Para Alfredo Maneiro

"Los hitos de la historia son de lento, difícil,  y laboriosa preparación, pero de rápida y explosiva ejecución. Estamos ahora en el periodo de la preparación pero estamos seguros que nos esperan tiempos mejores"

          Alfredo Maneiro.

 Hoy 24 de octubre se cumplen 30 años de la desaparición física de Alfredo Maneiro; su ideal, su proyecto de un cambio social y político, un proceso revolucionario esta en ciernes, con muchas dificultades, pero hemos avanzado. En este afán lo conocimos, él no pudo culminar esa tarea, dejándola en manos de los que creemos por sus enseñanzas lo mismo. Todavía las cosas no son fáciles y requieren un esfuerzo mayor. Si alguna cosa debemos recordar de Alfredo es que en Venezuela no habrá victoria fácil de las fuerzas que pugnan por cambiar la sociedad. Quienes lo acompañamos y seguimos fiel al proyecto y a sus ideas ayudaremos a conquistar  lo que él a menudo solía llamar, "el sueño del hombre". Con Chávez es posible y lo lograremos. Tú lo percibiste cuando lo conociste en Maracay.

Alfredo aparece ante nuestra vista como un símbolo de fuerza de la moral y de los principios. Todo eso ha dejado su huella indeleble en nuestro modo de hacer política. Su actualidad es tanta, son de tal modo aprovechables su consejo y su ejemplo, y está de tal manera viva su lección que podemos considerarlo como el mayor entre nosotros, nunca distante, siempre a nuestro lado. En él encontraremos siempre ímpetu y fuerza, orientación y enseñanza. Alfredo, nos transmitió la confianza en que el movimiento de masas pueda tomar en sus manos la tarea de producir, de su seno y bajo su observación y control, un nuevo liderazgo. No hay duda. En este proceso hay desviaciones y no se practican los valores, en la transición está en peligro el proceso revolucionario. No hay conciencia ideológica ni moral. Hay que construirla. Los más idóneos y honestos deben asumir el control.

Alfredo decía que había que construir una organización no solamente eficaz, sino además con la suficiente calidad para mantener una militancia satisfactoria en este duro esfuerzo, y que refleje en su seno los cambios futuros. Alfredo vislumbra el futuro cuando nos dijo: "No hay dudas. El pueblo es paciente y confiado. Con razón o sin ella se siente dueño de los mecanismos de repuesta establecidos y confía en la capacidad de utilizarlos adecuadamente. Es empujado hasta el borde del desespero, más no se desespera; conserva la cabeza despejada para estar atento al diseño del porvenir sin caer en provocaciones".

No importa, aunque si importe. El agua mansa en movimiento triunfa contra la dura roca con el tiempo. Agua pequeña se hará grande. O sea hará fuerte al menos. El agua llama al agua para la sed extensa. Seremos más vigilantes. Seguiremos en este proceso guardando el prisma de tus ideales, pensamientos y proyectos al lado de los trabajadores. Esa fue tu encomienda y tu compromiso cuando nos conocimos. Hasta La Victoria Siempre.


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Juan Linares


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