La mejor Gerencia no se presume

Ser lo que presumimos ser para estar bien en un supuesto, a nivel de conciencia, sin darnos cuenta que la gestión se va transformando en algo peor que la anterior y que las violaciones de los derechos laborales se hacen rutinarios aunque tengamos una ley bandera, total la respuesta seria algo así como que “ tengo un año para aplicarla”

El error de los servidores y servidoras con responsabilidades momentáneas dentro de instituciones identificadas con la revolución y pertenecientes a la administración publica, no dejan de carecer de estas tristes situaciones que a más de un trabajador agobian, mientras estos callan, observan y dejan pasar al frente de sus ojos, todas las injusticias que se van haciendo parte del día a día e indirectamente transforman al individuo en cómplice de varias situaciones.

Ser lo que mis impulsos y el poder nos permiten ser, dejando de un lado la razón, quien finalmente volverá a su cause natural y hará que el arrepentimiento se os presente como una alternativa dolorosa, que algunos por dignidad y respeto toleran, pero a otros solo se les hace más fácil convertirse en seres insensibles, puesto a que según, bastante han tenido en su vida, como para ponerse por un momento en los pies de otros compañeros.

La revolución debe mostrarnos sobre todo a ver el lado inteligente de las cosas, como nuestra principal fuente de alimento para el intelecto y el desarrollo humano, esta por su natural creación, hacia lo distinto y verdadero, debe guiarnos siempre a ser parte de cada cambio que represente la evolución de las cosas y de los sacrificios que de algún modo u otro sean la formula agitada de un resultado esperado.

Entonces pareciera que esto de ser servidores se hace tan complejo como tratar de darle forma al tiempo o peor aún, tratar permanentemente de retrocederlo.

Cada trabajador desde su área, las ama de casa, el luchador social, el campesino, entre otros, son parte de la militancia que mantiene viva esta opción de vida que Hugo Chávez bautizo como revolución Bolivariana, por ende, ¿quien puede creerse con la autoridad única de ser juez del compromiso de los verdaderos cuadros de esta revolución? yo también soy uno de los que esta seguro de que cientos de trabajadores escuálidos, visten nuestro característico color dentro de las instituciones públicas para un interés personal, ninguno puede sentarse a debatir sobre temas sociales, el marxismo, el verdadero significado del comunismo, un proyecto socialista y menos aún, opinar siquiera, de los procesos independentistas donde un gran números de Militares, Maestros, Pensadores y Esclavos han sido los verdaderos culpables o responsables de que hoy nos expresemos con tanta ligereza gracias a esa fulana palabra llamada “Libertad” que aún les cuesta sangre a muchos pueblos del mundo.

Entonces ser lo que presumimos, sin poner por delante la razón, interfiere con la aceptación de lo que predicamos y que no desarrollamos, todo forma parte del algo, al que luego quizás, tenga tiempo de buscarle una respuesta, cualquier parecido con la burocracia es mera coincidencia.

Sin duda hoy nos damos cuenta que somos parte de un verdadero Poder Popular, porque debatimos en la calle, con seres imperfectos que tratan de hacer lo correcto y aunque respetamos la jerarquía, allí estamos para decirles a los y las camaradas con responsabilidades de gobierno que muchas veces han estado equivocados y que además no se les ha ocurrido rectificar a tiempo, esto es el Poder Popular en practica, decirle a los y las compañeras, con todo el respeto del mundo que se siguen irrespetando a los trabajadores, que se siguen subestimando sus capacidades y etiquetando como si no recordaran que en muchos casos el rabo de paja empieza por la gerencia.

Claramente mi recomendación es que cada cuadro que se sienta identificado con la libertad, con la fraternidad, con la igualdad, con la solidaridad, con el sentido de pertenencia y patriotismo que el comandante Chávez ha reivindicado, sigan adelante, no se detengan, muchos gritos, muchas arbitrariedades, muchas injusticias, pero eso no quiere decir que halla dejado de existir la revolución y mucho más allá las ganas de seguir soñando, recuerden que más allá de cada grito del patrono, más allá de cada amenaza, todo se resume al tema económico, así que por dinero no vale la pena bajar la cabeza ni entregar la dignidad.

La gestión lamentablemente ha sido el error irreparable que a causado heridas y decepciones, ya que la razón la han visto como enemiga de los buenos resultados y la planificación idónea que necesitamos para fortalecer esta forma de vivir a la que nos empeñamos justamente a quitarles la forma.

Necesitamos más que nunca a Chávez, necesitamos siempre su buena palabra, su guía, su moral, su visión futurista y su idea necesaria que se complementa sencilla y claramente con las necesidades de una sociedad, sedienta de ser más humana, para transformar verdaderamente al hombre y la mujer nueva y hacerlos capaces de asumir responsabilidades y retos ante la vida, hacerlos ideológicamente críticos y apostarlo todo a que seamos lo mas cercanos a ser justos, solo de esa manera tendrá sentido esta nueva misión de “Eficiencia o Nada” que debe tratar en su táctica y estrategia, de escaparse de lo mediatico, para mostrar la humildad en la respuesta de cada problema.

Yo ando con Chávez, con camisa y Sin camisa.

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