Revolución y contradicción

Una es necesaria, imprescindible, vital para la vida y para el mundo y lo otro, es justo que exista. Entre revolución y contradicción sacaremos sino la perfección, el mejor camino para desandar la historia de dominación que hemos sufrido desde la llegada de los conquistadores, y de seguida, los colonizadores, los mismos pero con diferente cachimbo. Los primeros con espadas y arcabuz y los segundos, con la biblia y la cruz.

Entenderlo o no, aceptarlo o desvirtuarlo queda en la conciencia de cada uno de los que anhelaron, por siglos y por años, que llegara el halo de vida de la revolución y que fuera creciendo por el influjo del colectivismo luchando contra la práctica común que hemos hecho, el individualismo, aunado al consumismo y que representa la cara contraria del hombre y del país libre y soberano.

Es más, lo que hemos vivido durante estos 13 años, 1999-2012, ha sido bajo la figura de una polarización, no al extremo europeo, pero si bajo la perspectiva de dos tipos de formas de gobierno, lo viejo ya vivido por una parte de la población y lo nuevo, la juventud, bajo el influjo del pasado y de un poder económico que no cesa de invertir para recuperar el poder, el político y por ende, el económico.

Ante ello, se observa con alta preocupación, como los soñadores, muchos de ellos, o quizás pocos, pero en fin de cuenta fueron y son soñadores de un país diferente, esencialmente igualitario y colectivista, hoy se rasgan las vestiduras ante decisiones del partido de gobierno, del líder Comandante Presidente y van contra ella poniendo en peligro el sueño propio teniendo como base solo “el decir, el chisme, el rumrum, el rumor,” y también, haciéndole el juego a los laboratorios montados por esos que invierten para recuperar lo perdido.

El ejemplo palpable de esto son los resultados del 7-O. La diferencia de votos entre ambos candidatos es injustificable ante un pueblo consciente sin embargo los números están allí y hablan por sí solos. Mas a 22 días de las elecciones para Gobernadores y diputados a los Consejos Legislativos se escuchan voces como “por ese no voto” o “prefiero darle el voto a..”, conociendo el resultado de su acción que pudiera llegar hasta la pérdida de un espacio de gobierno, de poder, de revolución y del retroceso de la misma.

Cuando se es funcionario público se debe estar claro, el mismo y el ciudadano, que siempre estará en la mira, no solo de su compañero de trabajo, o de partido sino también del adversario político. Se convierte en un objetivo, pudiera llamarse, militar y más aun, si es cercano al Presidente y eso hay que entenderlo, no todos los que están en alto gobierno, son cercanos al Líder. Y, el objetivo es el premio a ganar y los medios para conseguirlos son infinitos.

Lo otro, esperamos al momento después que se toman las decisiones para la protesta por el uso del “dedo”, pero pasaron 4 años y nadie lo pone en el tapete, aparte, el proceso de cambio nos ha puesto en las manos los procedimientos legales para evitar que el corrupto siga en el manejo de la cosa pública, o evitar que sea propuesto para otro periodo de gobierno y no lo utilizamos, ya sea por temor a emprender la lucha o porque no hayan pruebas de la presunta comisión de delitos o faltas graves. Sera que el Presidente Chávez no sabe o está al tanto de lo que hacen los que están en el alto gobierno?, o los casos de Sucre, Anzoátegui y Trujillo no lo debemos observar?

Salgamos a votar por la revolución, y a los hombres o mujeres que el voto ilumine, mantengámoslo bajo la Contraloría Social, practicada con todo rigor. De lo contrario, no habrá lamentos que valgan. Debemos seguir avanzando y en el camino corrigiendo, con el puño de hierro.

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