Apesta, la paz para Colombia

Para quienes desean elaborar la paz para Colombia, el punto decisivo no es la firma después de los diálogos sino el dilema sobre las conveniencias, el provecho y las formas que buscan quienes son los beneficiados de la paz, solo el secretariado mas Santos con Uribe o la guerrilla toda y el pueblo más pobre de Colombia que perdió cientos de miles de familiares y hectáreas de terreno sustraídas a los desplazados, desaparecidos y asesinados a todo lo largo de la frontera desde Panamá a Ecuador ¿Quiénes son los beneficiados de la paz?

Por otro lado, el negocio del narcotráfico para los dos actores de la paz todavía es importante miles de millones de dólares a saber están en juego, con este asunto el problema no está resuelto no se trata de un simple desacuerdo o de un sí y un no sino una cuestión de futuro para los involucrados que pasaran a retiro con la paz.

Unas FARC políticas con la extrema derecha organizada por los EEUU gobernando Colombia es poco probable para la democracia; el poder está en manos de las fuerzas militares y policiales respaldadas por la banca, por los industriales y por los políticos tipo Uribe-Santos que necesitan el dinero del narcotráfico para las armas, para la guerra sucia contra la gente de izquierda y para el lavado cuyos porcentajes ayudan a los salarios de los héroes de la patria.

Además, México requiere de la cocaina colombiana para continuar con el sainete montado por Calderón-Washington para trasladar la guerra de las drogas a las ciudades de ese país para mantener a flote el negocio de las armas desde las ciudades fronterizas de EEUU. Washington sabe también que no puede parar de golpe él envió de cocaina para sus adictos porque eso elevaría los índices de violencia hasta parámetros inimaginables.

Los diálogos de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC no puede juzgarse como puntuales a 5 puntos, a lo sumo puede interpretarse como conveniente, provechoso o conducente para Washington y el gobierno de Nariño más Uribe; hay muchas ollas podridas para el gobierno en donde Santos como ministro de defensa de Uribe participo con los falsos positivos, desaparecidos, asesinados, desplazados, las chuzadas telefónicas y la complicidad con los paramilitares y narcotraficantes utilizando al ex DAS. Organismo de inteligencia reunió y organizo a gobernadores, alcaldes, fiscales, jueces y senadores con el narco paramilitarismo del gobierno de Uribe. Política interna corrupta pudiera desembocar en una investigación más a fondo por parte del Congreso, hoy, lo que existe es una obra de teatro investigativa que solo afecta al ex presidente Uribe.

600.000 desaparecidos, 5 millones de desplazados, 9-11 millones de hectáreas robadas y repartidas entre los feuda listas del gobierno llámense paracos, militares, policías, empresarios, narcotraficantes, constan como los nuevos propietarios de esas tierras campesinas cuya gente se debate en la miseria en las ciudades.

Hay que distinguir claramente la política internacional de la interna; la primera tiene que ver con la acusación de terroristas para todo el secretariado de las FARC y otros guerrilleros, estatus de terroristas reconocido por la comunidad internacional europea más Japón y otros países, estatus difícil de borrar de la lista negra del Departamento de Justicia, en esa política anti terrorista y lucha contra el narcotráfico la extradición está vigente en esas decisiones influye enormemente EEUU.

Según Washington, los acuerdos solo serán legítimos para los “terroristas” de las FARC si estos aceptan las condiciones más adversas para el resto de la guerrilla planteadas por el gobierno; este tipo de acuerdos serán tal cual los dibujados para los paramilitares, es decir, una novela en donde las traiciones a los arreglos se resuelven con los asesinatos tipo accidente, desapariciones o las extradiciones.

Quisiera estar equivocado, pero, la historia de los acuerdos de paz, entrega de armas por parte de los grupos subversivos EPL, M19, Quintin Lame y la política UP, están llenas de conspiraciones, traiciones y asesinatos, violencia extrema cometida por la extrema derecha que prefiere seguir con la guerra a que un guerrillero acceda al poder en Colombia, lo vimos con Jaramillo, Carlos Francisco León Gómez y otros más.

Cuando se diciente del valor de la paz porque el gobierno dice que es bueno y recto y acusa al otro de terrorista, narcotraficante y malo, el problema pasa a llamarse narcotráfico político, el punto más difícil de solucionar, mucho más que la discrepancia por convicción que pudieran tener los voceros de la derecha e izquierda dialogando en Cuba, como teóricos de la ética sin intención de practicarla.

Por el lado de las FARC eran 6 guerrilleros los que se sentarían en la mesa, después, se solicitó a la holandesa ahora se integran unos 36 más…algo apesta en estas negociaciones.



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