Proceso 2013-2019

Cada vez que elegimos a Chávez, sentimos que la confusión de nuestro proceso y la ignorancia de nuestra convicción tienen solución. En realidad, la revolución esta saludable porque los problemas se pueden resolver lo mismo que las injusticias. Nuestros problemas tienen arreglo porque no son las desavenencias iraníes-israelíes.

Lo que busca y hace Chávez para llegar al socialismo con lo que hacen sus colaboradores en las gobernaciones, alcaldías, ministerios, en el partido, es la relación que hay entre el Everest y las faldas de una montaña. En estos años hemos visto como muchos de estos mandos medios actúan como guías de actividad y comportamiento pero sin dar el ejemplo práctico y los pueblos en algunos estados se preocupan por las nominaciones para gobernadores.

El pueblo sabe que la inteligencia sola no sirve sin actividad experimental. En el proceso hay que descubrir e inventar esos medios, pero, si los mandos medios carecen de esa creatividad para su gestión en los diferentes estados y ciudades entonces su poder ejercido no es bueno ni malo…es un freno de ideas para la revolución.

Se afecta la revolución porque la política de estos mandos medios no comprenden la verdad de una política socialista, además de que, no todos los funcionarios aceptan el proceso al socialismo y se refleja con la escases de comunas que reclama el presidente, reclamos que se extienden a la agricultura por su estancamiento solicitando a Nicolás Maduro y a Elías Jaua den prioridad a estos problemas como si los otros años las comunas y la soberanía alimentaria no estuvieran en las prioridades de la revolución.

Tragedias morales para la cultura revolucionaria las prolongadas justificaciones, pretextos, desprecios y fingimientos, no son más que un antagonismo con la ejecución social, empequeñecen a los hombres y mujeres del presidente quien los rota de aquí para allá haciendo a un lado la cultura que reconoce los cambios radicales en materia política que requiere Venezuela para ejecutar las nuevas condiciones que pide el presidente y su pueblo para los años 2013-2019.

El pueblo ha incrementado conocimiento y experiencia que no se reflejan en la cultura para que la revolución sea explicita. La masa muchas veces no sabe qué hacer con el poder que da la participación. Las revocatorias es una de las herramientas que aumenta el peligro para el proceso porque el pueblo termina adecuándose o conformándose con la expectativa de que, si la gestión de los gobernadores y alcaldes no es buena nos queda como última opción la revocatoria, eso es reprimir una mala gestión mientras perdura el burocratismo, la ineficiencia, el sectarismo, la especulación, inseguridad, problemas que ya son nuestros no de la IV República.

No es posible triunfar en las presidenciales con Chávez, para luego, inmediatamente, equilibrar la balanza con la oposición por los dimes y diretes con quienes ya deberían estar enterrados por muertos. No podemos seguir caminando otros 6 años en la que, una vez más, preparemos la libertad para el sacrificio en aras de la supervivencia del proceso. Una postura como esta evidentemente no puede tener más que un efecto, a saber, estimular a la oposición para continuar con el juego de revivirla con nuestra torpeza.

En un proceso revolucionario hay mucho más que luchar contra la burguesía, hay risa y alegría por el estimulante conocimiento que requiere el socialismo; además de una nueva moral hay arte, ciencia y aventura intelectual revolucionaria. Cultura nueva que debería ayudar a resolver los problemas públicos y políticos.

El presidente dice que hay que juntar a todos los medios de comunicación para que no anden cada uno por su lado en pos de unir los interese que buscan el socialismo para justificarlos más allá de la última discrepancia, de la última critica siempre necesaria para ayudar al proceso.

La autocrítica la vimos y la oímos cuando perdimos la consulta del 2007, se practicó por un tiempo la auto crítica y se continuaba haciendo lo mismo, hoy, la crítica y la auto critica tiene que venir del pueblo en los debates que las gobernaciones, alcaldías, ministerios y partido deberían establecer para que la participación política de la gente no sea solo en época de elecciones. Eso es incentivar una nueva cultura política fuera de la Asamblea Nacional.

Hay un gran peligro no identificar las apremiantes necesidades que tiene nuestro proceso. Esta revolución indudablemente tiene una deuda considerable e impagable con usted camarada presidente Chávez, consideramos fatal su cáncer camarada, nos gustaría tenerlo por siempre pero si usted sabe que no es así llego el momento de preparar a la persona que continúe con la revolución para que esta no pierda su significado de los más altos valores como meta y como ideal que el chavismo busca para la satisfacción del pueblo.

La transición al socialismo es una de las grandes metas en este periodo, es una responsabilidad que recae sobre esta generación presidente Chávez, para que las generaciones de jóvenes aprendan a enfrentarse a las crisis globales cada vez más fuertes que ya están a la vuelta de la esquina.

La educación fomentara las actitudes razonables y la cultura se encargara de sostenerlas. Requerimos una higiene mental que combata esperanzas sentimentales, razonamientos caprichosos por irreales en todos los niveles.

Convencidos que el capitalismo ni las religiones producen alegría de vivir digna y creciente la posta debe tomarla con más profundidad la revolución fomentando el instinto creador de la mujer y hombre estimulados con el trabajo, la ciencia, la industrialización, la soberanía alimentaria y una revolucionaria cultura para la satisfacción del cambio.

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