Análisis cualitativo de la democracia electoral venezolana

Un análisis que se hace pertinente, a nuestro entender, es el de la percepción de la gente común y corriente respecto a la confianza que le merece la democracia mediante el ejercicio de una de sus instituciones fundamentales: el del voto. Por ello hemos querido analizar, mediante este instrumento, la democracia venezolana, desde 1958, hasta las realizadas el 7 de octubre de 2012. Es el análisis que denomino “cualitativo”, en el sentido de hacer una apreciación a través de lo que nos dicen los datos estadísticos. Esos datos responden, y muy claro, cuando les preguntamos acerca de esa confianza perceptiva de la población, comparando los niveles relativos de participación y abstención, tal como lo muestra el cuadro que presentamos a continuación.

CUADRO COMPARATIVO DE LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES EN VENEZUELA PERÍODO 1958 – 2012

APRECIACIÓN CUALITATIVA DE LA DEMOCRACIA ELECTORAL

AÑOS

POBLACIÓN TOTAL(1)

REGISTRO

ELECTORAL(2)


(3)

VOTOS

ESCRUTADOS (4)

VOTOS

VÁLIDOS (5)

VOTOS

NULOS (6)

ABSTENCIÓN

(7)


HABITANTES


%

VOTOS

%

VOTOS

%

VOTOS

%

VOTOS

%

1958

7.082.000

2.913.801

41,14

2.722.053

93,42

2,802,581

95,91

111.220

4,09

191.748

6,58

1963

8.521.000

3.369.968

39,55

3.107.527

92,21

2.918.877

93,93

188.650

6,07

262.441

7,79

1968

10.092.000

4.134.928

41,00

3.999.617

96,73

3.720.660

93,03

278.957

6,97

135.311

3,27

1973

12.032.000

4.737.122

39,37

4.572.187

96,52

4.407.252

95,69

196.918

4,31

164.935

3,48

1978

14.217.000

6.223.903

43,78

5.448.000

87,55

4.672.897

97,87

116.088

2,13

775.103

12,45

1983

16.483.000

7.777.892

47,19

6.825.180

87,75

5.872.468

97,48

171.863

2,52

952.712

12,25

1988

18,803.000

9.185.647

48,85

7.524.760

81,92

7.315.186

97,21

209.574

2,79

1.660.887

18,08

1993

20.132.000

9.688.795

48,13

5.829.216

60,16

5.616.699

96,35

212.517

3,65

3.859.579

39,84

1998

22.467.000

11.011. 570

49,01

6.537.304

63,45

6.086.317

93,55

450.987

6,45

4.024.729

36,55

2000

23.462.000

11.757.740

50,12

6.637.276

56,31

6.363.102

94,52

348.698

5,48

5.120.464

43,69

2006

26,189.000

15.784.777

60,27

11.790.397

74,70

11.630.152

98,65

160.245

1,35

3.994.380

25,30

2012

28.946.500

18.903.798

65,31

15.010.584

80,33

14.725.685

98,10

284.899

1,89

3.596.123

18,67

Fuente: CNE. INE. Cálculos propios. Tabla de elaboración propia.

En primer lugar, es de destacar el incremento del registro electoral en los diferentes períodos. Obsérvese en la columna 3 la lenta evolución del Registro Electoral en la IV República, de 41,14% a 49,01%, un crecimiento relativo de tan sólo 7,87%. En 40 años. En contraste, obsérvese el violento crecimiento de ese mismo Registro en el lapso comprendido entre 1998 y 2012, al pasar de 49,01% a 65,31%, significativo de un incremento relativo de 16,30% en tan solo 14 años. Estos datos, por si solos, nos indican el relativamente escaso esfuerzo en aquellos primeros años, mientras que en el presente siglo se observa un esfuerzo dirigido a incorporar a toda la población mayor de 18 años. Claro que los avances de la ciencia y la tecnología han contribuido en gran medida a hacer exitoso ese esfuerzo.

Por otro lado, mientras la proporción de votos válidos y votos nulos fue prácticamente insignificante entre 1958 1978, aunque mejorable, la abstención muestra una lectura interesante. Percibo que en las cuatro primeras elecciones, en el ámbito de una gran efervescencia popular como resultado de haber salido de una feroz dictadura de diez años, el pueblo salió a votar con entusiasmo, de allí los bajos niveles de abstención, que se movió entre 6,58% en 1958 y el 3,48% de 1973. A partir de entonces la “democracia representativa” comenzó a hacer “aguas”. El populismo, la demagogia, la corrupción, el clientelismo, el sectarismo, la práctica del “acta mata votos”, el engaño, el deterioro social, el incremento de la pobreza y la miseria, el abandono del campo que trajo como consecuencia los cinturones de ranchos en las capitales de los principales estados, la marginalidad, la exclusión social, el desempleo, la deuda externa, el deterioro de la educación y del sistema de salud, colmaron la paciencia del venezolano, que comenzó a mirar con indiferencia los procesos electorales.

Así, de ese 3,4% de abstención en 1973, se subió a 12,45% en 1978; a 18,08% en 1988; a 39,84 % cuando fue electo Caldera en 1993. Para las dos primeras elecciones de Chávez el pueblo ya no creía en la “democracia representativa”, las abstenciones subieron a 36,55% y a 43,69%, respectivamente en 1998 y 2000.

Esa percepción y ese panorama comenzó a cambiar cuando el Modelo de Democracia Participativa con Inclusión Social hizo su aparición. Las Misiones: Róbinson y Barrio Adentro constituyeron el primer aldabonazo y la Deuda Social Acumulado empezó, progresiva, acelerada y sostenidamente, a ser saldada. Disminuyó el desempleo, mejoró el Indice de Desarrollo Humano al igual que la distribución del Ingreso Nacional y los Índices de Bienestar y Satisfacción Social de la Población. Los factores de desestabilización, a su vez, recibieron golpes contundentes, por lo que resolvieron entrar por el redil de la democracia electoral. Del Golpe de Estado, el sabotaje petrolero, las guarimbas y la abstención de 2002 a 2005, accedieron a participar en las elecciones presidenciales de 2006 y 2012, cuando la abstención se redujo 25,55%, y a 18,67%, respectivamente.


*Miembro de Número de la Academia de Ciencias Económicas y Sociales

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