto? Si el gobierno de  Capriles fue tan nefasto, con numerosos huecos en las calles, basura a granel, delincuencia, falta de agua en numerosos barrios ¿Dónde estuvo la oposición revolucionaria para denunciar de manera constante en estos últimos 8 años esa situación? ¿Por qué no se hizo oposición a fondo? ¿Es que no existen militantes y simpatizantes revolucionarios en Baruta, dispuestos a enfrentar el mensaje presuntamente fascista de los ideólogos de la burguesía baruteña?

¿Hay realmente un partido revolucionario organizado en el Municipio Baruta y en especial en las Minas de Baruta?

Estamos seguros, que si hubiese habido un trabajo constante y lo más transparente posible,  no se tendrían razones valederas para esta derrota.

A continuación se harán algunos comentarios sobre el Municipio Sucre, en consideración que es una entidad con la mayor población del Estado Miranda y además haber sido gobernada dos (2) veces por bolivarianos:

  • El primer alcalde  del municipio fue  Enrique Mendoza, del Partido derechista,  Socialcristiano Copey, quien gobernó para los  períodos 1989-1993 y 1993 a 1995.
  • Para los períodos 1995-98 y 1998-1000, gobernó Raoul Bermúdez, también de Copey ¿Dejaron estos gobiernos de la derecha  señales de haber hecho una buena gestión?
  • Para los períodos 2000-2004 y 2004-2008, fue elegido José Vicente Rangel Ávalos, del Movimiento bolivariano. Se entiende que la población de este municipio tuvo la oportunidad de sentir el trabajo realizado por el equipo de este alcalde ¿Realmente hubo una dirección colectiva competente en esa gestión bolivariana? ¿Dónde estaba la Dirección nacional y regional para reconducir esa gestión?
  • Para el período 2008 al 2012, fue elegido Carlos Ocariz, quien venció al candidato bolivariano Jessi Chacón. ¿Se considera a Ocariz un competente y brillante administrador y político? ¿Hubo  alguna evaluación profunda sobre la gestión del predecesor de Ocariz? ¿Es cierto que más bien la dirección nacional y regional bolivariana,  solapó la discusión sobre la gestión de Rangel Ávalos? Alguien pudiese preguntar: ¿Es así que se dirige y se gobierna?

En cuanto a los resultados electorales obtenidos en el 16.12.2012, en el citado municipio,  redondeando las cifras se tiene: la derecha logró 97.000 votos, mientras que los bolivarianos alcanzamos  78.000 votos,  lo que significa una diferencia absoluta de 19.000, y una relativa del   11 %.

Es significativo resaltar las diferencias siguientes: a) En la parroquia Leoncio Martínez, la derecha logró el 80% de los votos y en la parroquia Petare también ganó con el 55 % ¿Realmente en esas entidades la burguesía y sus asociados hacen  mayoría sobre los sectores populares? ¿Será que el Comando de Campaña de Jaua,  atormentado por los problemas del metro y de algunas inquietudes intelectuales, se les fue de las manos la importancia estratégica y urgente  de ganar las elecciones en Miranda?

Recordemos que el gobierno nacional ha puesto gran empeño en favorecer a los sectores populares del Estado Miranda, especialmente mediante la creación y desarrollo de varias misiones en su territorio, al respecto, veamos lo que afirmó el compatriota Martín Padrino:

El éxito de las misiones no se debió a que fue el partido de gobierno el que facilitó su andamiaje para esta conquista, pues el partido no existía. Lo que existía era una maquinaria electoral, no muy distinta a la situación actual del PSUV, encargada de buscar el voto. Ante esto las misiones demostraron que su éxito se debió por contar con una fuerte direccionalidad en la cabeza del Presidente Comandante Hugo Chávez y una oleada de pueblo con su esperanza y credo de distintas formas para una labor sin cuartel, para garantizar el triunfo que no tardó en llegar (..) Hoy podemos afirmar que Miranda está en manos del Este del Este, por nuestros errores (aporrea.org 24.12.12)

Para corroborar lo anterior, veamos lo que sucedió en algunos otros municipios:

 En Guatire los bolivarianos apenas ganamos con un 4 % de ventaja (52 % vs 48 %).  En Guarenas, ciudad poblada en su mayoría por barrios de extracción obrera y  humilde, la diferencia a favor de los bolivarianos apenas fue de 18 %, allí la clase media prácticamente es insignificante.   

¿Es que en estas poblaciones casi la mitad son burgueses? Esta respuesta es fácil buscarla en el último censo efectuado por el INE. ¿No será que la mayoría forman parte de los sectores populares, pero no se han formado y desarrollado organizaciones populares que defiendan sus intereses de clase? ¿Qué tan positivas han sido las gestiones de los alcalde bolivarianos? o ¿sus dirigentes han sido incapaces de generar colectivos con la suficiente mística para realizar un trabajo que anule la prédica contrarrevolucionaria y anticomunista del adversario?

Es evidente que al haber perdido con un 11 % en el municipio más poblado (Sucre) y haber ganado por escaso margen en algunos municipios de alta participación popular, todo esto influyó determinantemente en la derrota de los sectores progresistas de tendencia socialista en el Estado, donde el margen a favor de la derecha, apenas fue de 4 %. En todo caso debe quedar claro que este último planteamiento pertenece al análisis de consecuencias, y en ningún momento se inscriben en las causas verdaderas de los resultados de esta confrontación, que como se sabe hay que buscarlas en la conducta histórica de los dirigentes y movimientos que hoy se debaten por el control político, social y militar del país y sus regiones.

Otra opinión que hemos recogido en torno al presente tema, corresponde al compatriota Orángel Delfín Márquez Guerrero:

  En el caso del Estado Miranda fue realmente asombroso ¿Cómo perder Miranda con todo lo que el gobierno nacional ha beneficiado a ese Estado? Metro cable, Cable tren, Metro de los Teques, unido al mejor candidato que posee el comandante, el camarada Elias Jaua (..) La victoria alcanzada en las elecciones presidenciales en el Estado Miranda, hizo creer al comando Carabobo que todo había salido excelente, obviando una reestructuración de sus integrantes. Más bien todos fueron ratificados y felicitados ¿A quien vamos a creer; al pueblo por ser mal agradecido? Esto sería un argumento superficial y evasivo (..) sencillamente, el partido no ha hecho su trabajo de educación socio política (..) la formación ideológica no se puede limitar al “Aló Presidente” o la “Hojilla”. La educación ideológica debe ser constante y profunda, unida al control y regulación de la publicidad difundida por los medios de comunicación que patrocina la llamada libre empresa” (aporrea.org. 21.12.12).

A continuación se ofrecen algunas Conclusiones para la reflexión y el debate:

  • Un proceso que intente ser revolucionario, aparte de contar con al menos un líder, deberá generar condiciones objetivas y subjetivas que faciliten a las grandes masas de trabajadores y de sectores populares en general, su accionar en función de la transformación de la superestructura y de las estructuras económicas, sociales y de la seguridad y defensa del país.
  • Los procesos electorales deben ser vistos como una expresión de la legitimación de los cambios que se vienen realizando en un país o región de este, Sobre la base del mejoramiento de la conciencia revolucionaria y de la  organización política-social.
  • La efectividad de las elecciones dependerá de la actividad política, ideológica y organizativa que hagan los partidos y organizaciones sociales. Un trabajo constante basado en principios y programas estratégicamente establecidos, garantizará buenos resultados a las fuerzas progresistas y revolucionarias, lo contrario, traerá fracasos, como el que se obtuvo en las elecciones para gobernador en el Estado Miranda.
  • La evaluación de cada proyecto debe considerar la crítica y la autocrítica como elementos centrales para pulsar hasta donde se han obtenido resultados positivos o negativos en lo que a diario se hace. En este sentido las bases populares y los sectores medios de la población deben tener una participación activa poniendo sobre la balanza la gestión que se realiza tanto en el partido como en el gobierno.
  • Si se está en la oposición a un gobierno regional o local, los revolucionarios, debemos estar organizados y comprometidos a plantear las críticas que sean necesarias, sobre la base de hechos verdaderos y denuncias confiables.    
  • El comandante presidente y su equipo de colaboradores, deben ser informados diariamente de la gestión estadal y municipal, lo que le ayudaría a tomar las decisiones que se considere más oportunas, contando para ello con equipos de dirección y asesoría donde prevalezca la dirección y acción colectiva.

En síntesis, las derrotas sufridas en el Estado Miranda y en algunas otras circunscripciones electorales, son perfectamente superables, si se logra mejorar la dirección, la organización, formación, evaluación y control en todos los niveles. Como muy bien lo dijo el Comandante Presidente, si se logra ser eficiente en la gestión, la evaluación es objetiva y se toman a tiempo los correctivos, el triunfo no se hará esperar...

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Yolí J. Núñez O.


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