14 años de avances hacia una economía con justicia y dignidad social

Durante el actual proceso político venezolano la economía ha experimentado una transformación significativa, cumpliéndose las metas y las estimaciones tanto del Banco Central de Venezuela como del Ministerio del Poder Popular para la Planificación y Finanzas. Fundamentalmente se debe resaltar el enorme esfuerzo de este gobierno por recomponer las estructuras económicas del país, luego del sabotaje petrolero y el Golpe de Estado del año 2002.


En adelante los indicadores muestran signos positivos, y ello es producto de una planificación diligente y de decisiones de alta política en materia técnico financiera, que han promovido cambios de fondo en materia presupuestaria, crediticia, y de control inflación. Esto concatenado a la fuerte inversión productiva tanto en campo social como de la infraestructura y al uso racional de los recursos provenientes de la renta petrolera, permitiendo recuperar la confianza en el sistema económico y blindar los fondos financieros de los efectos negativos y las políticas desacertadas del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, que han debilitado de manera considerable la gobernabilidad y las expectativas de los pueblos europeos donde el neoliberalismo es la regla.

A contracorriente las buenas políticas del gobierno revolucionario en estos trece años de gestión, han venido consolidando la capacidad de crecimiento anual en varios puntos porcentuales y bajar la inflación de manera considerable, conforme a lo previsto en el presupuesto anual. De manera puntual se puede destacar que estas políticas de reconducción económica han generado efectos muy positivos en la disminución de la pobreza crítica y en el aumento del poder adquisitivo de los venezolanos, lo cual viene redundando en un mejor bienestar social.

Es así como el gobierno del Presidente Hugo CHàvez, rompiendo con los esquemas ortodoxos de la economía liberal, y apostando por un modelo económico de corte socialista, le ha dado un giro de timón a la aplicación de políticas económicas en diferentes sectores. De allí la importancia del nuevo Plan Socialista de la Nación 2013-2019, donde se plantea entre los grandes objetivos nacionales “continuar construyendo el Socialismo Bolivariano del Siglo XXI, como alternativa al sistema destructivo y salvaje del capitalismo”. Esto significa darle continuidad al nuevo proyecto de país, ajustando sus planteamientos a las necesidades nacionales, a las condiciones de la transformación social, al desarrollo integral de la nación, y sobre todo a los grandes valores éticos, morales y espirituales, que deben acompañar en todo momento la implementación de medidas económicas y la consolidación de la democracia participativa y protagónica.

Con este panorama de fondo no cabe la menor duda que la única garantía de ver cumplidos estos objetivos es centrando las políticas del desarrollo en el beneficio colectivo, por encima de la mano invisible del mercado, del individualismo capitalista y de la visión clasista que margina a los pobres y genera un modelo de exclusión social alejado de la verdadera democracia y de los Derechos Humanos. Por eso en esta hora que vive la política venezolana, nada mejor que recordar el inmenso esfuerzo hecho por el gobierno actual para darle sentido y aplicabilidad al nuevo proyecto de país, que ha tenido la capacidad de saber traducir lo que la mayoría de los venezolanos venían reclamando en toda la historia republicana, es decir un gobierno eminente mente justo y convencido de la importancia de la dignidad social de nuestro pueblo.


[email protected]

Esta nota ha sido leída aproximadamente 1394 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales


Hugbel Roa


Visite el perfil de Hugbel Roa para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.



US Y /actualidad/a152156.htmlCUS