¿Será que llegaremos a ver a Chávez gobernar solo, rodeado de gobernadores majunches?

¿Cuál era el problema de permitir inscribirse a todos los que aspiraban a ser candidatos a gobernadores y después en elecciones primarias con las grandes mayorías y las bases, elegir al candidato de la revolución?

¿O será que olvidamos la lección que le dimos a la derecha en las pasadas elecciones de gobernadores, cuando elegimos la mayoría de nuestros candidatos para gobernadores en primarias y ellos a dedo?

¿Ahora se voltearon los papeles?

¿Los majunches eligieron en primarias y nosotros le dimos paso al “dedo”?

¿Será que nadie ve el hecatombe que se formo en Aporrea, por culpa del famoso vilipendiado?

A pocos días de la victoria de nuestro comandante, “el Caracazo de Aporrea”, parece ser que está haciendo temblar los cimientos de nuestra victoria en las gobernaciones…

Todos hablamos que los seis millones de Capriles no fueron por su programa de gobierno, porque dos millones o más, fueron los votos castigo.

Pero miramos para otro lado y nos hacemos los locos, en cuanto a los ocho millones de nuestro líder, donde dos millones de ellos, votaron solamente para que no volvieran los fascistas.

¿O es errada mi afirmación?

Entonces porque quedo en las retinas de nuestros ojos y en nuestros oídos, las palabras dichas por nuestro comandante:

¡¡Prometo que mi próximo gobierno será mejor!!

¡O es mentira lo que pienso!

Porque caló tan hondo esas palabras necesarias en todos nosotros…

¿Por qué entonces lo que vemos hoy en Aporrea en estos días, que no es solo un espejismo, ni un simple temblor, sino la semejanza de un terremoto de 10 y con replicas que no cesan, que nos hace temer un gigantesco tsunamis en contra de nuestra victoria electoral en las gobernaciones?…

Por un lado las condenas de salta talanqueras y contrarrevolucionarios a los que adversan las agrias medidas, y por el otro lado un pueblo que reclama ser oído…

¿Será que continuaran nuestros errores, como que aquí no ha pasado nada?...........................

(…)Muchos compañeros se sienten con derechos de defender nuestro proceso a como dé lugar. Hoy somos testigos de cómo Aporrea les dio espacio a los cientos de “obreros periodistas”, de tener también el derecho de opinar…

Entonces digo yo…

Es muy fácil atacar a ese poco de “bolsas inundados de sueños”, que hacerle ver, a un ministro u gobernador, su error o desacierto…

Aparte de los combatientes periodistas, también existen los que lo hacen por intentar escalar supuestos espacios y poder alcanzar algún puesto o cargo imaginario solo existentes en sus mentes…

Y de últimos y bien distanciados están los pendejos…

Son aquellos que pretenden ser como les enseñó nuestro Che Guevara, de vivir solo de su esfuerzo diario, rompiéndose ese trasero todos los días del año, sin pedir nada a cambio a la revolución…

Esos seguramente son:

Los que tienen un corazón muy grande y están obligados a compartirlo, porque tal vez se mueren si no lo hacen (ya sabemos lo que dicen los médicos del corazón grande)…

O son los simples pendejos como decía Facundo…

O los tontos útiles…como dice algún cabron…

¿Qué piensa usted compañera Elizabeth Valdiviezo de mi reflexión?

Usted que la botaron de su puesto de trabajo en la gobernación de Bolívar, como nos conto en su artículo de Aporrea, por defender nuestra revolución…

¿Alguien la llamó para decirle al menos que lo lamentaban?

¡Ojo! Alguien del gobierno, digo yo…

Como aquella compañera que se nos fue, pero permanece por siempre en el corazón de los combatientes, que murió sin recibir una simple pensión de vejez en Maracay llamada Darella Osío, después de haberla llamado docenas de veces para dársela, pero que nunca llegó, por los múltiples errores de gobierno que no deben existir…

Si usted quiere…

Aquí tiene este bachiburro, para que deposite su rostro en mi hombro y entre ahogos de lamentos, me cuente sus tristezas, de hechos que no debieran pasar nunca en revolución…

Para demostrarle que nunca estará sola y que necesitamos sus escritos…

Porque una cosa es vivir de la revolución y otra muy distinta es vivir por ella…

En aquello que nos decía Ernesto, de no tenerla en la boca, sino en el corazón

Pero eso sí, sin falsas expectativas, porque este bachiburro, está en el último saco, en el que muchos llaman:

¡El de los pendejos!

NECESARIO ES VENCER

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