No hay necesidad

Creo, que es oportuno, escribir esta pequeña reflexión, me refiero al hecho de que hoy nos estemos peleando por la posición que asumió el partido comunista de Venezuela en lanzar sus propios candidatos a las gobernaciones que ellos escogieron. Estoy seguro que se hubiese evitado este enfrentamiento interno, sí a alguien se le hubiese ocurrido, decirle al propio Presidente y porque no decirlo, a él mismo, la idea de conversar con su propio partido de que era justo, darle la oportunidad no solamente al PCV, sino a los demás que conforman El Gran Polo Patriótico, a aspirar formar parte del equipo de gobierno a nivel de los estados, eso no es malo, ni tampoco tendríamos que verlo de la manera más ruin y vulgar, como si éstos fueran unos vividores u oportunistas de oficio, echemos un vistazo al pasado y veremos un Partido Comunista que no le mendingó a gobierno alguno, cargos políticos y no vayamos muy lejos, el caso de nuestra extinta camarada, Lina Ron, que se partió el alma por lo que ella vino a este mundo, servir a su pueblo. Acaso el derecho de servirle a nuestro pueblo debe circunscribirse de manera cuantitativa, al número de votos aportados, no, esto debe tener una valoración cualitativa que va más allá, en donde debe considerarse la capacidad, lealtad y probidad del servidor con este proceso de cambio, venido de quienes lo han hecho hasta el momento de manera desprendida y desinteresada, es de justicia reconocerle su esfuerzo y de esta forma estaríamos eliminando mucho el descontento. Tenemos que tener presente que para librar una batalla contra la pobreza, ésta tiene que librarse desde todos los flancos posibles; así lo hicieron nuestros libertadores, cada quién aporto lo suyo en el campo de batalla.

Por otra parte, revisémonos y reflexionemos sobre el pequeño aporte dado al avance de la Revolución de parte de los partidos pequeños (En cuanto a Nº de adeptos se refiere), pero crecidos a la hora de las dificultades. Tenemos que pensar y analizar que un partido no lo hace fuerte sus fundadores, sino un pueblo que cree y tiene fe en las actuaciones de sus líderes. Es por ello que la parte ideológica es fundamental en estos casos, pero no una ideología hueca, esporádica e impartida de manera epiléptica, sino más bien una ideología sustanciada en el amor por los demás, impartida por quienes reconozcamos errores y resaltemos el valor de la experiencia, en haber rectificado. Tenemos que ponernos las pilas e ir madurando la idea de comulgar juntos en nuestro más anhelado propósito y deseo, el de encaminar al país y su gente a la mayor suma de felicidad posible, y tener el ojo clínico aguzado para desenmascarar aquellos que se hacen pasar por revolucionarios del pueblo y que se enquistan en las filas del PSUV e instituciones del estado, utilizándolos como vías para el enriquecimiento ilícito, y mal poner al gobierno con sus actuaciones nefastas y despóticas dirigidas al pueblo. En ese sentido, le hago un llamado al ciudadano Presidente de La República Bolivariana de Venezuela, que tenga a la mano un equipo de su confianza y que solamente el conozca, para recibir y procesar todas las denuncias recibidas por lo señalado anteriormente.

¡SOLAMENTE ASÍ VENCEREMOS!

Regulodí[email protected]

Pedro Díaz

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