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Vagaba por los desiertos, de nubes envueltas en pergaminos de aves sin fronteras, de petalos sin flor, urgaba en las tinieblas de un olvido llamado soledad, traicionaba a los seres de blanco, con vestimentas de rasgos tenebrosos; en las catacumbas de sueños podridos de padres borrachos y madres perdidas, en la putrefacción de sexos pagados y quejidos de extasis, en diafragmas sin mentiras y pagos por los favores recibidos, nacíamos en las interperies de sábanas huecas con los sentidos olvidados de hasta el mismo Dios, corríamos en baños de sangre, pisando los muertos con las hambres del destino, en murallas de homosexuales y lesbianas danzando en la oscuridad, pasaban los obispos en trajes negros y nos obligaban a ser paganos, con favores de una mierda que envuelven a los seres olvidados en la traición, políticos del subterfugio sostenían las barricadas de la honestidad, dandonos migajas de desechos con cristales de una droga, poniendonos a robar, señores y señoras de alta envestidura, nos humillaban en noches de lluvia sin mantos de sol, gobernantes con pieles de liebres somnolientas; dibujaban manchas de casas contruidas, en huestes de ladrones y matones para aprender mejor, es que tenemos culpa de haber nacido indigente, es que no tenemos derecho a soñar con libros de oro del saber, con muñecas y carritos, con las aves despiertas de la libertad y la dignidad, donde están perros de guerra, nos matan a diario y los medios nada que ver, delen curas malditos las gracias al creador porque tienen todos que comer, delen politicos miserables gracias al señor, porque sus hijos van a los colegios, liceos y las universidades para aprender, somos mendigos de justicia social, vivimos en los suelos de mi patria, sufrimos de parasitos en los vientres antes de nacer, alcohol juegan en las extrañas de una pasión desenfrenada, pero nos queda los sueños de Jesús, nos queda la voluntad de sabernos hijos de una Venezuela, que comienza a despertar, de un Presidente humilde como nosotros, pero que lo engañan los oficiosos del entorno, moriré mi amigo Chávez, soñando con la bandera del Cristo redentor, moriré con las botas prestadas de los ricos, moriré pidiendo clemencia y mendrugos de pan, pero eso no importa mi camarada siempre y cuando acabe con los pobres, acabe con las lacras de portañuelas que besan las banderas de nuestra revolución y luego se raspan los culos, robando y atracando los dineros nuestros la soberanía de nuestros pueblos y nuestra eternidad, entonces mi Chinita linda, dile a Dios que me mande la muerte en fogatas de cartón, en donde durmamos todos, pero con la salvedad que mi indigencia se las debo a ustedes, que mi culpa es haber nacido en paraisos descubiertos con títeres jugando al fracaso, con angeles pidiendo bondad, entonces cuando las campanas de los libertadores vuelvan a repicar, podré morir en paz.
"LOS CANTICOS DE LOS GITANOS VAN CLAMANDO EN LA HUMANIDAD UNA FLOR UNA ESPERANZA, PERO LO QUE MAS CLAMAN ES TIERRA PARA CRECER Y LIBERTAD PARA ANDAR. "
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