Quizás lo descubrimos

Hay que detenerse en este recorrer de la Revolución Bolivariana y sus años en el poder, para evaluar aguas adentro, que cosas han impedido la consolidación de un proceso que se embiste con la querencia del pueblo, que se enmarca en el Hombre como centro de las acciones y no como un actor del mercado.

Si bien es cierto, que este proceso, Pacifico por demás que nos permite catorce años más tarde, sentarnos en la misma mesa con los partidarios de la Social-Democracia, modelo político y económico que nos llevo a un alto índice de pobreza y estratificación social en los últimos años, también es cierto, que nos ha llevado críticamente a reconocer que en muchos de los casos, no hemos atendido a la tecnicidad en la Administración Pública, sino más bien, hemos dado paso al tema leal como requisito dominante a la hora de colocar nuestras fichas en las Direcciones de cualquier Ente de la Administración Pública, cualquiera sea sus niveles.

En ninguno de los casos, ha sido un secreto que muchos (as) de los (as) profesionales preparados (as) en una área del conocimiento especifico, son contrarios al pensamiento Revolucionario y Bolivariano, muchos (as) de ellos (as) son evidentemente, productos de la formación académica clásica de la Teoría Liberal que una vez, sustento Adam Smith en su obra "La Riqueza de las Naciones".

Estos (as) muchos (as) decimos, forman parte de una Generación que se formo con un pensamiento competitivo, con una estructura de Marco Lógico que sostenía la Supervivencia de los más aptos, al mejor estilo de parafrasear a Darwin en su teoría de desarrollo, pero también fue una Generación más abierta a la modernidad y las mieles que encierra el desarrollo económico de una nación. Esto quizás se aproxime a explicar el sentimiento de un (a) Venezolano cuando insiste en abandonar su tierra y buscar "Oportunidades" en otros territorios que no corren por sus venas.

A esta generación le enseñamos a ser mejores, a capacitarse cada vez más, pero no le inculcamos la interrogante de para qué hacerlo, dejamos a la suposición que entenderían para que tanto esfuerzo por parte del Estado en mantener Universidades Públicas como parte del Gasto Público y en permitir Universidades Privadas como parte de la co-existencia pacifica entre el sector Público y el Sector Privado.

No le enseñamos la lógica natural de la frase "Claridad para la calle y oscuridad para la casa" quizás no formaba parte de ese modelo educativo hablar de la Casa, sino insistir en la Calle como parte de ese camino que alguno ofreció por allí, días atrás, mientras sumaba incautos (as) a su propuesta de gobierno. Si el esfuerzo hubiese sido el contrario y nuestras fuerzas orientadas a formar profesionales para aprovechar en la casa sus conocimientos, quizás otro cantar hubiese sonado con la Misión Robinson, de pronto, todo el mundo hubiese entendido la diferencia entre un Ambulatorio Rural en el modelo tradicional y un Ambulatorio de la Misión Barrio Adentro.

Quizás hubiésemos controlado el nivel de las aguas en el Lago de Valencia y no llegar a la ingenuidad de tomarnos el agua del chorro.

Quizás hubiésemos comprendido que era más fácil tener sólo más observación en nuestras Refinerías que tener que abrazar el dolor de familias enteras por una pérdida familiar.

Quizás hubiésemos entendido lo que significa ser un País Caribeño y poseer estaciones de invierno y Sequía.

Hoy, parece que atinamos, parece que comenzamos a emprender un nuevo enfoque en el pensamiento profesional, ayer, usted sólo imaginaba los trabajos Ad-Honorem en algún movimiento internacional llamado Damas Azules o en un Grupo de Voluntarios que cada Iglesia formaba enmarcado en sus creencias o en documentales que mostraban la historia del Che Guevara, más cerca de la Administración Pública, el trabajo Ad Honorem, el trabajo hacía adentro de la casa, se veía sólo en Fundaciones sin fines de lucro, donde cada cual aportaba un poco de tiempo que estaba fuera de la agenda para intentar ayudar al prójimo.

¿Habrás visto semejante ejemplo nacido de las entrañas de la Revolución? ¿Te puedes imaginar un Funcionario Público haciendo trabajo Ad Honorem en cargos de Dirección Ministerial y más aún, nombrado por Gaceta Oficial? yo sé que si eres uno (a) de los (as) compatriotas que forman parte de la generación que hice referencia, tu respuesta será bastante distante de quienes me acompañan en el pensamiento, sé que la brecha entre una realidad y otra, es evidente.

Nuestras formaciones sociales, culturales y académicas, quizás serian un obstáculo para hacer tan digerible, el atrevimiento del Ministro Villegas en nombrar a su Directora de Presupuesto con la tilde de "Ad Honorem" quizás lo hizo por las circunstancias, no había de otra, o quizás, descubrió una pequeñísima luz en este universo.

Lo más importante hoy es ver de frente, el desvío en la mirada puede llevarnos a no percatarnos de las nuevas cosas que comienza a gestar este proceso, podemos pasar por una calle y no ver sus detalles, podemos perder la esencia de ver caer la lluvia por ocuparnos de sus efectos, podemos quizás entender las entre líneas de este escrito o leer algunas líneas más en nuestra cuenta.

Un abrazo,

[email protected]

(*) Profesor Universitario


Esta nota ha sido leída aproximadamente 651 veces.