|
Desde el referéndum hasta estos días, los verdaderos chavistas revolucionarios hemos observado, atónitos y sin tomar partido de lucha, como el entorno del Presidente Chávez, los ministerios de la República Bolivariana de Venezuela, y todas las instituciones públicas van hundiéndose en un fango pegostoso de hechos punibles de corrupción, de delaciones, de impurezas y bajezas que van nclusive
hasta el crimen, no sólo de victimas sino, inclusive de fiscales; así como de dirigentes campesinos y comunales, que ahora son el objetivo fundamental del imperio y sus lacayos, ó será mejor llamarlos sicarios.
Torres ministeriales arden, aún no hay un dossier de investigación. Avenidas que se hunden, "infraestructura" navega en un mar de burocracia y permisología impuesta en cada alcabala, en cada estado, en cada comunidad. Un dirigente político muerto en Mérida, un fiscal en una avenida de Caracas, cientos de líderes campesinos acallados cobardemente por la llama rápida de armas que nadie ve, que nadie señala. Es este el país que necesitamos.
El canal de TV del estado: un logo destapa lo que todos sabemos. Los programas claves que desenmascaran el envenenado cerco mediático desaparecen. Quien es la mano detrás de la tijera. Volvamos la vista atrás. Hace casi un año protestamos todos por el aislamiento que le deseaban hacer a nuestro presidente. Su programa volvió a la calle, al pueblo, a ser festejado con y por el pueblo, a pesar de muchos, que en algunos pasillos palaciegos son pocos.
Las instituciones culturales gobernadas por los seres hacedores de golpes. Se premian a si mismos. Bautizan libros de ellos y que sólo se distribuyen entre ellos. Total el champagne sobre el primer ejemplar es lo que importa. Mientras los libros educativos y de lectura básica y universal se imprimen en Cuba. De que nos sirven nuestras editoriales. Los recintos culturales iluminan aún a las estrellas del star system y María Rodríguez, alguna vez la oímos cantar las gloriosas notas del Himno Nacional por la Radio Nacional de Venezuela.
Las universidades creando profesionales sin profesión, con miedo al entorno, con miedo a replantearse la historia, con miedo a derrumbar el rancho mental y físico, con miedo a adentrarse a "barrio Adentro". Seguirán los hospitales cobrando las vendas de curación.
Las misiones: sin el control social del barrio mismo y de sus habitantes se convierten en barquitos que se ven a lo lejos, en un horizonte confundido y gris.
Los Ministerios: el derroche, el escándalo, el hundimiento. Pasillos llenos de escritorios ciegos, carpetas archivadas mudas. Quince y último y la espera sarcástica de bonos y prebendas. Sirven al
público???
La vuelta: el estado Zulia envuelto en llamas. El estimado del fuego: 600 millones de dólares. ¿Cómo salieron, dónde están, cómo eran lavados?...queremos ver culpables, que caigan mascaras, gorras y capuchones. Los ríos llegan al lago y en se reflejan peces infiltrados. ..Parte de una estrategia secreta.ó papeles para una secesión. El encubrimiento anuncia golpes a la puerta.
Cisneros de anfitrión de caza en los bosques españoles. Sed abre el coto, nadie sabe cuál será el siervo. Invitados los ministros españoles y alguno que otro latino, el clan bush, los grandes cacaos de América del sur. Y esta vez por quien y por que brindan.
El portaviones Hugo se encuentra sólo y por falta de contraloría social se puede ir a la deriva. Demasiados buitres en el entorno, demasiada carroña que comienza a oxidar los pernos. O inventamos ó erramos, dijo una vez el sabio Simón, el otro, el maestro. Como se ve que el daño hecho por Chávez al montar una oligarquía aún esta vivo, sentado y gobernado. Llevemos pues a efecto la contraloría social. Ojo al brillo que hay mucho pillo, reza un adagio popular. Hagámoslo real. Participemos en las denuncias por todos los medios.El enemigo aprendió la lección, se infiltró, se camuflo, se vistió de amigo toda sonrisa y espera sólo la hora de las tinieblas para sacar sus garras y sus puñales. Atentos, que a un pueblo bravo nadie lo jode. La historia somos nosotros y nuestro estandarte no puede ir solo.
Articulo leido aproximadamente 441 veces
|